Las dudas de los abonados del Palau

El Palau mantiene el cierre indefinido a la espera de reparar el auditorio./
El Palau mantiene el cierre indefinido a la espera de reparar el auditorio.

El público cuestiona los cambios y critica la tardanza en comunicar la reubicación. El auditorio ha remitido esta semana un mail a los espectadores fieles pero aún no ha comunicado el precio de los pases

Noelia Camacho
NOELIA CAMACHOValencia

El cierre indefinido del Palau de la Música, «inhabitable» según los bomberos tras los desprendimientos de las salas Iturbi y Rodrigo, ha suscitado dudas entre los abonados al auditorio municipal. Algunos de los melómanos que, año tras año renovaban sus pases para no faltar a los conciertos, han decidido no hacerlo este ejercicio. Otros fines continuarán aunque sea con una temporada en la que se han suspendido ocho citas, la oferta se ha repartido hasta en diez espacios diferentes (Palau de les Arts, teatro Principal, Palacio de Congresos, Catedral, La Mutant, el Teatre el Musical o el Almudín, entre otros) y en la que el coliseo de ópera, además, se queda con el grueso de estas variaciones, es decir, absorbe el 80% de los conciertos.

Muchos cambios y poca información. Los melómanos resaltan que no ha sido hasta esta semana, como ha podido saber LAS PROVINCIAS, cuando han recibido las primeras notificaciones sobre estas variaciones a través de un correo. Pero poco más. Es una de las críticas de los seguidores del Palau, que además aún desconocen el precio de lo que, finalmente, y si deciden apostar de nuevo por ser fieles a la programación de un espacio musical que vive sus peores momentos desde que se inauguró hace tres décadas, les costará el abono. Desde el auditorio municipal barajan, como adelantó este diario, rebajar el importe de los abonos. No en vano, hay menos oferta.

Sin embargo, la modificación de la programación para la temporada 2019/2020 abre demasiados interrogantes en unos melómanos que ven como ahora, y con el cambio de ubicación, perderán los asientos que han elegido durante años. También, la ausencia de conciertos que tenían entre sus favoritos. O el inconveniente de «el paso de algunas citas de los viernes, que era un día ya tradicional de actuación en el Palau, a los jueves», aseguran varias de las personas consultadas por este diario.

Pero eso no es todo. Los abonados que han decidido seguir confiando en el Palau lo hacen con algunas reservas. Sobre todo, porque siguen sin conocer otros si, como ocurre con los abonados de Les Arts, podrán beneficiarse del parking del coliseo valenciano para que les salga más barato.

Pese a todo ello, algunos de los melómanos mantienen el abono a expensas de conocer el precio final y de si hay alguna variación más en el calendario. Ya que, además, siguen sin estar claras las fechas de reforma de un auditorio en el que, al menos esta temporada no sonará la música.

Las voces de los espectadores

Juana Herrera 27 años abonada

«No lo renovaré. No voy a tener el asiento que a mí me gusta»

Abonada desde el 92, Juana Herrera ha decidido no renovar el pase. «No lo han gestionado bien. Yo lo compraba para tener el asiento que a mí me gusta. Ahora no me vale la pena», sostiene. «Han cambiado los conciertos de día, del viernes al jueves. Conozco gente que no puede. También y depende de donde vivas, no es lo mismo el precio de un taxi al Palau que a Les Arts. Todo son inconvenientes», dice.

Marilis Vallbona 30 años abonada

«No estoy contenta con lo que ha pasado pero lo mantendré»

La melómana Marilis Vallbona es fiel al Palau desde su fundación hace más de tres décadas. «No estoy contenta con lo que ha pasado pero claro que lo renovaré porque me encanta», asevera. Aún así, dice que apenas tiene información de los cambios, que se ha enterado de muchas de las cuestiones por la prensa. «Todas las variaciones de la temporada son una faena para los abonados», asegura.

Mª Dolores Masip 15 años abonada

«El cierre me ha trastocado porque vengo de Castellón»

«El cierre y los cambios me han trastocado. Vengo desde Castellón, los jueves tengo curso y es en esos días cuando se harán los conciertos. Tampoco sé si, como ocurre en Les Arts, habrá una especie de convenio con el parking para que sea más barato. Además, con mi abono, mi asiento era al final de fila, tengo que estirar las piernas. Ahora no sabré dónde me toca», afirma Masip, que lleva más de 15 años abonada.