Entrevista

Lina Badenes: «Dentro de poco el cine valenciano sonará más allá de la Comunitat»

La productora valenciana Lina Badene. /LP
La productora valenciana Lina Badene. / LP

La productora valenciana participará en la nueva película de Icíar Bollaín y presentará 'La inocencia', la ópera prima de Lucía Alemany, a finales de verano

Sara Roqueta
SARA ROQUETA

Tras la productora Turanga Films se erige, de manera concienzuda, la voz, las manos y la mirada crítica de la valenciana Lina Badenes. Con esta empresa, que camina entre Madrid y Valencia desde hace nueve años, Badenes ha conseguido poner su trabajo en manos de directoras como Neús Ballús ('Staff Only'), Lucía Alemany ('La inocencia') o Iciar Bollaín (rodará próximamente 'La Boda de Rosa' en Castellón).

–En la última década Turanga se ha desplazado entre diversos proyectos y disciplinas pero, ¿qué elementos comunes comparten los trabajos de esta productora?

–Desde muy joven me di cuenta que la televisión, siendo una herramienta tan potente, educativa e integradora, en realidad era un instrumento político para hacer campaña. No se utiliza para tener un fin constructivo. Así surgió mi vocación por generar producciones que tengan algo que decir, que te hagan reflexionar y cuestionarte el mundo en el que vivimos.

–¿Es el caso de la película 'Staff Only', presentada este año en el Festival de Cine de Berlín, que explora las desigualdades sociales entre Senegal y España?

–Exacto. Es un film de Neus Ballús en el que una chica de 18 años descubre qué es el postcolonialismo en Senegal a través de su comportamiento. El cine de Turanga es eso, películas que tienen valor internacional, social y cultural, además de cierto matiz comercial al incluir una o dos caras conocidas porque así es más fácil llegar a las grandes salas.

–En 'La Inocencia', dirigida por Lucía Alemany, Sergi López es una de esas caras conocidas de una película en la que han participado tres productoras. ¿Enriquecen estas fusiones o corresponden a una necesidad del mercado?

–Esta cinta es coproducción con Cataluña. Coproducir tiene ventajas como obtener más capacidad de financiación para tener más presupuesto y un valor de producción más alto. Al mismo tiempo es mucho trabajo. No tienes que responder solo a los requisitos del Institut Valencià de Cultura (IVC), sino también a los de Cataluña. Es más tarea, pero compensa.

–Sin embargo, no todos los territorios consiguen éxitos en taquilla como es el caso del audiovisual andaluz con 'La isla mínima' o el catalán con 'Estiu 1993'. ¿Por qué no se registra esta situación con las películas del cine valenciano?

–Creo que ha habido y van a haber películas valencianas que puedan hacer ruido fuera del territorio. Valencia tiene un símbolo de apoyo importante que es el Institut Valencià de Cultura, que apoya el cine local. Al mismo tiempo, À Punt también es un músculo importante. Dos partes muy potentes que, gracias a ellas y al talento local, dentro de muy poco habrá películas valencianas sonando más allá de la Comunitat. Ya hay más de una que lo hace.

«Las películas con una o dos caras conocidas llegan más fácilmente a las salas», dice la empresaria

–En este sentido, ¿las ayudas del Institut Valencià de Cultura van bien encaminadas?

–El IVC hace un apoyo fundamental al cine valenciano. Pero no lo tiene fácil para tener un criterio justo con toda esa cantidad de proyectos que existen ahora. No solo hay un gran caldo de cultivo, sino que hay una gran voluntad, sobre todo teniendo en cuenta que tampoco hay un gran presupuesto para repartir.

–Actualmente, ¿qué proyectos desarrolla como productora?

–Estamos a punto de terminar la producción de 'La inocencia', que se presentará a finales de verano; un cortometraje de Víctor Sánchez; y dentro de poco podremos contar más detalles sobre 'La boda de Rosa'. También estoy trabajando con el nuevo documental de la directora Chus Rodríguez, 'Rol & Rol', un documental que plantea que, en la media en la que la representación de la mujer en los medios sea más igualitaria y ofrezca un abanico de mujeres ocupando cargos de distintos rangos, la sociedad también será capaz de imitar esos referentes y ser más igualitaria.

«Me di cuenta que la televisión, siendo educativa y potente, era un instrumento político»

–En este sentido, da la sensación de que existe una generación de directoras y productoras que buscan su sitio pero, ¿lo están encontrando?

–Yo creo que lo estamos encontrando y, que además, está saliendo de manera natural. En mi caso, no excluyo a los hombres, pero los temas que más me interesan, hacia los que tengo una mayor sensibilidad, me los traen las mujeres.

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