Balenciaga y Dior coinciden en Valencia

1911. Moda nupcial. Vestido de nipis y encaje Richelieu, bordado a mano. /
1911. Moda nupcial. Vestido de nipis y encaje Richelieu, bordado a mano.

Diseños de Valentino, Givenchy, Lagerfeld y Gaultier se exhiben desde hoy en el Museo de la Seda

Carmen Velasco
CARMEN VELASCOValencia

Valencia inaugura este martes una exposición con el trabajo de los grandes. Esta vez los genios no utilizan lienzos ni pinceles ni acuarelas sino que trabajan su maestría con aguja y dedal. El Museo de la Seda de Valencia reúne a los grandes modistos del siglo XX en una exposición que reivindica la moda con mayúsculas y la belleza de la alta costura. No es habitual en Valencia reunir las creaciones de los mejores diseñadores, de los modistos que han vestido desde la realeza hasta las estrellas de Hollywood.

'Los grandes de la moda en la seda. Siglo XX' exhibe piezas de Balenciaga, Dior, Balmain, Guy Laroche, Balenciaga, Gaultier, Yves Saint Laurent, Givenchy, Lagerfeld, Valentino y Carolina Herrera, entre otros. Las piezas proceden del coleccionista zaragozano Mario Onieva, que las donó a la ONG Delwende. El Museo de la Seda colabora con esta institución sin ánimo de lucro.

La exposición 'Los grandes de la moda en la seda' reivindica este tejido en manos de la alta costura más internacional

La sala de la Capilla del centro cultural se ha vestido con la moda nupcial. En España se adopta el blanco para los vestidos de novia una vez entrado el siglo XX. En esta muestra se exhiben cinco modelos que han pasado por «las manos expertas de Amparo Fabra», explica María Luisa Llorens, que comisaria la muestra con Teresa González.

En la sala de la Pometa se exhiben una colección de vestidos de tarde, como un diseño de Givenchy y dos trajes de chaqueta de Dior y de Yves Saint Laurent. En este espacio el visitante podrá observar una cazadora estilo bomber de Balenciaga y un vestido abrigo de Gaultier, entre otras piezas.

La exposición trata de contextualizar la obra con sus creadores. Por eso, se ha recurrido como apoyo museográfico a informaciones y reportajes de la prensa internacional, detalla Llorens, quien asegura que la exposición trata de ofrecer una visión sobre la importancia que tuvo la moda en el siglo pasado.

Los vestidos de fiesta toman la sala de la Fama. Repartidos por todo el espacio se ubican 9 trajes entre los que destacan piezas de Valentino, Emma Domb y Vince Williams, entre otros.

La sala de Artes Menores del Museo de la Seda se dedica a los tocados, una prenda con siglos de existencia pero que se ha ido reinventando a lo largo de la historia. En la muestra del Museo de la Seda hay diseños de Dior, Bianchi, Joseph Horne y Michael Howard&Ruth Alan.

María Luisa Llorens apunta que los diseños que se exhibirán hasta octubre en Valencia no sólo hay seda, sino que también están elaborados con otros tejidos (algodón, raso, lino, encaje, etcétera).

'Los grandes de la moda en la seda. Siglo XX' es una exposición que cuenta en el centro cultural de la calle del Hospital el escenario perfecto. La historia de la moda refleja la evolución de las personas, tanto en las prendas de vestir como en los complementos. Alrededor de las piezas han aparecido industrias y manufacturas como es el tratamiento de la seda en Valencia.

El Thyssen une moda y pintura

El Museo Thyssen Bornemisza vuelve a unir moda y pintura en una magna exposición que rinde homenaje al gran maestro Cristóbal Balenciaga (Getaria, 1895-Alicante, 1972) y a los genios de la pintura que le inspiraron. 'Balenciaga y la pintura española' entrelaza, puntada a puntada, cuadros de Zurbarán, Goya, El Greco, Zuloaga o Velázquez con prendas únicas.

No está de más recordar la ubicación de la exposición porque la moda siempre ha sido vista con cierta sospecha por el mundo del arte, algo que ya se está difuminando entre los grandes museos. «A veces hay una especie de celos alrededor de la moda, que tiene el poder de comunicarse con la gente de una manera que la pintura y la escultura no pueden. La moda es una forma de arte inmediato, está viva, es democrática, y todos la vestimos, no importa si son unos tejanos, una camiseta o alta costura», dijo Andrea Boston, responsable del instituto de moda del Metropolitan de Nueva York en el documental 'The First Day in May'.

Fue el MET el primer museo que en 1973 dedicó una exposición a Balenciaga, una apertura que correspondió a la editora Diana Vreeland, y fue el citado centro neoyorquino el que batió el récord de visitantes con la exposición 'Cuerpos celestes: la moda y la imaginación católica' con una media de casi once mil visitantes diarios y un total de 1,7 millones de espectadores.