El arzobispo de Toledo arremete contra una exposición sobre la pederastia en la Iglesia

Exposición 'Pederoclastia' en el Círculo de Arte de Toledo./Fernando Barredo
Exposición 'Pederoclastia' en el Círculo de Arte de Toledo. / Fernando Barredo

La muestra se exhibe en una antigua iglesia, hoy sede del Círculo de Arte de Toledo, que fue sede de la Inquisición

J.V. MUÑOZ-LACUNAToledo

'Pederoclastia' es el título de la polémica exposición que puede verse hasta el 15 de agosto en la antigua iglesia de San Vicente, de Toledo, sede del Círculo de Arte de Toledo. Una muestra sobre la pederastia en el clero que no deja indiferente a nadie, ni siquiera al arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez, que este miércoles la calificó de «insultante» y «grotesca».

La exposición, de carácter escenográfico, incluye textos tales como «quien se dice llamar Santa Madre Iglesia no cuida de sus hijos y ampara abusos y violaciones a niños por parte de obispos, cardenales e incluso papas» o «la Iglesia española es una garrapata aún más grande que el perro Estado del que sigue chupando sin parar y en el que sus clérigos ejercen derecho de pernada sobre niños de sus feligresías, cual auténticos señores feudales, sin que el resto de cristianos decentes ni la sociedad en general reaccione contra ellos con la contundencia debida».

La Inquisición

A juicio del arzobispo de Toledo y Primado de España, se trata de «insultos impresentables sin pruebas y ni yo soy un obispóptero lleno de lujuria, ni los sacerdotes son lo que dice semejante exposición». Según Braulio Rodríguez, la pederastia es un problema de toda la sociedad que también se da «en la familia y en centros deportivos» y que resulta «en absoluto admisible» la que han cometido algunos sacerdotes.

Por su parte, el autor de la exposición, Fernando Barredo, sostiene que su obra «distingue a los sacerdotes de los socerdotes y no arremete contra todos los sacerdotes sino sólo contra los que han abusado sexualmente de niños o los han violado vilmente mientras sus prelados los han encubierto».

Fernando Barredo

Una exposición que, curiosamente, puede verse en la antigua iglesia de San Vicente, que llegó a ser sede de la Inquisición en Toledo desde 1561, y que hoy habría acabado en la hoguera de seguir existiendo el Santo Oficio. Un templo ya desacralizado que actualmente se utiliza para acoger exposiciones y conciertos y que los fines de semana se convierte en local de copas.