El abogado de Schmidt renuncia y pone en riesgo la celebración del juicio de Les Arts

La exintendente del Palau de les Arts, Helga Schmidt, con la policia en el registro del coliseo en enero de 2015 . / Jesús Signes
La exintendente del Palau de les Arts, Helga Schmidt, con la policia en el registro del coliseo en enero de 2015 . / Jesús Signes

La Audiencia debe decidir si acepta la decisión del letrado a 15 días de que se inicien las vistas del caso que investiga el desfalco en el coliseo

A. Rallo
A. RALLOValencia

La celebración del juicio por el desfalco del Palau de Les Arts pende ahora mismo de un hilo. El abogado de Helga Schmidt ha comunicado a la Audiencia de Valencia que renuncia a la defensa de la principal investigada, la exintendente del coliseo operístico. El letrado alega razones de salud para desligarse de la representación legal de Schmidt, que se enfrenta a siete años de prisión por la supuesta malversación en Les Arts. La renuncia se produce a menos de dos semanas del inicio de las vistas, que comienzan el próximo 7 de enero.

La sorpresiva decisión del letrado deja el futuro del juicio en manos del tribunal de la sección Segunda de la Audiencia. Ahora, los magistrados deben evaluar si los motivos que alega el profesional son suficientes para aceptar su renuncia.

Si esto finalmente se produjera, las fuentes consultadas apuntan a que la Sala no tiene otra opción más que aplazar la celebración del juicio. Consideran que no es posible que el nuevo letrado que designe la exintendente tenga tiempo suficiente para conocer la causa con detalle, lo que afectaría al derecho de defensa de la principal acusada en este asunto. En dos semanas, resulta complicadísimo estudiar un asunto que ha llegado a acumular un centenar de tomos durante la prolongada instrucción en el juzgado de Instrucción número 15 de Valencia.

Los jueces pueden admitir la renuncia, lo que aplazaría el proceso, u obligarle a seguir en el caso

La otra posibilidad es que la Audiencia rechace el desistimiento del letrado y le obligue a ejercer la defensa, tal y como ha hecho hasta la fecha. Los magistrados podrían considerar que no existe causa justificada para admitir la renuncia y consideren que se trate de una maniobra dilatoria para aplazar la celebración del juicio. Los magistrados deben pronunciarse en breve.

El caso del Palau de les Arts está previsto que sea el primer juicio por corrupción que inaugure el calendario judicial de 2019. Arrancó en enero de 2015 tras una denuncia de la Fiscalía Anticorrupción. Pero fue en diciembre del año pasado cuando el juez que investiga el presunto desfalco en el coliseo dictó el auto de apertura de juicio oral por el que se sentarán en el banquillo la exintendente del coliseo, Helga Schmidt y su compañero en la institución, Ernesto Moreno. Además, les acompañarán otros tres empresarios acusados de participar en el fraude por la externalización de patrocinios de la institución y la facturación hinchada de determinados contratos. Se trata de José Antonio Noguera, Joaquín Maldonado y Pablo Broseta. El juez les reclamó a todos y de manera solidaria una fianza civil de unos 495.000 euros para asegurar el pago de las responsabilidades que puedan desprenderse de una hipotética condena.

El auto recuerda cómo Schmidt decidió crear la sociedad Patrocini para la búsqueda de colaboradores económicos de Les Arts pese a que la institución disponía de un departamento para este cometido. Tanto Noguera como Maldonado figuraban en esta nueva sociedad en la que Schmidt se colocó como consejera. De esta forma, ni respetó la Ley de Incompatibilidades ni su propio contrato con Les Arts. Destaca el auto que la institución musical contrató directamente con Patrocini sin respetarse los principios de publicidad, concurrencia y transparencia.

Helga Schmidt «se encontraba en los dos lados de la relación contractual creando un artificio para desviar fondos públicos a una empresa privada con conocimiento de que carecía de la infraestructura personal y material» para la realización de estas tareas. Cobraban una comisión del 10% por la renovación de patrocinios y un 30% por nuevos socios financieros. Pero, según recoge el auto, la captación de patrocinadores se seguía haciendo desde la propia fundación del Palau de Les Arts.

Schmidt, un alto cargo y tres empresarios están acusados de malversación, falsedad documental y prevaricación

Otra de las irregularidades fue la organización del festival Viva Europa. La empresa del certamen tenía como único socio a la sociedad Patrocini. Se realizaron tres ediciones. En todas se aceptaron facturas cuyo contenido y precio «no se ajustaban a la realidad». Así, se pagó «un sobrecoste carente de toda justificación», precisa la resolución judicial. Por ejemplo, en la primera edición, la de 2009, la investigación ha determinado que se produjo un «perjuicio a los fondos públicos por importe de 248.000 euros».

Por último, la resolución judicial se detiene en el análisis de la facturación de Radcliffe&Asociados, empresa de Pablo Broseta, excónsul de Francia. Su mercantil, según Anticorrupción, es una simple intermediaria en el proceso de contratación de determinados servicios, como la impresión de folletos. El trabajo lo sigue realizando la firma que ya lo ejecutaba anteriormente, La Imprenta. La firma de Broseta, Radcliffe Asociados, obtuvo un beneficio «desorbitado» para la supuesta labor de intermediación que realizaban. Por ejemplo, sólo en un año se embolsó 157.000 euros que carecen de cualquier justificación. Al siguiente ejercicio, más de 321.000 euros. El margen de beneficio supera ampliamente el 100%, mientras lo habitual es que se sitúe en el 15.

La Fiscalía también sostiene que se repitió esa mecánica en la impresión de 200.000 postales de la Fórmula 1 para el Gran Premio de 2008. El presupuesto de Broseta «fue confeccionado de manera falsaria» para conseguir unas cantidades que sobrepasaban con creces el coste real del servicio. Dos empresas ofrecían esa posibilidad por unos 3.000 euros, mientras que la firma investigada pasó presupuestos de 17.000 y más de 11.000 euros.

La exintendente Helga Schmidt se enfrenta a siete años y medio de cárcel. Los tres empresarios que supuestamente participaron en la malversación (José Antonio Noguera, Joaquín Maldonado y Pablo Broseta) afrontan la misma petición de pena. El peor parado del escrito del Ministerio Público es Ernesto Moreno, el alto cargo del coliseo que carga con una amenaza de ocho años de cárcel. Los delitos: malversación, prevaricación y falsedad documental.