Tráfico estudia bajar la tasa de alcoholemia para algunos conductores

Un control de alcoholemia de la Guardia Civil en una carretera de Alicante. / dani madrigal
Un control de alcoholemia de la Guardia Civil en una carretera de Alicante. / dani madrigal

La DGT realizará 150.000 controles de detección de sustancias estupefacientes el año que viene en las carreteras españolas

J. LUIS ÁLVAREZ VALENCIA.

Los conductores profesionales, tanto de transporte de mercancías como de pasajeros, tendrán que ir olvidándose del consumo de bebidas alcohólicas si van a ponerse después al volante. El director general de Tráfico, Gregorio Serrano, anunció este jueves que su departamento se plantea incluir en la reforma de la Ley de Seguridad Vial la rebaja de las tasas de alcoholemia para los profesionales del volante.

Serrano destacó que la inmensa mayoría de este colectivo trabaja respetando las normas sobre al alcohol y las drogas, «pero hay una minoría que sí conduce bajo sus efectos». Y es por ello, según explicó, «por el peligro potencial que supone, a lo que van dirigidas estas acciones sobre los límites de alcoholemia, para que todos nos sintamos más seguros en la carreteras».

Actualmente, el límite establecido para los profesionales del volante es de 0,15 miligramos de alcohol por litro de aire espirado o de 0,3 gramos en sangre, las mismas que para los conductores noveles. De esta manera, la bajada que pretende llevar a cabo la DGT dejaría a este colectivo muy cerca del 0,0, tasa que se aplica ya tanto para estos conductores como para los noveles en algunos países de Europa.

Tasa de alcoholemia

No es la primera vez que Serrano apunta la intención de rebajar la tasa de alcoholemia para los conductores profesionales y para los noveles. Lo que este jueves no precisó el responsable de Tráfico es si esa rebaja se extenderá también al resto de conductores, que ahora tienen un límite en aire espirado de 0,25 miligramos y en sangre de 0,5 gramos de alcohol. Esta es una de las reclamaciones que las asociaciones de víctimas de accidentes de tráfico vienen realizando con regularidad a la DGT.

Gregorio Serrano, que participó en la jornada 'Drogas y conducción' organizada por la Fundación Mapfre, también incidió en el consumo de drogas, porque por cada conductor que se pone al volante tras tomar una copa, cuatro lo hacen bajo los efectos de los estupefacientes. Para frenar su consumo, la DGT realizará a largo de este año 100.000 pruebas, lo que suponen 10.000 más que en 2017, cuando unos 31.000 conductores dieron positivo y a los que le abrió un procedimiento penal, dado que conducir bajo el efecto de las drogas es delito; y está previsto que en 2019 la Guardia Civil realice 150.000 pruebas de detección de sustancias estupefacientes.

Fotos

Vídeos