Menos gastos en talleres

Vicente Lladró
VICENTE LLADRÓValencia

Faconauto ha dado la voz de alarma. Lo de los coches eléctricos, la descarbonización decretada y todo eso de combatir el calentamiento está muy bien, pero, ojo, que llevará aparejadas consecuencias. Los coches eléctricos tienen menos piezas y bastantes menos complejidades que los actuales con motores de combustión interna, por tanto habrá menos averías, menos compras de piezas y repuestos, menos visitas a los talleres... ¡Menos facturación! Y eso puede poner en peligro el futuro de muchas empresas del sector. De ahí que Faconauto, que es la patronal que integra a los concesionarios oficiales de las marcas de automóviles, vehículos industriales y maquinaria agrícola, empiece a poner el grito en el cielo. Nada es inocuo. Está todo tan entrelazado que quitas de aquí y se resiente aquello, te pones a equilibrar el nuevo desajuste y se presentan nuevos requiebros. Casi imposible lograr un ambiente estable en general. Como el tiempo meteorológico: nubes y claros, aquí llueve, allá no, frío y calor, reparto de disgustos, nadie queda contento. Mira tú por dónde que, cuando nos las prometíamos tan felices, con los coches eléctricos a tutiplén, profusión de cargadores por todas partes, nuevos modelos que van ganando autonomía..., descontaminación general, placidez soñada... Pues no, porque eso supone una fuerte amenza para tiendas y mecánicos. Sobrarán talleres, y casas de repuestos, y no es cuestión de que unos u otros se reciclen, que también, sino que sobra con lo que hay ahora, por pura definición del coche eléctrico. Y esto no ha hecho más que empezar, porque también quedarán gasolineras vacantes, y fábricas de componentes, y llegará el Estado y nos dirá: ¿qué hago con lo que les cobraba de impuestos por todo eso que ahora no gastan? Y tendrá que inventarse nuevos conceptos para recaudar. Con lo bonito que iba quedando.