Nuevo curso, viejos barracones

Módulo del Regina Violant de Almassora. Las obras del nuevo centro se paralizaron en enero de 2017./LP
Módulo del Regina Violant de Almassora. Las obras del nuevo centro se paralizaron en enero de 2017. / LP

Tres colegios dejan las instalaciones provisionales, aunque doce siguen esperando a que empiecen las obras prometidas | 4.000 alumnos seguirán este año en centros formados completamente por aulas prefabricadas

Joaquín Batista
JOAQUÍN BATISTAValencia

El curso que empieza hoy traerá buenas y malas noticias en lo que a infraestructuras escolares se refiere. Casi la mitad de los colegios e institutos públicos que al inicio de la legislatura estaban conformados íntegramente por barracones siguen igual, sin que las obras para construir los nuevos centros se hayan iniciado, y en la inmensa mayoría de casos, ni licitado.

Si a estos se les suman los que se encuentran en fase de construcción, y por tanto no estarán listos al menos hasta el ejercicio siguiente, se concluye que sus más de 4.000 estudiantes seguirán aprendiendo en aulas prefabricadas, uno de los males endémicos de la educación valenciana. La parte positiva es que hay tres escuelas que mañana -o en próximos días- estrenarán nuevas instalaciones tras el fin de las obras. Para hacer la estimación de alumnos afectados, LAS PROVINCIAS ha tomado como punto de partida el listado de los 25 colegios que en enero de 2016 estaban formados completamente por barracones. De ellos, diez están terminados (la mayoría fueron licitados en la anterior legislatura, aunque el resto de fases del procedimiento llegaron con el Botánico), hay dos en ejecución (103 de Valencia y Cremona de Alaquàs), uno está paralizado (Regina Violant de Almassora) y 12 se mueven en diferentes situaciones administrativas, casi todos ellos sin licitar.

Contando esta docena, los dos en obras y el que está a la espera de la reanudación, suman una matrícula media de 4.280 estudiantes. Para hacer este cálculo se han empleado los datos de escolarización de los ejercicios 2014-2015, 2015-2016 y 2016-2017, que son los últimos publicados en el Portal de Transparencia de la Generalitat y no presentan mucha variación entre cursos (4.133, 4.271 y 4.438, respectivamente). El promedio supone algo más de la mitad del alumnado que, en 2016, cuando se anunció el plan de obras del Botánico, estudiaban íntegramente en barracones (más de 7.000).

El problema para hacer un cálculo más certero es que la matrícula del curso que empieza no es definitiva, de ahí que haya que recurrir a aproximaciones. Además, desde la Conselleria de Educación no facilitaron ninguna estimación ni información sobre el estado de las obras. En las próximas semanas se prevé una rueda de prensa monográfica sobre infraestructuras, tal y como explicó el pasado jueves el secretario autonómico, Miguel Soler.

Las obras del colegio 103 de Valencia, que estarán acabadas de cara al curso 2019-2020.
Las obras del colegio 103 de Valencia, que estarán acabadas de cara al curso 2019-2020. / Ana Julia B. Palacio

De los 12 centros pendientes del inicio de obras, los hay que ya tienen estudios técnicos realizados o que se han licitado y adjudicado, como el aulario de Vilanova d'Alcolea del colegio rural agrupado El Trescaire. Otros están a punto de que llegue el concurso, como el Gasparot de La Vila Joiosa, y hay varios que han entrado dentro del Plan Edificant, por lo que los trámites dependerán de los servicios de contratación de los ayuntamientos respectivos.

La mejor aproximación en cuanto a plazos de ejecución de esta docena de escuelas la dio el propio Soler a finales de mayo, cuando compareció en Les Corts para dar cuenta de los avances en materia de infraestructuras como máximo responsable de este área. Dijo que «si todo va bien» las obras empezarían en 2019. La coletilla no fue casual, pues los procedimientos administrativos son engorrosos y están detrás de los numerosos retrasos acumulados durante la legislatura.

En cuanto a los tres centros públicos que se trasladan a colegios nuevos, se trata de la sección del IES de Rojales situado en San Fulgencio, el Ceip Playas de Orihuela y el Villar Palasí de Sagunto. Los dos primeros dejan atrás catorce años en barracones. Respecto al último, el jueves se firmó el acta de ocupación de las nuevas instalaciones y sólo quedaba pendiente el traslado de mobiliario y tareas de limpieza. La esperanza, según explicaron fuentes municipales, es llegar a tiempo del inicio de las clases.

«Los módulos son los mismos de siempre»

a comunidad educativa del Regina Violant de Almassora está a la espera de la licitación que permitirá continuar con las obras del nuevo centro, paralizadas desde enero de 2017 por un desencuentro entre la empresa y la conselleria. La previsión es que llegue a finales de mes. «Nosotros seguimos manteniendo nuestra línea de reivindicación. Cada vez que salimos en la prensa al día siguiente se nos dice que enseguida se va a licitar, pero cuando lo veamos publicado en el boletín oficial lo creeremos», explican desde el Ampa. «Tenemos los mismos módulos desde el primer día, aunque se hayan limpiado o pintado», añaden. Este curso será el decimotercero íntegramente en barracones.

La cifra de 4.000 alumnos en colegios íntegramente en barracones no es definitiva, pues no tiene en cuenta a los 135 colegios parcialmente en módulos provisionales, que sin duda elevan mucho el dato. Aunque también sufren una situación precaria, no llega al nivel de los anteriores, cuyos niños no conocen otra cosa que la chapa de los módulos en cualquiera de sus clases.

Desde el Partido Popular han hecho una estimación en relación a los conformados parcialmente por barracones tras recopilar información sobre su situación y el número de módulos en cada uno, un estudio que utilizaron para denunciar «los incumplimientos de Puig y Marzà», que han provocado que el curso empiece con unos 11.000 estudiantes en instalaciones precarias. 4.000 son de colegios íntegramente en barracones -cifra que coincide con el cálculo de este periódico- y unos 7.000 de escuelas que combinan ladrillo con al menos un aulario provisional de uso docente.

El PP advierte de que hay 7.000 alumnos más en centros con parte de sus aulas en barracones

Desde el grupo parlamentario pusieron énfasis en que en la gran mayoría de los centros se ha incumplido el plazo que se dio al inicio de la legislatura, cuando se anunció el primer plan de obras del Consell. Exactamente, en enero de 2016 Vicent Marzà y Ximo Puig presidieron un acto institucional en el que se comprometieron a que todos los barracones (de centros completos y parciales) habrían desaparecido o estarían en fase de hacerlo al final de la legislatura. En la promesa se incluyeron los 25 íntegramente en aulas prefabricadas, cuyos trabajos debían haberse iniciado como tarde en el primer semestre de 2017, y los 135 con alguna provisional, lo que arrojaba un total de 160.

«Empezamos a ver la luz al final del túnel»

La frase corresponde al Ampa del colegio 103 de Valencia, que este ejercicio afronta su décimo curso íntegramente en barracones. Si no hay contratiempos será el último de una penosa historia. «El ambiente es positivo, las obras avanzan y estamos contentos de que no haya contratiempos, y esperemos que no los veamos», señalan las mismas fuentes, que conocen bien la travesía por el desierto de la comunidad del Regina Violant. «Este año las matrículas de tres años (1º de Infantil) se han cubierto, y también las del aula de dos», destacan. El 'Nou 103' (el nombre oficioso que le da la comunidad educativa) tendrá tres líneas para un total de 675 alumnos, patios individuales para las aulas de Infantil y las estancias auxiliares dignas que no han disfrutado estos años: gimnasio, aulas de informática y música o cocina propia. Más felices si cabe están en el Playas de Orihuela, que estrenan instalaciones. «Dejamos atrás 14 años en barracones», dicen desde el Ampa. El viernes está prevista una pequeña fiesta de inauguración.

colegios con barracones tenía la Comunitat en enero de 2016, de los que 25 estaban conformados íntegramente por prefabricadas. De estos, trece están ya construidos o en ejecución. La mayoría de los que quedan pendientes, del total de 160, estarán licitados, adjudicados o en obras el año que viene, según la Conselleria de Educación.

Con el paso del tiempo -y tras las primeras críticas por los incumplimientos- las expectativas se rebajaron, centrando el discurso en que la promesa se basaba en los 25 colegios que sólo tienen barracones, una idea que aún se mantiene. Del resto todo dependerá de lo rápido que pueda avanzar la conselleria o los ayuntamientos a través de Edificant. En mayo, el secretario autonómico dijo en Les Corts que había una veintena de centros -de los parcialmente en barracones- en los que sería imposible actuar antes de 2019.

Más personal y Edificant

Ante la ingente cantidad de trabajo pendiente, la conselleria reforzó el personal técnico responsable de las infraestructuras, y viendo que ni así se alcanzaría la meta marcada, se aprobó un decreto ley para dar forma al programa Edificant, que en síntesis permite ceder la competencia en materia de infraestructuras a los ayuntamientos para que se encarguen de la tramitación y las obras, mientras que la Generalitat ponía la inversión necesaria. Las corporaciones aportaban el personal de sus servicios de contratación, multiplicando los recursos técnicos.

2017, la primera promesa

Cuando se presentó el primer plan de obras, en enero de 2016, se anunció que las obras para acabar con los 25 colegios íntegramente en barracones habrían empezado, como muy tarde, a lo largo del primer semestre de 2017.

millones de euros es la inversión prevista por el Consell para el plan Edificant, la herramienta ideada tras el fracaso del primer programa, que acumuló incumplimientos en la inmensa mayoría de los plazos previstos.

Según los datos del departamento, el plan ha servido para dar el salto anhelado, con 203 actuaciones ya comprometidas, si bien se incluyen desde el cambio de mobiliario hasta centros nuevos. La dotación del plan es de 700 millones, pero Soler ya anunció el pasado jueves que será necesario ampliarla para atender todas las solicitudes recibidas.

Los resultados

Esta semana se informó de los últimos datos del programa. Se han comprometido 264,3 millones para actuar en 203 centros. Se incluyen intervenciones de todo tipo, desde mobiliario hasta nuevos centros (exactamente 47). Hay municipios que asumirán las obras de sus colegios íntegramente en barracones, como el Jaume I de Vinaròs, el Ceip La Xara o el Santa Quiteria.

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