«Es un método incongruente y muy poco eficaz»

Los pequeños municipios luchan día a día para sobrevivir al fantasma de la despoblación. Millares es uno de los ejemplos. «No nos quedamos con los brazos cruzados», explica su alcalde. Cita Ricardo Pérez las seis bolsas de empleo que su Consistorio ha creado: oficial albañil, oficial conductor, peón albañil, peón de limpieza de vías y edificios públicos, peón de limpieza y mantenimiento de caminos y acequias y servicio de ayuda a domicilio. «A los niños escolarizados y nacidos (y que residen en el municipio) les ayudamos con un bono escolar y un bono bebé, respectivamente, de 100 euros mensuales que, además, deben consumir en los comercios de Millares, de forma que estamos ayudando a las familias y a los comercios», añade. Una feria gastronómica, además de varios eventos al año, «con degustaciones de los productos tradicionales de nuestra carnicería y nuestro horno», y varias rutas de la tapa, con la colaboración de los cuatro bares y el albergue municipal, además de un trail o marcha cicloturista «para dar a conocer nuestro pueblo y su riqueza paisajística», explica el primer edil. Por contra, Pérez considera el sistema elegido por el Consell para conceder ayudas contra la despoblación como «un método incongruente y muy poco eficaz».

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