«Las lluvias torrenciales van a ser cada vez más frecuentes y violentas»

Dos vecinos observan una calle inundada en Almoradí. / rEUTERS/Susana Vera
Dos vecinos observan una calle inundada en Almoradí. / rEUTERS/Susana Vera

Millán Millán, asesor de la Comisión Europea en cuestiones meteorológicas | Los expertos reclaman reducir la edificación en el litoral y advierten de que los fenómenos extremos «han venido para quedarse»

J. S.VALENCIA.

No ha sido un hecho aislado. Más bien lo contrario. El fenómeno que ha asolado la Vega Baja puede a volver a producirse y con más virulencia. Es el sentir común de los expertos. Millán Millán, asesor de la Comisión Europea en cuestiones meteorológias e impulsor del Centro de Estudios Ambientales (CEAM), señaló que estos episodios van a aumentar «tanto en frecuencia como en intensidad».

El científico resaltó que estos fenómenos meteorológicos extremos (DANA, depresión aislada en niveles altos; gota fría o lluvias torrenciales) van a incrementarse en el futuro inmediato como consecuencia no sólo del cambio climático propiciado por el efecto invernadero sino también por la modificación en los usos del suelo que se ha producido en el litoral mediterráneo desde los años setenta del siglo pasado.

Millán pidió, en este sentido, reforestar amplios espacios en el litoral mediterráneo para modificar el actual régimen de lluvias que propician episodios como el de la pasada semana. Según el experto, la construcción y urbanización de amplios espacios junto a la costa ha cambiado el sistema de precipitaciones propiciando los episodios torrenciales. «Se ha demostrado que el fenómeno se puede revertir si se toman las medidas necesarias», avanzó el investigador. «Ya no hay tormentas de verano que han sido sustituido por violentas lluvias a finales de la estación que originan inundaciones», explicó.

En la misma línea se posicionó Jorge Olcina en unas declaraciones a la Agencia Efe. El presidente de la Asociación de Geógrafos Españoles (AGE) y catedrático de la Universidad de Alicante señaló que lo ocurrido en la Vega Baja «debe abrir los ojos definitivamente» a las administraciones.

Para Olcina, los ayuntamientos y los gobiernos autonómicos tienen que ponerse a trabajar «desde ya» en planes de adaptación al cambio climático y a los fenómenos atmosféricos extremos».

«Se acabaron las posturas de que 'no hago nada porque no sé si esto del cambio climático es cierto o no' porque el aumento de la peligrosidad climática por efecto del calentamiento térmico planetario ya está aquí y ha venido para quedarse», afirmó.

Para el científico, se ha puesto de manifiesto que las obras de canalización de ríos por sí solas no sirven para reducir el riesgo de inundación en el área mediterránea. «Hay que diseñar teniendo en cuenta lluvias de 800 litros en 24 horas para grandes obras hidráulicas, y de 200 litros en una hora para colectores pluviales urbanos», resaltó antes de incidir en la necesidad de cumplir a rajatabla las normas contra inundaciones en referencia al Patricova de la Comunitat.