La concejal de Catarroja que celebró la muerte de Víctor Barrio no se arrepiente

La concejala de Catarroja, ayer, a su llegada a los juzgados de Segovia. / efe
La concejala de Catarroja, ayer, a su llegada a los juzgados de Segovia. / efe

La viuda y los padres del torero denuncian a la edil por un delito de intromisión al honor y le reclaman 7.000 euros de indemnización

ADA DASÍ VALENCIA.

La concejala no adscrita de Catarroja, Datxu Peris, aseguró «no estar arrepentida» de sus comentarios en redes sociales tras la muerte del torero Víctor Barrio y confía en que la Justicia «siga su ritmo». La edil se enfrenta a un delito contra el honor del diestro y una indemnización de 7.000 euros que reclama la familia.

Estas declaraciones las hizo ayer a su llegada al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Sepúlveda (Segovia) para asistir a la primera vista, en la que estuvo acompañada por una veintena de personas que viajaron desde Valencia en un autobús para apoyarla, según explicó Europa Press.

En la sesión, el letrado que representa a la Fundación del Toro de Lidia (FTL) y a la familia de Barrio como acusación, José Miguel Soriano, reiteró que los comentarios de Peris se entrometieron en el honor de una persona que murió «trágicamente» y aseguró que contenían palabras «ofensivas», por lo que «si el objetivo es abolir la tauromaquia, hay trámites para hacerlo».

Soriano indicó que «se podrían haber usado otras palabras para mostrar su oposición contra esos espectáculos» y apuntó que «no se le pide que lamente la muerte sino que muestre respeto», al tiempo que consideró que la concejala «causó un ofensa» y, además, lo hizo «voluntariamente».

El abogado criticó el hecho de que publicase un comentario «cuatro días» después de la muerte del diestro, lo que implica que «lo hizo de manera meditada al no haberlo efectuado inmediatamente después» y recordó la publicación de un nuevo mensaje el 23 de febrero de 2017, en el que se incluía la afirmación de que los toreros «son asesinos». En declaraciones a los medios, recordó que en casos de supuestos delitos contra el honor, la Fiscalía tiene la obligación de comparecer y remarcó que en esta causa el Ministerio Público ha adoptado una postura coincidente con la que defiende la parte actora.

En cuanto a la representación de la demandada, Hugo Sánchez, sostuvo que no se debería haber admitido a trámite «por considerar que ha existido un defecto de forma, basado en una falta de legitimación activa por parte de la familia de Víctor Barrio para ejercer su representación». La defensa insiste en que los hechos se han «descontextualizado» y también que Peris «no ha propiciado ni facilitado la difusión de los mensajes publicados».

De esta manera, se ha referido a «adornos y aderezos» para deteriorar la imagen de la edil, además de una «mala traducción» de los comentarios, publicados en valenciano.

Por otro lado, la Fiscalía mostró su coincidencia con los demandantes y consideró que el caso «no debe servir para abrir un debate sobre la tauromaquia», sino que se deben «aislar» las consideraciones vertidas, sin tener en cuenta su trascendencia.

En su intervención, el Ministerio Público calificó de «irrelevante» que los mensajes se escribiesen en valenciano, al tratarse de una lengua «cooficial». Asimismo, también agregó que la defensa de los derechos de los animales y la oposición a la tauromaquia se puede hacer «de otras maneras».