Los colegios con jornada continua pasan de 31 a 653 en esta legislatura

Votación en el Ceip L'Amistat de Valencia, donde ganó el 'sí'. / i. m.
Votación en el Ceip L'Amistat de Valencia, donde ganó el 'sí'. / i. m.

Las opciones para elegir un centro con horario de mañana y tarde se reducen a la mitad al final del mandato

JOAQUÍN BATISTA VALENCIA.

La legislatura que termina se ha caracterizado por una revisión sistemática del sistema educativo, incluyendo la organización de los tiempos escolares. Cuando Vicent Marzà y su equipo aterrizaron en la Conselleria de Educación en julio de 2015 había 31 colegios, todos públicos, aplicando la jornada continua de manera experimental. Para el curso que viene -cuatro años después- la cifra se habrá elevado a 653 tras la última oleada de consultas organizada en este mandato, que se celebró el lunes y sirvió para que el horario intensivo se aprobara en 38 escuelas. Estaban autorizadas a votar 68, aunque en 30 no se alcanzaron los apoyos que exige la normativa para que la administración dé su visto bueno al cambio.

Con la jornada continua las clases se concentran antes del comedor, dejando la tarde para talleres gratuitos y extraescolares de pago donde la participación del alumnado es voluntaria, aunque su oferta es obligatoria para los centros.

Los defensores alegan que se facilita la conciliación (hay diferentes horarios de recogida), se evita el cansancio de las sesiones a primera hora de la tarde y hay más tiempo disponible fuera de la escuela. Los detractores, en cambio, advierten de que no hay estudios que acrediten una mejora del rendimiento, que la curva de fatiga es más pronunciada incluso en la última hora de la mañana o que perjudica a los alumnos en desventaja social, al sustituirse tiempo de clase por extraescolares en el mejor de los casos y por 'tiempo ante la tele' en el peor.

El horario intensivo se aplicará en el 62% de las escuelas públicas y sólo en el 6% de las concertadas

Más allá del debate pedagógico, lo cierto es que con la norma actual la última palabra la tienen las familias, pues para que la conselleria dé su autorización definitiva se exige el voto afirmativo de al menos el 55% de todos los padres y madres del centro (no de los que participen en la consulta). Es decir, mayoría absoluta. Si no se alcanza, el colegio en cuestión no puede volver a pedirla hasta pasados tres cursos.

Los nuevos colegios con jornada continua

De los 653 colegios con horario intensivo -los 38 nuevos empezarán a aplicarlo en octubre de 2019- todos se corresponden con los niveles de Infantil y Primaria salvo uno, que es un concertado de Educación Especial de Villena. Si se deja de lado este caso por su especificidad, de los 652 restantes 630 son de titularidad pública y 22 concertados.

La diferencia entre las redes es clara, y se explica por varios motivos. En los segundos la potestad para solicitar el cambio es del titular del centro, y si no quiere, por mucho que haya demanda docente o familiar, no hay más que hablar. En los públicos el inicio del proceso recae en el consejo escolar, donde se puede hacer valer el peso del profesorado (o de los padres). Sin olvidar que el horario intensivo suele reducir los comensales de comedor y los usuarios de actividades extraescolares, lo que supone ingresos añadidos que ayudan a compensar el déficit del módulo del concierto.

La concertada, de perfil

Si las cifras anteriores se cruzan con la totalidad de la red se observa, desde otras perspectiva, que la transformación horaria ha sido especialmente marcada en la enseñanza pública. Según la Guía de Centros Docentes de la conselleria, actualizada a finales de febrero, este curso hay 1.021 colegios públicos de la etapas citadas (excluyendo los de Especial). Asumiendo que en el 2019-2020 se mantendrán en cifras similares -apenas varían de un año a otro-, los 630 colegios suponen 61,7% del total. Los 22 concertados, en cambio, son el 6% de la red privada sostenida con fondos públicos, conformada por 362 escuelas sin contar tampoco las de Especial.

Las votaciones del lunes aprueban el cambio en 38 centros y lo rechazan en otros 30

El avance de la jornada continua se disparó en el curso 2016-2017 después de que la conselleria abriera la veda a través de una orden que regulaba el procedimiento para que cualquier escuela que quisiera y cumpliera los requisitos pudiera dejar atrás el horario general, el de mañana y tarde, que ha perdido terreno a pasos agigantados. En base a los datos facilitados en su día por Educación en el dossier de inicio de curso, en el 2015-2016 había 1.390 colegios públicos y concertados, de los que 1.359 aplicaban la modalidad partida y 31 la continua. Cuatro cursos después los primeros pasarán a ser 731, una reducción del 46,21%, casi la mitad. En principio la tendencia podría seguir agudizándose porque la orden permite adaptarse a cualquier centro con horario tradicional, con la salvedad de aquellos donde la consulta fue negativa.

El horario intensivo se ha extendido de manera muy mayoritaria por la provincia de Alicante y en menor medida en la de Castellón. Respecto a los centros que votaron el lunes, ahora queda que la Dirección General de Política Educativa valide los resultados, resuelva posibles recursos y reclamaciones y emita la autorización definitiva, que llegará antes del inicio del proceso de admisión. De los 38 centros, tres pertenecen a Alicante (el cambio masivo se produjo en años anteriores), cuatro a Castellón y 31 a Valencia.

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