Bacterias contra el mosquito tigre

Bacterias contra el mosquito tigre

Un congreso presenta en Valencia el uso en plantas de virus para combatir plagas

MAR GUADALAJARA

Estudiar las enfermedades de los organismos les permite jugar con ventaja. Conocen tanto los puntos débiles como los fuertes de mosquitos, abejas, caracoles, babosas, escarabajos y todo tipo de organismos invertebrados. Tratan de proteger a aquellos que pueden acabar con las plagas y a través de esas mismas afecciones consiguen acabar con ellas. Más de 500 expertos presentan en Valencia los beneficios de una bacteria, la 'Bacillus Thuringiensis' por su acción insecticida, es ya una revolucionaria técnica que podría actuar como alternativa a los pesticidas.

«Tienes que saber mucho sobre la naturaleza de la plaga, pero con esta bacteria se desarrolla un bioinsecticida eficaz, que actúa sobre el organismo contra el que quieres incidir, justo en la diana», explica el catedrático Juan Ferré, investigador del grupo de Control Biotecnológico de Plagas del Instituto ERI de la Universitat de València y responsable de la organización del Congreso SIP/IOBC 2019.

El estudio de hongos, virus y bacterias a nivel molecular y bioquímico, es su base científica. Se consolida con su aplicación para el control de las plagas. Existen virus específicos que atacan a ciertos insectos y hongos que, introducidos en los invertebrados, acaban por liquidarlos. Además de usar estos agentes patógenos, utilizan animales capaces de acabar con otros que suponen un daño ambiental. Como los nematodos, unos pequeños gusanos que pueden acabar, incluso con los humanos. De este modo, los expertos tratan de protegerlos para después dejarlos actuar frente los invasores. Estos avances biotecnológicos han permitido la producción de «plantas insecticidas», tal y como las apoda Ferré. Los genes de la bacteria 'BT' han podido ser transferidos a plantas, dando lugar a cultivos protegidos frente al ataque de insectos. Son conocidos como 'cultivos Bt', una revolución mundial para la agricultura. «Son plantas transgénicas que portan uno, dos o más genes de esta bacteria y no necesitan ningún otro tipo de químico ni insecticida. Pero los transgénicos en Europa están vetados pese a que no hay ninguna prueba científica que demuestre que son dañinos para la salud y mientras en el resto del mundo sí los comercializan», señala el catedrático.

Sin embargo, los expertos se muestran tajantes: «Las plagas no se van a poder eliminar nunca». Los organismos se hacen resistentes e inmunes a los nuevos métodos. «Aunque tengas un insecticida nuevo o potente, podrás matar a una parte de la población pero siempre habrá quienes por naturaleza, consigan sobrevivir y aquellos que su genotipo los haga fuertes, será difícil acabar con ellos», asegura Ferré.

Hay especies que se tornan invencibles, como es el caso del picudo que incide en las palmeras y resulta difícil de tratar. En L'Albufera proliferan animales como el cangrejo americano o la tortuga florida, que ya campan a sus anchas por este espacio natural afectando a ejemplares autóctonos.

«Si tienes un ataque de orugas y coleópteros no hay un solo insecticida para tratarlo», comentan los expertos, y es que algunas plagas pueden suponer un grave perjuicio para la actividad agraria. Todas las alertas están puestas sobre la llamada 'mosca de la fruta' una persistente plaga que está acabando con los cítricos en la Comunitat. Los daños que producen los efectos de las hembras en el fruto suponen la vía de entrada de hongos y bacterias que provocan una maduración precoz y acaban por ocasionar grandes pérdidas de cosechas.

El congreso está centrado en la gestión de las plagas a nivel mundial ya que, en los países subdesarrollados, el 70% de los cultivos quedan reducidos por insectos. Los insecticidas químicos son la única solución viable, según la comunidad científica que destaca su función «necesaria porque resulta imposible no recurrir a ellos hoy en día aunque el objetivo es reducir su uso». Hasta ahora, los insecticidas biológicos solamente ocupan un 2% del mercado mundial. Por lo que reconocen que se necesitan un impulso. «Faltan empresas en España para asumir estos avances científicos, una industria que pueda desarrollar los avances que hacemos en el laboratorio, aunque la administración tampoco apuesta por la investigación y muchos se van fuera», destaca el catedrático valenciano.

Por el momento, los investigadores siguen avanzando y perfeccionando las técnicas para poder acabar con algunas de las plagas más dañinas como el mosquito tigre, la avispa asiática o el cangrejo rojo. Durante esta semana, hasta el uno de agosto, se presentarán los últimos avances a nivel mundial en control biológico de plagas y la protección de insectos beneficiosos.

Más