Emergencia en Valencia: «El avión empezó a tambalearse y el piloto aterrizó»

Un denso humo llenó la cabina de pasajeros del avión. / Reuters

Los pasajeros del vuelo Londres-Valencia que aterrizó de emergencia en el aeropuerto de Manises vivieron escenas de pánico

LP

El susto no se lo quita nadie. En el vuelo de la compañía British Airways procedente de Londres que este lunes aterrizó de urgencia en Manises viajaban 175 pasajeros, además de seis miembros de la tripulación de cabina y dos pilotos. Todos ellos pasaron, en diferente medida, nervios, miedo o pánico.

El vuelo BA422 que operaba desde el aeropuerto de Heathrow a Valencia sufrió un problema técnico durante la aproximación para su aterrizaje en Manises, según ha explicado la aerolínea. Los hechos ocurrieron sobre las 19.00 horas, cuando la cabina del avión se llenó de humo.

El piloto comunicó el incidente a la torre de control con un poco tranquilizador «Fuego en el motor». Aunque en un primer momento los servicios de emergencias recibieron la notificación de que se había detectado fuego en uno de los motores del avión al aterrizar, sin embargo a la llegada de los efectivos de bomberos no había llamas, solamente humo, especificó el 112 Comunitat Valenciana. Las puertas de emergencia se abrieron y los pasajeros salieron de la aeronave a través de las rampas flotantes.

Antes, vivieron momentos de pánico que reflejan sus propios testimonios. El periodista Dani meroño, uno de los pasajeros, fue testigo de excepción. «Ya en Manises el avión empezó a tambalearse y el piloto aterrizó», cuenta Meroño. «No veíamos nada, sólo mucho humo, y la tripulación no nos decía que estaba pasando», asegura. Aunque muchos viajeros se levantaron con la intención de recoger sus pertenencias, las azafatas, con la mascarilla puesta, comenzaron a pedir a los pasajeros que se quedaran en sus asientos y pusieran la cabeza entre las rodillas. «Ahí sí que pasé miedo», apostilla Meroño.

Los bomberos desbloquearon las puertas e instalaron las rampas de evacuación flotantes. En ese momento, se vivieron los instantes más tensos entre el pasaje por los nervios que generaba la falta de información. «Ayudamos a descender a varios ancianos mientras las azafatas nos gritaban que saltáramos», cuenta Meroño. Una vez tocaron tierra y desperdigados por la pista fueron trasladados al interior del aeropuerto. Allí, los afectados denunciaron que no recibieron la asistencia debida, ni tampoco explicaciones. «Estuvimos esperando en la sala donde se recogen los equipajes y no dejaban salir a nadie de la terminal».

«Nadie nos ha comunicado nada. Nos hemos tenido que enterar por lo que nos han comentado nuestros familiares. Es vergonzoso», explicaba Esperanza Gutiérrez, otra de las pasajeras.

19 personas -entre ellas los tres pasajeros intoxicados- precisaron de asistencia sanitaria tras el incidente. Todos los pasajeros heridos o que habían sufrido intoxicación por humo ya han sido dados de alta este martes.