378.500 niños valencianos se quedan hoy sin clase por la gota fría

Un operario municipal retira una trapa de alcantarilla en el Bulevar Sur para que trague el agua acumulada. / jesús signes
Un operario municipal retira una trapa de alcantarilla en el Bulevar Sur para que trague el agua acumulada. / jesús signes

El aguacero deja sin clase a unos 280.000 escolares de Valencia y 98.500 de Castellón y obliga a cerrar la planta de Ford, el puerto de Castellón y la Línea 1 del metro en Valencia

J. A. MARRAHÍ/ A.CHECA/DELEGACIONES

Colegios cerrados en Valencia y Castellón, calles anegadas en la capital, La Marina y Horta, la Pista de Silla convertida en un río con decenas de conductores paralizados durante horas, rescate de personas atrapadas en vehículos, vuelos desviados y trenes cortados, la planta de Ford paralizada... Estas fueron algunas de las consecuencias del paso de la gota fría por la Comunitat y el colapso que generó en la ciudad de Valencia. Ya a las 13 horas, el 112 había atendido 136 emergencias relacionadas con las precipitaciones. El aguacero fue a mucho más por la tarde.

Las primeras consecuencias se vivieron en las aulas. A medida que avanzaba la jornada y la situación meteorológica se iba complicando, los ayuntamientos decicieron suspender las clases para la tarde de ayer y para hoy. Y así lo comunicaron a la Conselleria de Educación. Sólo en la Castellón y por la mañana hubo 75.000 alumnos afectados. En total 123 municipios de Valencia y Castellón decidieron que los menores no fueran por la tarde al aula o se quedaran hoy sin clase de manera preventiva. Incluidos los de la capital, Valencia, como ordenó el Ayuntamiento «ante las intensas lluvias». Unos 350.000 escolares se han quedado en casa estas dos jornadas en la Comunitat, casi la mitad del alumnado de la región.

También la Universitat de València, la Politècnica, la Católica y la Cardenal Herrera decidieron suspender toda la actividad para hoy. En la decisión también influyó la decisión adoptada por el Ayuntamiento en relación a los centros no universitarios. En el caso de la UPV, la UV y la Católica la decisión también afecta a todos los campus de otros municipios. Idéntica decisión se adoptó en la Jaume I. Además, la Conselleria de Igualdad paralizó la actividad en casi 60 centros de atención diurna a dependientes para mayores y personas con diversidad funcional. La recomendación se hizo extensible a centros concertados y subvencionados.

Las líneas de transporte fueron de las infraestructuras más afectadas por el chaparrón. Dos vuelos del aeropuerto de Valencia tuvieron que ser desviados hasta la terminal de Alicante. En concreto, los vuelos de Ryanair procedentes de Santander y de Pisa. En la capital hubo que cerrar la Línea 1 entre las estaciones de Empalme y Seminari y entre Torrent y Font Almaguer por la acumulación de agua. Idéntica suerte corrieron los trenes de cercanías de la C-3, que cubre el trayecto entre Valencia y Buñol. La circulación se interrumpió entre las estaciones de Fuente de San Luis y San Isidro y los pasajeros tuvieron que desplazarse en autobús. Las fuertes lluvias afectaron también al AVE Madrid-Castellón de las 19.40 horas, ya que los pasajeros tuvieron que realizar parte del trayecto en carretera.

También estuvo cortado el tráfico ferroviario entre Almenara y Moncofa, concretamente la línea C-6 de Cercanías, con cuatro trenes de larga distancia afectados (tres Euromed y un Talgo) en Almenara, Puçol y Castellón entre las 20.30 y 20.30 horas.

No fue una jornada tampoco sencilla para el mundo laboral. La factoría Ford de Almussafes suspendió por la tarde el tercer turno de la fábrica por el riesgo que podía suponer para sus trabajadores el estado de las carreteras y posibles problemas de suministro. Ya antes había cerrado la planta de recambios. El puerto de Valencia registró durante todo el día colas y atascos de camiones y la previsión para hoy era retrasar la hora de apertura de puertas por las fuertes precipitaciones.

Las primeras inundaciones y momentos de tensión del día se registraron en Dénia pues la tromba comenzó avanzando de sur a norte. La localidad amaneció con caminos cortados y una furgoneta de reparto quedó atrapada en la rotonda de acceso a la playa de la Marineta Cassiana por la cantidad de agua acumulada. Una grúa intervino para sacar el vehículo del agua. También hubo que cortar los caminos de La Bota y Llavador y se suspendieron varios actos.

En la Safor, el Ayuntamiento de Real de Gandia cortó la circulación en el puente de La Palanca ante el aumento del nivel del agua del río Serpis. Este pequeño viaducto está a nivel del cauce, por lo que la crecida del agua obligó al consistorio a actuar «para garantizar la seguridad de los vecinos», indicó el alcalde.

En la Ribera, la mayoría de ayuntamientos suspendieron clases y clausuraron actividades educativas, deportivas y culturales. La lluvia cayó con fuerza durante buena parte de la mañana en Alzira, Sueca o Almussafes. En Benifaió, los parques permanecieron cerrados y también se suspendieron actividades deportivas. El centro cultural Enric Valor cerró sus puertas y la marcha contra el cáncer del sábado deberá buscar nueva fecha. Pueblos como Carlet, Alginet, Algemesí, Alberic, Almussafes y Guadassuar pidieron a sus vecinos que no usaran el coche.

Rescatadas 20 personas

Por la tarde, las principales complicaciones llegaron en la comarca de l'Horta tras las inundaciones en la Pista de Silla y los principales accesos de Valencia. Los bomberos rescataron a dos personas que estaban atrapadas en un coche en Torrent. Pocas horas después, la Guardia Civil, la Policía Local y los bomberos desalojaron a vecinos en la zona de Sant Gregori de Burriana. Estas personas fueron trasladadas al polideportivo de Sant Blai.

Las lluvias provocaron también inundaciones en varias calles de Almassora, así como en el polígono industrial. Los bomberos rescataron a una veintena de personas, la mayoría ocupantes de coches, en la provincia de Castellón tras realizar unos 40 servicios en pocas horas. El Ayuntamiento de Castellón activó el plan municipal de emergencias y fijó su mayor preocupación en los mayores y dependientes que viven en la zona de la Marjalería, con recomendaciones de evacuar.