Asaja califica 2016 como uno de los años más nefastos para la agricultura regional

La sequía, el pedrisco y la gota fría han provocado pérdidas en el sector agropecuario valenciano de más de 600 millones

E.P.VALENCIA

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) expuso ayer que 2016 ha sido uno de los años agrarios «más nefastos de la última década en la Comunitat Valenciana» como consecuencia de la sequía, el pedrisco y la gota fría, que han provocado pérdidas en el sector agropecuario valenciano de más de 600 millones. Así lo indicó la entidad agraria en un comunicado en el que detalló que la falta de precipitaciones obligó a los agricultores a asumir sobrecostes ante la necesidad de realizar riegos adicionales. De hecho, estima en 245 millones las pérdidas ocasionadas por la sequía, especialmente en las producciones de secano, que se llevaron «la peor parte, con importantes mermas en la cosecha».

Respecto a la incidencia de las distintas tormentas de pedrisco registradas a lo largo del verano y otoño, AVA subraya que éstas asolaron más de 4.000 hectáreas de superficie agraria en puntos determinados de las comarcas de La Ribera Alta, La Ribera Baixa, La Safor y la plana de Utiel-Requena. Las pérdidas causadas por esta incidencia ascendieron a 10 millones. Sin embargo, detalla que fueron las lluvias torrenciales de noviembre y sobre todo las registradas a mediados de diciembre las que provocaron los daños más importantes en el tramo final del año. En este sentido y según las valoraciones efectuadas por AVA-Asaja y la Conselleria de Agricultura, las pérdidas ocasionadas por la gota fría superan los 290 millones de euros.

En cítricos, el 40% de la producción de mandarinas de media estación y el 30% de las naranjas navelinas, que aún no habían sido recolectadas, se dieron por perdidas en su práctica totalidad, puesto que el exceso de humedad agravó el impacto de fisiopatías como el 'pixat' o el aguado. Asimismo, las rachas de viento tiraron muchos frutos al suelo. Otros productos afectados fueron el caqui, la uva de mesa, el olivar y las hortalizas.

Por su parte, las precipitaciones y el viento causaron inundaciones y destrozos apreciables en un gran número de explotaciones de porcino, apicultura y avicultura. Además, advierten de que muchos árboles corren un riesgo serio de morir próximamente debido a la asfixia radicular y la gota fría también se cebó con las infraestructuras agrarias.