El PP apuesta por impulsar y acabar las obras del Corredor Mediterráneo

El PP apuesta por impulsar y acabar las obras del Corredor Mediterráneo

Los dirigentes populares de Andalucía, Cataluña, la Comunitat y Murcia firman en Cartagena reclamar un Pacto Nacional del Agua

GREGORIO MÁRMOLCartagena

Los líderes del Partido Popular en la Región de Murcia, Andalucía, Comunitat Valencia y Cataluña escenificaron ayer en Cartagena su unión reivindicando ideas comunes en materia de infraestructuras, agua y financiación autonómicas. Lo hicieron firmando en el Auditorio El Batel el manifiesto 'Juntos por el Mediterráneo', en defensa también de la unidad de España y del fortalecimiento de la instituciones con gobiernos abiertos y participativos. El documento exige a los partidos nacionales que faciliten la investidura como presidente de Mariano Rajoy.

El secretario general del PP murciano, Pedro Antonio Sánchez, y los presidentes populares en Andalucía, Juan Manuel Moreno; en Cataluña, Xavier García Albiol; y en la Comunitat Valenciana, Isabel Bonig, defendieron la coherencia de un discurso común en asuntos de estado, reivindicaron lo hecho hasta ahora por Rajoy, y exigieron avances que quedan resumidos en una frase del documento: «Contar con más y mejores infraestructuras, avanzar desde la vertebración, la solidaridad, el esfuerzo en común, la responsabilidad, la moderación y el entendimiento».

A falta de un gobierno estable en Madrid, la cita sirvió a los populares para hacer piña en el cierre de un curso político marcado por dos elecciones nacionales y la incertidumbre que éstas han generado. El manifiesto representa, según Sánchez, soluciones para los problemas de agua, con su propuesta de un gran pacto nacional, y de financiación «justa para todas las regiones», un problema que el dirigente murciano atribuyó al último gobierno socialista. El documento incide en «impulsar una ejecución completa», es decir, acabar el Corredor Mediterráneo, para la conexión ferroviaria entre España y el norte de Europa, pero sobre todo como herramienta de vertebración territorial, social y económica de las once provincias ribereñas, desde Cádiz a Gerona.

Sánchez destacó que la firma en Cartagena no fue casual, ya que desde esta ciudad debe partir «hacia Murcia» una vía que después se desplegará por todo el Levante para el tráfico de pasajeros y mercancías. Sobre la repercusión económica de este proyecto, García Albiol recordó que el 50% del producto interior bruto de España y el 60% de la actividad portuaria lo generan estas cuatro comunidades. Además, el tren tiene una capacidad vertebradora social y territorial, a la que él dio importancia capital por las tensiones soberanistas en Cataluña.

Isabel Bonig unió a esa reivindicación la importancia del agua para mantener la agricultura en Murcia y la Vega Baja alicantina. «La sociedad del bienestar no se puede sostener si no hay un modelo de riqueza, empleo y trabajo», dijo. El andaluz Moreno reclamó un gobierno estable en España para hacer frente al independentismo, al fanatismo y las grietas de la Unión Europea.