Vecinos del centro piden prohibir terrazas a los pubs o cerrarlas a las 12

Vecinos del centro piden prohibir terrazas a los pubs o cerrarlas a las 12

Los residentes agradecen la suspensión de licencias y ordenación de veladores pero consideran que «no son suficientes» y no retirarán la demanda

EVA MARÍA LAHOZAlicante

La Asociación de Vecinos del Centro Tradicional reclama al Ayuntamiento de Alicante medidas más drásticas de las que ya está llevando a cabo para garantizar que en la zona se cumplen los niveles de ruido que marca la ley.

El Consistorio ha anunciado la suspensión de licencias a pubs y discotecas en el Centro y en el Casco Antiguo y la reordenación de veladores en las zonas más saturadas. Sin embargo, los vecinos, que interpusieron a principios de este año una demanda penal contra el Consistorio por incumplimiento de la legislación en materia de ruido y por no garantizar su derecho al descanso, no piensan cesar en su lucha ni retirar esta denuncia a menos que se haga mucho más.

Entre otras medidas, proponen que se prohíban los veladores a los pubs y discotecas «que son los que más ruido generan» o que, como mínimo, «se les exija que cierren estas terrazas mucho antes, a las doce de la noche y no se permita que estén hasta las cuatro de la mañana, como pasa ahora».

El concejal de Urbanismo y Vía Pública, Miguel Ángel Pavón, tiene pensado llevar al Pleno de este mes o, como muy tarde, al de diciembre, una modificación de los planes del Centro Tradicional y del Casco Antiguo para prohibir en ambos la concesión de más licencias de pubs y discotecas. Con ello pretende que se «recupere el equilibrio» entre el comercio tradicional y los locales de ocio en estos barrios, en los que hay una clara «saturación», dice, de estos últimos.

Además, está llevando a cabo planes de ordenación de veladores en zonas saturadas, como las calles Labradores, San Francisco y Castaños y las plazas de San Cristóbal y Gabriel Miró. En la mayoría de los casos la ordenación conllevará la reducción de los veladores, dado que les obligarán a situarlos pegados a la fachada, en vez de en zonas centrales, por lo que perderán las mesas ubicadas frente a la puerta.

En Labradores, se dejará solo una fila de veladores, pegados a fachada, al igual que en San Pascual y San Isidro.

En San Cristóbal, también se pegarán a la fachada y en Gabriel Miró se reducirán algunos y se irá eliminando, poco a poco, los de la zona superior, eso sí, cuando cierren o se traspasen los negocios actuales.

En Castaños irán los veladores a ambos lados, lo que les obligará a reducir el número de mesas.

Los vecinos aplauden estas dos medidas pero consideran que «no son suficientes», dado que, explica la presidenta de la asociación, Alcázar Moreno, «es bueno que no se incorpore más ruido, pero lo que tenemos que hacer es reducir el que estamos soportando actualmente, que llega a duplicar los volúmenes máximos establecidos en la legislación».

Así, consideran que el Ayuntamiento tiene que centrarse también en los locales de ocio que ya existen y en evitar que el ruido que generan se traslade a la calle. «Si hay que llevar el ocio a otro sitio, pues se lleva, pero lo que no puede ser es que soportemos 90 decibelios, cuando el máximo es 45», considera Moreno.