La inmobiliaria de Marina d'Or sale de concurso de acreedores

Marina d'Or en Oropesa del Mar (Castellón)./AFP
Marina d'Or en Oropesa del Mar (Castellón). / AFP

El acuerdo plantea una quita de la deuda del 65% y una espera de 10 años

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

La inmobiliaria de Marina d'Or ha alcanzado un acuerdo con sus acreedores para levantar la situación de suspensión de pagos en la que se encontraba desde 2014. La sociedad, denominada Comercializadora Mediterránea de Viviendas (Comervi), era la antigua matriz del grupo empresarial de Jesús Ger.

El convenio contempla dos alternativas para el pago de créditos ordinarios, a escoger por los acreedores. Bien pueden aceptar una reducción de la deuda del 65% y una espera a 10 años; o la posibilidad de capitalizar los créditos, entrando como socios en la sociedad.

Según fuentes de la empresa, el convenio afecta a los créditos ordinarios y los principales acreedores se someterán a las alternativas del estipuladas en el convenio en lo que afecte a la deuda que no sea privilegiada.

Para el resto de la deuda, que es la que afecta a la Sareb o a la Agencia Tributaria, se ha llegado a acuerdos para aplazar el pago. Desde la compañía se destaca como los créditos de la Agencia Tributaria son, en su gran mayoría, privilegiados, por lo que no les afecta el convenio. De este modo, tras la aprobación del convenio en la junta de acreedores, se firmará con la Agencia Tributaria un convenio singular con un aplazamiento o fraccionamiento de la deuda.

Igualmente, desde Marina d'Or se destaca que la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) es titular de créditos privilegiados y, tras la sentencia aprobatoria del convenio general, se negociará un convenio singular.

En lo que afecta a los trabajadores, la empresa incide en que han cobrado sus nóminas con regularidad durante los cuatro años que ha durado el concurso. «El acuerdo no cambia en nada su situación más allá de arrojar luz y certidumbre para la compañía y, por tanto, para el personal en plantilla», señalan.

El grupo, al margen

«Nosotros siempre hemos mantenido que las diferentes empresas de Jesús Ger son independientes más allá de compartir accionariado», advierten desde la sociedad. A partir de aquí, destacan como «la salida del concurso es, por una parte, una satisfacción, pues salir del mismo siempre fue el objetivo de la compañía. Por otra parte, lógicamente, se traduce en tranquilidad y confianza, pues concluye con unos requisitos económicos a satisfacer en unos tiempos factibles, lo que no hace sino aclarar el futuro de la compañía».

De hecho, recuerdan que entre el comienzo de la crisis en 2008 y hasta marzo del año pasado, más de 50.000 empresas se han visto abocadas a entrar en concurso de acreedores.

El porcentaje de empresas que logra superar el concurso llegando a un acuerdo con sus acreedores apenas alcanza el 5% - 7,5% según las fuentes; siendo el resto liquidadas. «Que prácticamente el 95% de las empresas no supere el concurso se debe, principalmente, a la situación financiera con la que las empresas llegan al mismo. Y esto es consecuencia, en muchas ocasiones tanto a la falta de provisión de fondos propios por parte de las empresas como al afrontar la inevitabilidad del concurso demasiado tarde», aseguran.

En este sentido, recuerdan que, desde Comervi, «siempre creímos y declaramos nuestra voluntad, en todo momento, por superar el concurso, llegar a acuerdos y evitar la liquidación». «El hecho de superar el concurso tiene sus raíces en la situación económico financiera de la empresa en el momento en el que nos vimos abocados a pedir voluntariamente el concurso, pero también en el trabajo y la férrea voluntad de todo el equipo durante estos cuatro años», destacan.

Ahora prevén un nuevo impulso del grupo: «La empresa cuenta con diversos proyectos con los que afrontar su deuda ante sus acreedores de una manera estructurada y asumible, mientras aborda el volver a generar riqueza y empleo de manera estable en un breve periodo de tiempo».

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