Las Provincias

El presidente de Hanjin pagará de su bolsillo la descarga de los barcos

  • La inyección de capital busca dar una solución a los 93 cargueros que la compañía tiene fondeados por el mundo sin dinero para amarrar

Valencia. La crisis de la naviera coreana Hanjin Shipping parece empezar a despejar incógnitas. El presidente del grupo, Cho Yang-ho, ha aportado de sus activos personales 40.000 millones de wones (31,8 millones de euros, 35,7 millones de dólares) para «solucionar el problema» de los 93 buques que han visto alteradas sus operaciones desde que Hanjin se declaró en quiebra y se puso bajo administración judicial, indicó ayer a Efe una portavoz de la empresa naval en Seúl.

Por otra parte, la junta directiva de Korean Air, la empresa matriz del conglomerado, aprobó el pasado sábado proporcionar los 60.000 millones de wones (47,7 millones de euros, 53,6 millones de dólares) restantes hasta cubrir las necesidades de la compañía en forma de préstamo.

A pesar de esto, la inyección de liquidez planteada por el presidente «probablemente llevará tiempo, ya que es parte de un proceso largo», explicó la representante de Hanjin Shipping.

Tras hacerse pública este cambio de la situación económica de la firma, el buque de la compañía fondeado frente al Puerto de Valencia. Hanjin Bosal, ha solicitado entrar a puerto y fuentes de la operadora portuaria Noatum aseguraron que estaba prevista la descarga a las 2:00 de la madrugada de la pasada noche. Al cierre de esta edición no ha sido posible confirmar que se haya completado el proceso de estiba.

En buque afectado estuvo a punto de ser descargado hace una semana, pero fue la compañía Hanjin la que dio orden de no hacerlo, pese a la intención de Noatum y del Puerto de Valencia. Por otra parte, el Algeciras, donde Hanjin participa en al gestión de una termina, se estima que la crisis ha reducido un 4% el tráfico de la instalación.

Los puertos de EEUU, Reino Unido y Japón, entre otros, ya están permiten el acceso a los puertos de Hanjin, y la compañía está remitiendo solicitudes de protección por quiebra a otras terminales en el mundo para recuperar el acceso que se le denegó debido a la falta de liquidez.