El Gobierno aprueba un trasvase al Segura que reaviva la guerra del agua

Tubería del trasvase Tajo-Segura. / efe
Tubería del trasvase Tajo-Segura. / efe

Castilla-La Mancha reitera su rechazo a la transferencia, mientras Puig aboga porque se cumpla la ley

JUAN SANCHIS VALENCIA.

Se lo temía Castilla-La Mancha y lo esperaban como agua de mayo la Comunitat Valenciana y Murcia. Tras once meses cerrado por la sequía, el Gobierno volvió a abrir ayer el grifo del trasvase Tajo-Segura. La Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura aprobó transferir 60 hectómetros cúbicos, prácticamente el excedente disponible en los pantanos de Entrepeñas y Buendía. La cesión de agua se realizará en tres transferencias diferentes durante los próximos 90 días a razón de 20 hectómetros cúbicos en abril, mayo y junio respectivamente.

La decisión del organismo dependiente del Ministerio de Medio Ambiente aviva la guerra del agua ante la decidida oposición de Castilla-La Mancha a cualquier tipo de trasvase y el apoyo que encuentra la medida en las comunidades de Valencia y Murcia.

La ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, señaló antes de la reunión que se iban a limitar a cumplir la ley. Se refería a que la normativa vigente señala que el trasvase se realizará siempre que el agua almacenada en los pantanos de Entrepeñas y Buendía supere los 400 hectómetros cúbicos. Según el balance hídrico del Ministerio, estos embalses acumulaban ayer 466 hectómetros cúbicos, por lo que la transferencia tenía que ser autorizada.

Los pantanos valencianos se encuentran más de 30 puntos por debajo de la media española

En este sentido, García Tejerina explicó que «de los muchos trasvases que hay en España», el del Tajo-Segura es «el que mejores normas y reglas de funcionamiento tiene, absolutamente objetivadas. Todo lo que hay que hacer es lo establecido en la norma y cumplir con lo establecido en la ley».

Más que si se aprobaría o no un nuevo trasvase, la gran incógnita era conocer la cantidad que finalmente se iba a transferir. La comisión decidió que sean 60 hectómetros cúbicos durante el próximo trimestre. Esta fue la aportación demandada hace quince días por los regantes valencianos. El presidente de Fecoreva (Federación de Comunidades de Regantes de la Comunitat Valenciana), José Antonio Andújar), exigió entonces que dadas las reservas con las que contaban los pantanos de Entrepeñas y Buendía (calculó unos 470 hectómetros cúbicos para el momento en el que se iba a acordar) la transferencia tendría que ser de 20.

El gobierno de Castilla-La Mancha ha expresado en reiteradas ocasiones su oposición a cualquier tipo de transferencia. Una posición que se ha endurecido durante los últimos meses como consecuencia de la situación agravada por la sequía. El vicepresidente de la Junta, José Luis Martínez Guijarro, afirmó ayer en declaraciones a la Cadena Ser que el ejecutivo manchego acudirá a los tribunales ante «la más mínima sospecha de que el acuerdo puede ser ilegal». El gobierno castellano no modifica así la posición mantenida hasta el momento, ya que ha acudido a la vía judicial cada vez que durante esta legislatura se ha aprobado una transferencia.

En el polo opuesto se encuentra la argumentación mantenida por los ejecutivos valenciano y manchego. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, indicó ayer ha dicho que el trasvase es «absolutamente exigible», ya que en este momento se dan las «condiciones técnicas» para realizarlo y poder salvaguardar así «los intereses de los regantes valencianos». El jefe del Consell explicó que «lo que queremos exigir al Ministerio es que por supuesto se asuma la necesidad urgente que tiene el sur de la Comunitat Valenciana y Murcia, y lo exigimos tal como está contemplado en el memorándum y en la ley».

El presidente murciano, Fernando López Miras, indicó, por su lado, que la reunión de la comisión de explotación pondría fin a la angustia de los agricultores.

También expresó su alegría el presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats), Lucas Jiménez. Jiménez indicó a EFE que el Ministerio ha tomado una decisión «muy acertada», que «da tranquilidad a los regantes y a la población» del sureste.

La autorización del trasvase se produjo el mismo día en el que se conoció la situación en la que se encuentran los embalses al finalizar el mes de marzo. Los de la cuenca del Segura alcanzan el 25,6% de su capacidad, lo que supone un incremento porcentual de un punto respecto a la semana anterior y 38,2 puntos menos que la media española, mientras que los pantanos del Júcar están al 31,3 %, 0,3 puntos más que la semana pasada y 32,5 puntos por debajo de la media.

Los embalses peninsulares se encuentran al 63,8% de su capacidad total, con una reserva de 35.758 hectómetros cúbicos de agua.

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