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Soldados de Coquelin

Coquelin conduce el balón en presencia de Rakitic./ txema rodríguez
Coquelin conduce el balón en presencia de Rakitic. / txema rodríguez

El francés enamoró a Mestalla desde su primer día y en la final se ganó el respeto eterno del valencianismo | «Intenté dar toda la energía posible a mis compañeros porque todos estábamos muy cansados», destaca el centrocampista

TONI CALERO

Desde ahora y hasta la eternidad, los resúmenes de la final de Copa del Rey 2019 están obligados a incluir el gol de Gameiro, el de Rodrigo, y también la jugada de Francis Coquelin en el minuto 91. El francés presionó a Messi hasta robarle un balón dividido que cayó a Malcom, así que se fue a por el brasileño para rebañarle el esférico. Acto seguido Coquelin se fue al suelo, Messi superó a Kondogbia para lanzarse hacia la portería de Jaume y a Coquelin le dio a tiempo a recuperarse para volver a birlarle el balón a la estrella del Barça. «Era un momento importante porque todos estábamos cansados y quería ayudar a mis compañeros para darles toda la energía posible. Luchamos hasta el final para mantener el resultado y ganar la Copa», dijo el francés restándose importancia.

Con permiso de Parejo, Coquelin fue el hombre de la final. Un héroe. El comandante sobre el césped del batallón de Marcelino. Un futbolista cuya entrega enamoró a Mestalla desde su primer día (10 de enero de 2018) y que en el Benito Villamarín se ganó el respeto eterno del valencianismo. Llegó justísimo Kondogbia a la final de Copa, pero Marcelino no tenía dudas respecto a su mediocentro titular. «El míster no nos dio la alineación hasta que no llegamos al campo», afirmó el francés con una sonrisa pícara. Coquelin era el elegido para cubrir las espaldas de Parejo. Salió redondo. «Estaba preparado para ser titular o empezar desde el banquillo, pero me gustan los partidos importantes. Quería este título por mí, por el equipo y por la afición, que estaba mucho tiempo sin ganar títulos».

A Coquelin, que fichó por el Valencia a través del método del telefonazo -Marcelino Gabriel Paulista y Cazorla-, no se le olvidó tras el duelo del Benito Villamarín la terrible lesión que le complicó la existencia la pasada temporada: «Esta Copa es muy especial para mí después de la grave lesión que tuvo el año pasado». De la garra de Coquelin (28 años) aún va a disfrutar Mestalla durante un tiempo porque el francés firmó un buen contrato hasta junio de 2022. Su actuación en la final contra el Barcelona no hace sino perfeccionar el nivel de entendimiento entre jugador y afición.

«Es un título muy importante después de lo difícil que fue la temporada. Acabar la temporada con la Copa es muy grande», admitía el francés, uno de los futbolistas más coreados por el fondo norte del estadio del Betis. Todos, soldados de Francis Coquelin, el futbolista que llegó en silencio y ya está en una página inolvidable del Valencia.