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Antes que el de Neville, patinazos con Alesanco y Layhoon

Gary Neville ha demostrado ser una persona sincera y capaz de reconocer los propios errores. El problema es que ha tardado tres años en darse cuenta de que su amistad con Peter Lim acabó por echar a la basura una temporada lamentable (2015-16), que empezó con el defecto de creerse el máximo accionista que su otro amigo, Nuno, era capaz de hacerlo todo y bien. Por amistad colateral, por llamarlo de alguna manera dada su relación con Joan Laporta, le llegó a dar la temporada siguiente la dirección deportiva a Alesanco, al que había traído a golpe de talonario para la escuela. La 'bala' del exbarcelonista duró siete meses en el cargo. La presidencia de Layhoon aportó en algunas facetas algo de sentido común pero hasta guillotinó a su mano derecha ya cuando todo el castillo se vino abajo.

Fue todo un personaje el italiano. Fichado para sustituir a Ayestarán (Voro echó un cable de 3 partidos), Prandelli se marchó en pleno mercado de invierno por desavenencias con la política del dueño. «Intenté abrir Paterna al público y me dijeron que era imposible por miedo a lo que nos pudieran decir. Esta sociedad está regida por personas de números», dijo señalando el malestar por la negociación con Zaza.

Lo mejor que le ha podido pasar al club es el parón de Liga para apaciguar las brasasEl silencio de Lim y de su portavoz, Murthy, han ayudado a no despejar la confusión

En la hoja de ruta de ambos hay tonos grises en la parte que afecta al futuro. Marcelino acaba en junio y su deseo es renovar pero habrá que ver qué fórmula escoge Lim para la negociación, siempre y cuando acompañen los resultados (su mejor y quizás única arma a pesar del trabajo y el éxito realizado). Alemany tiene experiencia de sobra para manejarse y sobrevivir a tempestades internas, otra cosa será sus verdaderas y profundas intenciones.