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Valencia CF

Marcelino quiere que le fichen ya a Rafinha

Marcelino con el equipo. /JCV
Marcelino con el equipo. / JCV

El Valencia CF convive con dos velocidades en el discurso del consenso de Singapur

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENACrans-Montana

El stage de Crans-Montana que terminó ayer para el Valencia CF ha estado marcado por el viaje a Singapur donde Peter Lim aceptó la hoja de ruta marcada por Mateo Alemany y Marcelino García Toral. Los dos máximos responsables del apartado deportivo regresaron junto al presidente, Anil Murthy, con el consenso bajo el brazo. Algo cierto, tal y como ha podido confirmar LAS PROVINCIAS en Suiza, pero que tiene dos velocidades en el discurso. El Valencia como club se siente cómodo en la situación actual, con un proyecto deportivo menos convulso que otros veranos, sin una necesidad urgente de vender jugadores, con margen en el Fair Play financiero y con la decisión de no romper su tope salarial. En el club se prefiere abordar el final de mercado, con la fecha del 8 de agosto con respecto al cierre de mercado de la Premier, con más tranquilidad.

El mejor ejemplo es el de Rafinha. Es el jugador escogido para apuntalar el centro del campo, donde el cuerpo técnico también ve una ayuda en la banda derecha con el brasileño, pero el club prefiere esperar a que madure la situación para intentar una compra más ventajosa que la de los 15 millones que demanda el Barcelona. Marcelino no está cómodo con los titulares de 'a fuego lento' y quiere a Rafinha ya en la plantilla, al igual que un cuarto central, para comenzar la temporada.

El técnico asturiano se maneja más cómodo en plantillas cortas y, a día de hoy, cuenta con 18 futbolistas para llegar a los 22 que aseguran dos jugadores de calidad por puesto. Ayer lo avisó en Sion tras la victoria de su equipo por 0-3: «No es una cuestión de números, de tener más jugadores, sino de que encajen». Contando a Cillessen, Jaume Doménech, Gayà, Garay, Paulista, Diakhaby, Piccini, Wass, Kondogbia, Coquelin, Parejo, Guedes, Cheryshev, Carlos Soler, Ferran Torres, Rodrigo, Gameiro y Maxi Gómez salen 18 futbolistas. Contando a los dos refuerzos que como mínimo quiere el técnico se llega a 20. Si el central puede jugar también en el lateral izquierdo podría aceptar no incorporar a un jugador específico para ese puesto, teniendo en cuenta que está Salva Ruiz, se llegaría en ese caso a los 21.

Marcelino es sabedor de que tiene que ceder en algunas pretensiones. Como ocurrió con Denis Suárez, que terminó en el Celta por una cuestión económica, su ficha más concretamente. El exjugador del Barça lanzó un dardo en una entrevista en TV3 a la dirección deportiva, no a Marcelino que fue su gran valedor dentro del club para su fichaje: «Estoy muy agradecido a Marcelino, es el mejor entrenador que he tenido hasta el momento en mi carrera. Él ha insistido mucho en que fuese, pero creo que la insistencia que tenía él no era la misma que tenía el club. Me ha decepcionado un poco la dirección deportiva que tiene el Valencia, no ha creído en mí, ha dudado de mí en aspectos extradeportivos y no estoy dispuesto a consentir eso».

Con Uros Racic descartado, el técnico no le ha dado ningún minuto en los partidos de Crans-Montana y en el último entrenamiento lo sacó del último ejercicio táctico, Marcelino lanza un mensaje claro a sus jefes de que quiere un jugador para cerrar el centro del campo. Algo que en otras instancias se descartó durante la estadía en Crans-Montana. Para la temporada que comienza en poco más de tres semanas, la idea del técnico es que Parejo no termine el curso acumulando más de 5.000 minutos y para eso necesita un recambio de calidad que no tiene en estos momentos en la plantilla.

Como en todos los clubes, si el Valencia acaba dando al técnico los dos refuerzos que quiere, en defensa y en el pivote, es más fácil que ceda en la cuerda del cuarto delantero. Con Sobrino descartado, el asturiano ha abierto la puerta en Suiza a la posibilidad de que Manu Vallejo tenga ese gol en la plantilla. Restará tomar una decisión con Kang In Lee y Fran Villalba, la idea con ellos sigue siendo la de la cesión, y con Jason Remeseiro, cuya ficha dependerá del puzzle final de los movimientos de entradas y salidas.

«El entrenador siempre quiere tener la plantilla lo antes posible pero la realidad es que en el fútbol cada vez es más tarde y más cuando comienza la competición dos semanas antes de terminar el mercado. Las decisiones están tomadas en las salidas y tenemos una idea clara sobre los jugadores que queremos que vengan con nosotros. Repito, si puede ser lo antes posible mejor para que los que lleguen puedan adaptarse». Ese fue el aviso de Marcelino tras el partido ante el Sion, que mandó un mensaje claro a sus jefes apuntando a los rivales más directos por conservar una plaza de Champions: «Vemos las inversiones que está haciendo el Sevilla, el Betis, que el Villarreal, el Athletic y la Real Sociedad son equipos que no van a jugar en Europa, son muy buenos equipos y estuvieron cerca nuestro. Queremos cerrar algunas incorporaciones que creemos nos pueden dar con su perfil un complemento y un plus en cuanto a las posibilidades». Una polivalencia que Marcelino busca con un central que pueda ayudar en el lateral izquierdo y un mediocentro que pueda ayudar por la derecha.

La fotografía de la plantilla no estará completa hasta conocer si alguno de los jugadores más cotizados sale del Valencia en el final del mercado. El peligro de la Premier hasta el 8 de agosto se centra en jugadores como Rodrigo o Diakhaby. El consenso del club es intentar mantener al francés esta temporada si no hay una oferta mareante que haga replantear la situación. Si eso ocurre, se tendrá que salir al mercado a por un central de jerarquía donde entraría, por cierto, de nuevo el nombre de Otamendi a la palestra. Si no hay una salida en los centrales se busca un cuatro de complemento, con un perfil muy similar al que ofreció la pasada temporada Roncaglia.