https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/valenciacf-desktop.jpg

Marcelino aguarda vigilante en Paterna mientras Alemany vuela a Singapur

Marcelino en las instalaciones de la ciudad deportiva de Paterna./LP
Marcelino en las instalaciones de la ciudad deportiva de Paterna. / LP

El director general del club viaja junto a Murthy para decidir su futuro

Lourdes Martí
LOURDES MARTÍ

Marcelino García Toral no abandona su semblante serio. El técnico del Valencia ha vivido durante la última semana uno de sus momentos más complicados desde que llegó al banquillo blanquinegro, una situación que no ha sido provocada por malos resultados ni mucho menos y que no esperaba en una pretemporada que arrancaba ilusionante. Tenía todo el asturiano para disfrutar de su tercer año al frente del Valencia. Un bloque hecho con jugadores comprometidos y motivados. Además de levantar el trofeo de campeones de Copa en mayo, muchos de los futbolistas han vuelto con un chute de adrenalina tras haber triunfado con sus respectivas selecciones durante el verano, Guedes, Kang In Lee que pese a quedar subcampeón del Mundial fue MVP del torneo, Carlos Soler o Ferran Torres son algunos de ellos. Sin embargo, la crisis entre su mayor valedor en el club, Mateu Alemany la propiedad, Peter Lim, ha detonado la paz en el Valencia.

Marcelino, que sabe de qué va esto del fútbol, no esconde su malestar de cara a la galería. Hoy, ha salido a las instalaciones de la ciudad deportiva de Paterna junto a su equipo pero se ha convertido en un mero espectador del trabajo de sus chicos, no ha bajado al terreno de juego para supervisar el trabajo a diferencia de lo que es habitual y se ha quedado arriba junto a su segundo, Rubén Uría.

Se le va a hacer largo el día a Marcelino mientras Alemany y Murthy, que a las 6 de la mañana partían hacia Singapur desde Madrid vía Zúrich, acuden a su cita con el máximo accionista del club. Un cónclave que se presume definitivo para determinar el futuro del director general del Valencia.