https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/valenciacf-desktop.jpg

Pepinazo de Champions de Rodrigo

Rodrigo celebra su gol ante el Leganés/AFP
Rodrigo celebra su gol ante el Leganés / AFP

El Valencia deja al quinto a 15 puntos y el delantero se alista para el Mundial

Héctor Esteban
HÉCTOR ESTEBANValencia

ólo la combinación de un error y una genialidad podían desequilibrar el marcador en Butarque. El error en forma de pérdida de balón fue de Rubén Pérez, uno de los jugadores que más pelotas recupera en el campeonato. Y la genialidad, cómo no, tuvo la rubrica de Rodrigo Moreno, uno de los futbolistas más decisivos del actual Valencia. El delantero se acomodó el balón en tres toques para soltar un pepinazo desde el borde del área que Cuéllar sólo pudo acariciar con la manopla cuando la pelota ya estaba dentro. Tres puntos y el objetivo de la Liga de Campeones casi ya en el bombo del sorteo de grupos.

El partido en Butarque, a modo de resumen, fue una castaña. Un encuentro espeso, de los que actúan de somnífero para enfilar la siesta para estar fresco a la hora de la mona de Pascua y del salto a la comba. Poca tertulia tendría ayer el Leganés-Valencia durante la merienda más allá del azucarado estado de Rodrigo y la cercanía de la Champions para la temporada del centenario. La Liga española está plagada de morralla, de esa que luce poco en el que dicen que es el mejor campeonato del mundo. Mentira. El Leganés está prácticamente salvado con tan sólo 25 goles a favor. Un equipo rácano para un planteamiento tacaño. Los de Garitano tienen ahora mismo 15 puntos de ventaja -cinco partidos- sobre Las Palmas, que es el equipo que marca el primer puesto de descenso. El Leganés salvará la categoría y llenará su cuenta corriente con muchos millones de euros sin ser capaz de marcar de media al menos un gol por partido. La Liga está condenada al aburrimiento y al cemento en los estadios por mucho que Javier Tebas se bañe en millones de euros. El pan de hoy será el hambre de mañana.

Los delanteros del Leganés son de fogueo. El Valencia sólo tenía que marcar en Butarque para elevar sus posibilidades de llevarse los tres puntos. Las oportunidades de los de Garitano siempre son escasas, por lo que achicar el peligro y resolver la única ocasión clara que los pepineros tienen por partido era estar un paso más cerca del éxito.

La diferencia entre los dos equipos estuvo en el único disparo que fue entre los tres palos. El del Leganés, obra de Gabriel Pires -su mejor jugador- fue despejado de puños por Jaume Doménech, que ayer fue premiado con la titularidad por su aportación al colectivo. A partir de ahí, los pepineros no aportaron más allá que algún susto sin consecuencias.

El único disparo a puerta del Valencia estuvo bendecido por el don de la efectividad. El gol no vino precedido de una jugada trenzada. El error de Rubén Pérez, que se trastabilló hasta la pérdida con el balón en los pies, le ofreció en bandeja la oportunidad a Rodrigo al borde del área. El delantero del Valencia recuerda a aquel Mista de la temporada del doblete. Casi todo lo que sale de sus botas es gol y ayer no defraudó. Un tanto que deja al Valencia bajo el dintel de la Liga de Campeones con el Villarreal y el Sevilla a un mundo y medio con una jornada menos -a 15 y 16 puntos respectivamente-.

Además, el gol de Rodrigo eleva un grado más el precio del delantero -Lim pagó 30 millones por él, tiene un cláusula de 120 millones y un contrato hasta junio de 2022- y da un manotazo al falso debate sobre la lista para el Mundial de Rusia.

En la capital, aquejados de una madriditis aguda, insisten en las opciones de un Morata que se buscó las habichuelas lejos del Bernabéu -ayer marcó para engordar el debate-. En la capital continúan sacándose pelotillas de su ombligo mientras Rodrigo sigue con paso firme rumbo al Mundial de Rusia. Si el delantero del Valencia no está, Lopetegui ejecutará una de las mayores injusticias de su historia. Al nivel de la de Santamaría con Sempere y Clemente con Giner. Hoy en día, si la madriditis no lo impide, Rodrigo tiene billete de primera clase en España.

Hasta el gol del Valencia el partido había sido un peñazo. Sin creación y escasas oportunidades de gol. Garitano compareció con cinco defensas y Marcelino con una de esas alineaciones que sobre el papel aportan más incertidumbre de la prevista. En la primera parte, al margen de la oportunidad de Gabriel para el Leganés, hay que reseñar que Zaza marcó para que el árbitro anulara el gol por fuera de juego inexistente de Carlos Soler, autor del centro que remató el italiano. Tan pocas cosas pasaron en el primer acto que Melero López no añadió ni un sólo minuto en el cartelón.

0 Leganés

Cuéllar; Zaldua, Bustinza, Muñoz (Beauvue, min.72), Siovas, Diego Rico; Rubén Pérez, Gabriel (Naranjo, min.90), Eraso, Omar Ramos (El Zhar, min.78); y Amrabat.

1 Valencia

Doménech; Vezo, Garay, Gabriel Paulista, Gayá; Parejo, Kondogbia, Carlos Soler (Ferrán Torres, min.64), Guedes (Pereira, min.79); Zaza (Vietto, min.69) y Rodrigo.

gol
0-1, m.62: Rodrigo.
árbitro
Mario Melero López (Comité andaluz). Amonestó a Rubén Pérez (min.30), Kondogbia (min.33), Diego Rico (min.56), Doménech (min.86), Beauvue (min.88) y Gayá (min.89).
asistencia
Encuentro correspondiente a la jornada treinta de LaLiga Santander disputado en el estadio de Butarque ante 10.697 espectadores. En la previa los jugadores del Leganés portaron una camiseta con el mensaje 'Ánimo Álex' como muestra de apoyo al argentino Alexander Szymanowski, que estará fuera hasta final de temporada. Asimismo los futbolistas del Valencia lucieron brazaletes negros en memoria del hijo de Santiago Cañizares, fallecido recientemente.

Tras el tránsito por el vestuario, el Leganés apareció con un punto más de atrevimiento. La banda izquierda local, la de Diego Rico, encontró los poros en la defensa de Rubén Vezo. Jaume volvió a sacar los puños a los pocos minutos para despejar el peligro. Y a partir de ahí el Valencia metió una marcha más. Un centro no lo remató Kondogbia a gol por centímetros y al instante la semivolea de Zaza pegó en el cuerpo de un defensa local. Minutos después, Rodrigo puso el gol para demostrar que el Valencia es muy superior al Leganés.

Con ventaja en el marcador, Marcelino empezó a mover el banquillo. Los cambios no desembocaron en el plan esperado. Soler, que se ha habituado ya a ser el primer relevo, dejó su puesto a Ferran que no lució en los minutos de sacrificio. Zaza estuvo desdibujado pero la entrada de Vietto en ningún caso mejoró al italiano. El argentino tiene billete de vuelta al Atlético. Pereira volvió tras su lesión para dar oxígeno a un Guedes desconocido. Garitano metió más mordiente arriba y estuvo a punto de salirle bien la jugada. Gayà sacó un remate de El Zhar que olía a empate. La actitud del de Pedreguer y el oficio de los centrales fue suficiente para sofocar el peligro. El Valencia vive desde ayer más cerca de la Champions gracias a Rodrigo.

Más noticias del Valencia CF

Más claro fue el intento del brasileño Gabriel, quien se animó con un golpeo desde la frontal despejado de puños por Doménech. Poco más en una batalla muy táctica donde el talento individual era el único factor llamado a marcar la diferencia entre ambos.

Transcurridos unos minutos, fue el Valencia el que empezó a asomar por el área de Cuéllar. Un centro de Carlos Soler desde la derecha que tocó Bustinza a punto estuvo de rematarlo bajo el larguero Kondogbia.

Esos acercamientos animaron al equipo, que además se hizo con la posesión mientras trataba de encontrar los espacios que no concedía el Leganés. Dadas las circunstancias, entró el choque en fase de tensa calma. La rompió Rodrigo. Empeñado en convencer al seleccionador, Julen Lopetegui, de que tiene que estar en el equipo para el Mundial de Rusia, apareció cuando más falta hacía.

Lo hizo trazando un golpeo seco a ras de césped que puso en ventaja a los suyos y le permitió aumentar su racha de cara a puerta. El punta ha marcado en los últimos cinco encuentros donde ha tenido protagonismo, incluido el que disputó España contra Alemania. En esta ocasión, eso sí, tiene mucho que agradecerle a Parejo y Kondogbia ya que entre los dos se las apañaron para rebañarle un esférico a Rubén Pérez en la génesis de la acción

El revés despertó a los blanquiazules. Sin nada que perder salieron estos de la retaguardia en busca del empate. Se vio entonces la buena versión de un grupo ambicioso que ha hecho de la competitividad su mejor arma.

Ayudó la entrada en el campo de El Zhar y Beauvue. Los dos dieron más intensidad a la faceta ofensiva y en el caso de este último pudo ser decisivo cuando entregó una buena asistencia para Amrabat. Le pegó el marroquí a puerta con todo pero Gayá se interpuso.

No cesó el empuje hasta el final y acabó el Valencia atrincherado en torno a su portería, mostrándose sólido pero tratando de arañarle tiempo al cronómetro. Esa capacidad de sufrimiento fue suficiente para alzarse con una importante victoria, la sexta en seis enfrentamientos ante el Leganés.

Fotos

Vídeos