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Aquí empezó todo en 1919

Elvira Llorca
lee uno de los
fragmentos del acta. / damián torres
Elvira Llorca lee uno de los fragmentos del acta. / damián torres

Los descendientes de los fundadores leen en el Kilómetro 0 el acta del Valencia

J. CARLOS VALLDECABRES

valencia. «En la ciudad de Valencia, a primero de marzo de 1919, reunidos los señores Augusto Milego, Gonzalo Medina, Andrés Bonilla, Pascual Gascó, Fernando Marzal, Julio Gascó y José Llorca...» Así comenzaba el acta fundacional del Valencia y así concluyó el capítulo del centenario que se escribió justo en los orígenes, donde todo empezó, donde los personajes citados anteriormente decidieron formalizar el nacimiento de un club que iba a asumir el nombre de la ciudad. No estuvieron ellos lógicamente pero sí sus descendientes más directos. Por eso, a la comitiva que se había trasladado desde la plaza de la Afición le esperaban, acompañados también de cientos de seguidores, Octavio Milego (hijo de Augusto), Elvira Llorca (hija de José), Francisco Gascó (sobrino-nieto de Julio Gascó), Miguel Cot (rebiznieto de Andrés Bonilla) y Guillermo Medina (nieto de Gonzalo Medina).

Ellos fueron los que leyeron cada uno de los fragmentos de aquel breve pero significativo escrito en el que se acordaba «constituir el club de fútbol y dedicarlo al deporte en general, siempre que entre en los medios que disponga esta sociedad la cual se denominará Valencia».

El periodista y colaborador de LAS PROVINCIAS, Paco Lloret, fue quien condujo este acto que tuvo previamente el descubrimiento de una placa en la pared, justo delante donde ya está el recuerdo del origen del Bar Torino. El meta y uno de los capitanes del actual Valencia, Jaume, Murthy, Claramunt, Kempes y la capitana del femenino, Gio, fueron quienes descorrieron la cortinilla que cubría la leyenda. En castellano, valenciano e inglés se podía leer: «En conmemoración del centenario de la fundación del Valencia, en este lugar».

Ya por entonces la afición había entrado en ebullición enganchando a sus cánticos el recuerdo de la cita del Villamarín. «¡Illa, illa, illa, nos vamos a Sevilla!». Lo escuchó con una sonrisa de oreja a oreja Marcelino. El técnico y Jaume no habían participado en la marcha cívica pero sí habían esperado la procesión en la plaza del Ayuntamiento, donde se unieron también algunos exfutbolistas y donde se cantó también el 'cumpleaños feliz'.

Un breve parlamento de Murthy en el que felicitó sobre todo a los aficionados e hizo mención a que el «Valencia es el mejor club del mundo» sin olvidar el trabajo de futuro que se hace y la posterior entrega de unos recuerdos conmemorativos del acto a los familiares de los fundadores dio después paso a que se cantara con más solemnidad que voces el himno de la Comunitat compuesto por Serrano.

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