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Fútbol | Valencia CF

Marcelino, de señalado a disculpado

Gesto de rabia de Parejo tras su gol, abrazado por Garay, con Piccini y Cheryshev detrás de ellos. / Jesús Signes

Rodrigo falla un penalti y sólo una acción aislada del Valladolid lastima al Valencia

Pedro M. Campos Dubón
PEDRO M. CAMPOS DUBÓN

Valdano habló en su día de «derrota útil» tras caer en Copa del Rey frente a Las Palmas. Fue en la campaña 1996/97. Más de veinte años después un empate, otro, el undécimo en diecinueve partidos, sirvió para disculpar a Marcelino. Fue la igualada útil del técnico asturiano. Señalado durante toda la semana tras las derrotas ante el Alavés y el Sporting, ayer los aficionados entendieron que a veces los imposibles existen. El Valencia aunó un gol, un penalti fallado y más de diez ocasiones claras. Y no pudo ganar. No siempre la culpa de lo que pasa en blanquinegro es de Marcelino. A veces la mala fortuna se impone. Mestalla, muchas veces feroz acusador, también luce la madurez de afición grande. Acabó el partido y no se escuchó ni un reproche. Agradeció la sangre, el sudor y las lágrimas de los futbolistas. Comprendió que es el camino para revertir la anómala situación, percibió que la plantilla ha entendido la justa crítica. El Valencia, sin un fútbol excelso, al menos lució amor propio. Esto se debería dar por descontado, como el valor a un guerrero, pero venimos de partidos donde el seguidor ha acabado avergonzado de sus jugadores. Si el partido ante el Valladolid sirve para volver a unirlos, que no los separe una falta de actitud.

El momento clave llegó en el minuto 53 cuando Calero mandó a Santi Mina al piso. Dentro del área. Penalti. Marcelino celebraba la acción. Parejo es infalible desde los once metros. Pero el balón lo tomó Rodrigo. Dos goles en Liga. No le marca al arcoíris. El técnico se escondía en banquillo con un amargo rictus. Se imaginaba lo peor. Y ocurrió. Lanzó sin convicción y Masip rechazó el balón. El balón llegó a Santi Mina pero se mimetizó con su compañero de vanguardia y no remachó cuando se encontraba sin oposición. Era la situación clave para destruir la barrera vallisoletana. Tuvo que esperar algo más de un cuarto de hora después para que Parejo explotara de rabia tras marcar el gol que tuvo que conseguir desde el punto de penalti. Pero cuando todo sale mal, siempre puede ir a peor. Coquelin, el siempre resolutivo Coquelin, el tranquilo Coquelin, el eficaz Coquelin, cometió una falta innecesaria al borde del área. Rubén Alcaraz se disfrazó de Messi para ensayar el disparo perfecto. Golazo por la escuadra de Neto. El Valencia quiso emular la épica ante el Huesca, pero esta vez no apareció un Piccini. Otra día en la oficina sin éxito, que en esta ocasión sí merecía.

El Valladolid no tuvo más acción de ataque que esa. Ni una más. El Valencia tampoco es que se mostrara demasiado en la primera fase, pero en la segunda asedió el área castellana. Salió de inicio con garra, con presión, intenso. El balón le duraba décimas de segundos a los hombres de Sergio González. Primero lo intentó Carlos Soler, luego Rodrigo rozaba un centro de Cheryshev. Hubo que esperar hasta el minuto 39 para contemplar la mejor ocasión del Valencia, con el ruso solo ante Masip pero su disparo con la zurda se iba cerca del palo. Hasta el final de los primeros cuarenta y cinco minutos hubo acercamientos de Carlos Soler y Santi Mina. Pero la estadística resplandecía con cero tiros a puerta. Demasiado pobre cuando la necesidad se impone, aunque las sensaciones eran diferentes a las de cualquier otro día.

Tras el paso por el vestuario el Valencia tocó a rebato. Se intuía que la charla en la sala de máquinas había sido motivadora. Cheryshev disponía de la primera opción para marcar. El equipo se lanzaba con orgullo pero muchas veces el juego carecía de fluidez. Había más pundonor que fútbol. Carlos Soler se ha oscurecido conforme ha ido pasando la temporada y sólo Parejo se muestra. Es el único con criterio para lanzar el juego de ataque. Es atrevido. Y falla, lo hace muchas veces, pero siempre lo intenta. Llegó el penalti a favor del Valencia y el coscorrón. Pero el equipo no agachó la cabeza.

Sólo cinco minutos después Santi Mina volvía a protagonizar una acción de ataque con un testarazo. El gallego estaba en todas las acciones importantes del encuentro. Momentos antes del tanto de Parejo un centro de Cheryshev encontraba a Mina más solo que la una ante la portería vallisoletana. Pero el balón se le quedó por detrás y no pudo rematar, como le había pasado antes a Rodrigo y a Gayà, que se molestaron en un remate en el área pequeña. Eran demasiados mensajes de que vivíamos el día de la marmota. Hasta que apareció Parejo con su certero remate a centro de Carlos Soler. La celebración exhibió rabia. Movía los brazos desorientado, gritaba, estuvo tentado de llevarse la mano a la oreja ante algún silbido de la grada, pero no era el momento de eso. Había que reconciliarse con el pueblo. Acabó el festejo con un abrazo a Marcelino, el técnico que más ha defendido la forma de jugar del madrileño, quien más ha confiado en él, quien ha alzado al futbolista a referente del Valencia. Fue un mensaje de apoyo público a un entrenador señalado por la calamitosa racha.

El éxtasis se convirtió en duelo cuando Rubén Alcaraz anotó el tanto de falta a sólo ocho minutos para el final del choque. El equipo tiró de coraje para marcar el segundo pero no dispuso de ocasiones claras.

Una de Garay de cabeza y otra de Parejo, de falta, que acabó en las manos de Masip. Marcelino había sacado al deseado Kang In buscando alguna pillería, pero no le dio tiempo en los escasos minutos de que dispuso.

Así lo entendió la afición, que silbó cuando Cheryshev se marchaba. No lo hacía al extremo valencianista, sino a la tardanza en decidirse a mandar al surcoreano a la batalla. Pero los pitos se apagaron ahí.

El pitido final convirtió a Marcelino de señalado a disculpado. Mestalla agradeció el juego y la lucha. El martes ante el Sporting hay que refrendarlo.

1 Valencia CF

Neto, Piccini, Garay, Paulista, Gayá, Parejo, Wass (Coquelin, m.57), Soler, Cheryshev (Kang In, m.87), Rodrigo y Santi Mina (Gameiro, m.80)

1 Real Valladolid

Masip, Moyano, Kiko Olivas, Calero, Nacho, Keko (Antoñito, m.58), Rubén Alcaraz, Anuar (Míchel, m.65), Toni Villa (Duje Cop, m.79), Óscar Plano y Ünal

GOLEs:
1-0, m.71: Parejo. 1-1, m.82: Alcaraz
ÁRBITRO:
Iglesias Villanueva (Comité gallego). Mostró tarjeta amarilla a los locales Parejo y Coquelin y a los visitantes Óscar Plano, Nacho, Ünal, Alcaraz y Calero
INCIDENCIAS:
Partido de la decimonovena jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio de Mestalla ante 36.912 espectadores