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A la Europa League de cabeza

Valencia-Manchester./REUTERS
Valencia-Manchester. / REUTERS

El Valencia abandona la Champions con un sufrido triunfo ante el United

PEDRO CAMPOSValencia

El Valencia ha caído de cabeza en la Europa League. De cabeza de serie. La victoria frente al Manchester United le sitúa entre los cuatro equipos privilegiados en la competición continental menor junto con Nápoles, Inter de Milán y Benfica. No contenta a los siempre exigentes seguidores valencianistas, que ansiaban continuar en la aristocracia del fútbol, pero al menos mitiga el dolor. Se trata de una nueva ilusión. Y de esto se trata la vida. De tener retos. Ahora hay que buscar este título europeo. No hay otra. Todo ello mientras en la Liga hay que seguir ascendiendo puestos para volver a jugar partidos ante los más grandes. Tampoco hay otra. Esto es una obligación, deportiva y económica. Aunque con el triunfo entraron en caja 2,7 millones de euros, que buenos son. Como excelente es Carlos Soler, que hizo acceder de pie al Valencia en la Europa League con un zapatazo raso y cruzado que superó a Romero y con un pase magistral a Batshuayi que Phil Jones envió dentro de su portería. Es un excelso futbolista. Joven pero sobradamente preparado. Va para leyenda de este club. Se valió para dar los tres puntos. Justos pero sufridos. El Valencia pudo matar el choque en cualquier momento porque enfrente se topó con una versión distorsionada del Manchester United, que sólo sacó el orgullo que se le presupone en los minutos finales. Rashford, que había salido en la segunda mitad, marcó de cabeza para dar un quebradero de cabeza al Valencia cuando moría el partido. Pero al final todo se quedó ahí.

El Valencia dice adiós a la Liga de Campeones, donde le ha faltado la ambición necesaria para seguir en ella. Está claro que vencer al Manchester United siempre te atrae prestigio, pero ya era tarde. Sólo valía para ser importante en otra competición. Pero dónde hubo que sacar el orgullo, por momentos fue un equipo timorato y hasta sin ansias. Pecado capital porque hasta un conjunto ramplón como el Young Boys te puede dar un coscorrón y noquearte. Y la victoria del Manchester United en Turín lo acabó de rematar. Ahora hay que hacer examen de conciencia y lanzarse a por todas a la Europa League, donde accede como cabeza de serie, con el partido de vuelta en Mestalla. En la misma situación se encuentran Inter, Nápoles y Benfica, mientras en el bombo 2 estarán Shaktar, Viktoria, Brujas y Galatasaray.

2 Valencia CF

Jaume Doménech, Piccini, Vezo, Diakhaby, Lato (Garay, m.50), Carlos Soler, Parejo, Kondogbia, Cheryshev (Ferran Torres, m.66), Batshuayi y Santi Mina (Rodrigo, m.68)

1 Manchester United

Romero, Valencia, Bailly, Bailly, Rojo (Young, m.46), Fellaini, Pogba, Pereira, Mata, Fred (Rashford, m.57) y Lukaku (Lingard, m.69)

GOLES:
1-0, m.17: Carls Soler. 2-0, m.47: Jones en propia meta. 2-1, m.87: Rushford
ÁRBITRO:
Georgi Kabakov (BUL). Amonestó por el Valencia a Lato y por el Manchester United a Valencia, Bailly y Rashford
INCIDENCIAS:
Partido correspondiente a la sexta y última jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones disputado en Mestalla ante unos 36.500 espectadores

El choque ante el Manchester United vuelve a confirmar que el proyecto futuro del Valencia tiene en Carlos Soler a su abanderado. El chico discreto que siempre aparece. Sigue pegado a la banda, pero abarca todo el campo. Y tiene gol. Lo demostró en la cantera y lo refrenda en la élite, donde espera su turno para tomar el control del juego blanquinegro. Es cuestión de tiempo. Marcelino quiere para el valenciano el mismo camino tomado por Saúl. Sacarle del foco para que cuando se meta de lleno en él sea para deslumbrar. En eso está. Sólo hubo que esperar 17 minutos para ver una magnífica jugada entre Piccini y Santi Mina. El delantero centró al área y el rechace de Phil Jones cayó a pies de Carlos Soler, que es de los que sabe qué hacer con ese objeto redondo. Disparo al sitio donde no podía llegar Romero. El Manchester United, un equipo hecho a imagen y semejanza de Mourinho, con dos mediocentros defensivos, intentó estirarse. Pero el único que sabía y podía hacerlo es Mata, siempre Mata, intentando la loable misión de crear fútbol. Porque a algunos se les olvida que este deporte se llama fútbol y hay que marcar goles. Y para ello hay que crear las opciones. El equipo inglés sólo dispuso de una clara en toda la primera parte, en un balón que le cayó sin quererlo a Pogba y el francés no supo qué hacer. En cambio, el Valencia no necesitó tener la mayor parte de la posesión del balón para asustar al arquero argentino del Manchester United. Buen juego de bandas y mayor precisión de Parejo y Kondogbia. Por fin. Por momentos parecía el Valencia de la temporada pasada. Faltaba Guedes. Cuánto se echa de menos al mejor portugués. Se trata de un futbolista diferente y ahora estará dos meses fuera. Al menos ayer Cheryshev se mostró como un recambio de garantías. Parecía el del Mundial.

El equipo se hartó de dar regalos a Batshuayi. El belga, zarandeado por Marcelino al dejar caer que el Valencia se plantearía su continuidad, las buscó todas. Al menos salió del choque exhausto. Buscó todos los balones, se entregó y sólo le faltó la fortuna. Esto último a veces no depende de uno, lo anterior sí y para un futbolista, muy bien pagado, debería ser una obligación. En la primera mitad dispuso de dos ocasiones clarísimas. En la segunda fase fueron más.

Justo cuando el equipo salía del vestuario, todavía con los jugadores fríos, Carlos Soler se puso a tono de inmediato con un pase al hueco para Batshuayi que Phil Jones, al intentar despejar, introdujo en su portería tras despistar a Romero. Parecía que era el día del Valencia, el de una goleada balsámica. Tanto se empezó a gustar que hasta Batshuayi se marcó una rabona, que, por cierto, no gustó a buena parte de la afición de Mestalla. Pero por fin Mourinho, al que no se vio en la banda en ningún momento del partido, consideró que había sacar a los buenos. Lo hicieron Rashford y Lingard. Eso, y que el Manchester United tiene un escudo que pesa mucho. Con Mata liderando a la tropa, apretaron primero con un disparo fortísimo de Pereira que despejó Jaume y luego con Rashford, que mandó un cabezazo al interior de la portería. Batshuayi pudo poner la tranquilidad con un disparo que rozó el palo, pero tuvo que ser Mata quien pudo aguar la fiesta con un remate que se le marchó mordido. Al final, victoria merecida y necesaria para adentrarse en la Europa League con honores. Y con Carlos Soler como figura. Jugadorazo.