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Hará falta el embrujo de Mestalla

Getafe-Valencia, Copa del Rey. / EFE

El Valencia se deja adelantar por un rival que rentabiliza su cabezonería

Juan Carlos Valldecabres
JUAN CARLOS VALLDECABRESValencia

Si el Valencia quiere de verdad cambiar el guión, sacrificar un poco la Liga para en definitiva meterse en la semifinal de la Copa del Rey, tendrá la semana que viene que poner mucho más de su parte y, sobre todo, disponer sobre el césped de un equipo más potente porque ese gol de Jorge Molina fortalece todavía más la idiosincrasia de un Getafe que ha dado sobradas muestras de encontrarse a gusto en las guerras. Pensar que los cuartos se han puesto muy cuesta arriba por la buena trayectoria este año de los madrileños es no conocer la capacidad que tiene Mestalla para transformar la adversidad en noches mágicas, pero también es verdad que el Valencia, sus futbolistas incluyendo también a su entrenador, lógicamente debe mejorar de alguna manera sus prestaciones. Sólo así se puede pensar que el 1-0 en contra es asumible, aunque este año sólo al Rayo -como rival de Primera- se le ha ganado por un marcador suficiente (3-0). Habrá que hacer un 2-0 como mínimo ahora.

Y eso, que Marcelino acertó de lleno cuando describió por dónde iba a circular esta porción de eliminatoria. El Getafe sólo tiene un guión en su repertorio, el problema es que es tan machacón en su cometido que acaba al final sacando resultado, como así sucedió. Es un fútbol directo, en la mayoría de las veces tosco, cómodo para que los centrales valencianistas se impongan la mayoría de las ocasiones en el balón aéreo pero que obliga a un sobreesfuerzo de concentración y físico de los centrocampistas, a quienes les fuerza a acudir al rescate del balón en las segundas jugadas para evitar males mayores. Eso lo que genera es una maraña difícil de desentrañar en la línea de medios, donde la conducción en la mayoría de las ocasiones se vuelve pastosa. Maksimovic, por ejemplo, se infló a enviar balones de espaldas.

De ahí que aunque el Valencia aparentó entender bastante bien qué era lo que tenía que hacer desde el primer momento, con el paso de los minutos acabó dejándose arrastrar por la trampa del Getafe y el tanto de Molina lo acaba demostrando. Parejo y Wass están hoy por hoy muy por encima de Maksimovic y Arambarri, pero por unas cosas u otras el Valencia acabó dejándose arañar al final del primer tiempo y sin ideas en la segunda mitad.

Y eso a pesar de que la primera aparición con interés corrió a cargo de Kang In, un chaval que empezó el partido con demasiado ímpetu y metiéndole dos tarascadas a Damián, seguramente por nivelar las que sus ahora compañeros en el primer equipo habían recibido en anteriores partidos. La opción de Kang In llegó a los veinte minutos, con un control ligeramente escorado pero que con un hábil movimiento de cuerpo descolocó al marcador y le facilitó el disparo con la derecha que se fue demasiado cruzado. Daba muestras en esos momentos el Valencia de tener bastante controlada la situación pero el Getafe fue retroalimentándose poco a poco y empezaron a llegar las intervenciones de Jaume, siempre voluntarioso en esta serie de retos.

En la primera, el guante evitó que se colara un buen cabezazo de Mata; en la segunda un remate de Ángel después de perder el balón los valencianistas en el centro (con Marcelino dando saltos de enfado en su zona) y con la defensa adormilada; y en la tercera por un nuevo intento de Ángel que no pudo atrapar con la convicción el meta de Almenara. Fueron instantes de cierta confusión blanquinegra que el descanso solventó, al menos aparentemente.

Cambiaría Marcelino a Santi Mina por Rodrigo en ese reparto de esfuerzos que hacen los delanteros porque no hay otro remedio. Gameiro está pero nunca aparece y con Batshuayi engullendo postres con las maletas preparadas no queda otro remedio a la espera de que Mateo Alemany se decida a fichar.

El partido se mantuvo en la misma sintonía, con escasas posibilidades de acercarse al área de uno u otro equipo con algo de criterio. Teóricamente, claro, porque con los cambios, el que acabó sacando más partido fue el equipo local. Entraría Piccini por un Vezo cabreado al ver el cartel con su dorsal -tenía una amarilla- y más tarde Cheryshev por un Gameiro casi con el tobillo cogido con pinzas, por culpa de un entradón de Arambarri casi a la desesperada cuando el francés ponía la directa hacia la meta madrileña. Fue por desgracia el único momento en el que Gameiro se hizo notar.

El Valencia empezaba a dar sensación de no encontrarse muy cómodo y menos cuando se montó un lío barriobajero con Kang In tendido en el suelo, Jaume saliendo a por el autor de la afrenta y con tufillo a trifulca de regional. El árbitro cerró el asunto con una tarjeta amarilla para los implicados.

Fue después cuando llegó el golpe inesperado. Un intento de Ferran obstaculizado por el defensa (y con Marcelino pidiendo después el VAR al árbitro) acabó en una contra local. El centro lejano desde la izquierda terminó precisamente en el lugar menos idóneo: en los pies de Jorge Molina. A los 36 años, este tipo, un tanto desgarbado pero ídolo de la afición y que acababa de salir del banquillo, demostró su veteranía y saber estar. Ni se puso nervioso ni se le nubló la vista (qué envidia porque en el Valencia les pasa lo contrario). Aguantó, buscó el mini espacio y levantó la mirada para darle un zapatazo que se coló a la izquierda de un desesperado Jaume. El Getafe le había metido la primera dentellada a la eliminatoria en un partido con mucha más tensión, fuerza e ímpetu que fútbol y del que el Valencia salió trastabillado pero con la creencia que en Mestalla se puede arreglar el entuerto. Más le vale.

1 Getafe CF

Chichizola; Damián Suárez, Djené, Bruno, Antunes (Foulquier, m.57); Portillo (Cristóforo, m.82), Arambarri, Maksimovic, Antunes; Ángel (Jorge Molina, m.69) y Mata

0 Valencia CF

Domenech; Rubén Vezo (Picini, m.64), Paulista, Diakhaby, Lato; Ferrán, Wass, Parejo, Kang In; Gameiro (Chesyshev, m.67) y Santi Mina (Rodrigo, m.46)

GOLES:
1-0: M.77 Jorge Molina
ÁRBITRO:
Gil Manzano (Comité extremeño). Amonestó a Bruno (58), Arambarri (57), Mata (68), del Getafe; y a Vezo (54), Wass (64), Domenech (68), Cheryshev (73), Lato (89) del Valencia
incidencias:
partido de ida de los cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el Coliseum Alfonso Pérez de Getafe (Madrid), ante 7.021 espectadores