https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/valenciacf-desktop.jpg

La UE concede la cautelar al Valencia por la multa

La afición del Valencia anima durante un partido en Mestalla. / lp
La afición del Valencia anima durante un partido en Mestalla. / lp

Tras la decisión del organismo europeo, el nuevo horizonte de la sentencia definitiva aparece entre el final de 2018 y el inicio de 2019 El Alto Tribunal paraliza la obligación de la entidad de abonar el pago de 23,6 millones antes del 5 de julio

J. C. VILLENA/T. CALERO VALENCIA.

El Valencia consiguió ayer una pequeña victoria en el largo proceso abierto con la Unión Europea por el aval del IVF que permitió, en el verano de 2009, la compra de la mayoría accionarial del club por parte de la Fundación en la ampliación de capital. La entidad de Mestalla fue informada ayer de que el Alto Tribunal de la Unión Europea le había concedido la «suspensión cautelarísima» del pago de los 23,6 millones de multa que tenía que acometer la entidad valencianista antes del 5 de julio, tras agotar todos los plazos de alegación a la resolución del pasado 15 de mayo, donde la Comisión Europea comunicó al Instituto Valenciano de Finanzas que no cabía la suspensión de la recuperación de esas ayudas concedidas al Valencia en 2009.

La resolución de ayer, tal y como informaron fuentes conocedoras del caso a LAS PROVINCIAS, pivotó en el argumentario de que ese pago inminente de 23,6 millones complicaba la situación financiera del club cuando el proceso jurídico aún no había llegado a su resolución final. Esas mismas fuentes aseguraron que, ahora, el horizonte de la resolución final se sitúa entre finales del 2018 y principios de 2019. Unos meses de margen financiero que en el club se considera como un balón de oxígeno para sus cuentas.

El Valencia siempre ha defendido en este proceso que ya satisfizo el pago de la multa con los seis millones de euros que Peter Lim provisionó dentro de la compra de la mayoría accionarial de la Fundación, en una de las famosas contingencias. Otra línea de defensa de la entidad en el farragoso proceso ha sido que la actual administración del club, con Meriton a la cabeza, no fue la causante del acuerdo original entre el Valencia y el IVF que fue el desencadenante de la multa.

El auto entiende que la medida sancionadora ponía al club en una situación financiera límite

Aunque la resolución del Alto Tribunal tan sólo se ciñe a la concesión de una medida cautelar, el proceso sancionador sigue vigente y en ningún caso está anulado, en el Valencia se entiende que la misma, además de permitir ganar tiempo, es una forma de admitir que los argumentos esgrimidos por el club son sólidos y que, por tanto, en la entidad de Peter Lim aún no descartan que en la resolución final el club consiga luz verde.

La resolución, por contra, no supone un cambio de posicionamiento en la Generalitat. El gobierno valenciano siempre ha mostrado su voluntad de ayudar al Valencia en todo lo que esté en su mano pero dejando claro que se deben al sometimiento de las resoluciones judiciales, puesto que el incumplimiento de las mismas acarrearía una fuerte sanción para el gobierno autonómico. Así, el IVF comunicó al Valencia el pasado 13 de abril que se veía forzado a reiniciar el proceso del cobro de la multa tras recibir dos requerimientos de la Comisión Europea en los que se instaba a este organismo a retomar los procesos de ejecución de la decisión europea para recuperar las ayudas públicas al Valencia y al Hércules.

Esa resolución de abril llegó después de que el Tribunal General de la Unión Europea comunicara que se desestimaban las demandas de medidas provisionales presentadas por ambos clubes, revocando así los autos en los que se les concedieron medidas cautelarísimas ante la resolución inicial de la Comisión del 4 de julio de 2016, la primera condenatoria en todo el proceso. En aquel momento el director del Instituto Valenciano de Finanzas, Manuel Illueca, aclaró que la administración autonómica no podía hacer otra cosa que reiniciar el proceso para asegurarse el cobro de las sanciones, aunque entendía que tanto los clubes como el propio organismo estaban pagando errores del pasado: «Tras recibir estos requerimientos, el IVF, en su papel de mero instrumento de ejecución de la sentencia europea, no tiene otra obligación que ejecutar esta decisión de recuperación e instar a los dos clubes afectados al pago. Este organismo está del lado de los clubes valencianos y así seguirá siendo, porque entendemos que son víctimas de una situación de mala gestión, del mismo modo que lo es el propio Instituto Valenciano de Finanzas».

Tras recibir esa notificación, el Valencia recurrió y el 15 de mayo la Comisión Europea comunicó al IVF que no cabía la suspensión del procedimiento de recuperación de las ayudas, con lo que se volvió a reiniciar un proceso sancionador que ha vuelto a ser suspendido de forma cautelar por la decisión del Alto Tribunal, al entender que no se conoce ni la sentencia definitiva ni el importe definitivo a abonar.

Fotos

Vídeos