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El clásico '9' vuelve a Mestalla

El clásico '9' vuelve a Mestalla
AFP

La llegada de Maxi Gómez al Valencia supone el retorno a un perfil de delantero conocido por el público blanquinegro. El uruguayo aterriza con la etiqueta de rematador tras anotar 13 goles de cabeza desde 2017 | El charrúa queda atado hasta 2024 con una cláusula de 140 millones, mientras que el Celta se guarda un porcentaje de una futura venta

JAVIER GASCÓValencia

El fútbol ya no es lo que era. Las defensas férreas, que alzaron al Valencia CF a la más alta de las glorias, han sido sustituidas por el fútbol vistoso y de toque en el que la habilidad se antepone al gol. En ese contexto frívolo y espectacular, la figura del 'killer' se está perdiendo. Los falsos nueves y los delanteros habilidosos roban minutos a otro tipo de atacantes, cuya única obsesión es llevar el balón al fondo de la red. Entre esos últimos se encuentra Maxi Gómez. Un futbolista de área, no muy técnico, aunque tampoco patoso, capaz de leer el juego y encontrar espacios para rematar. Su físico acompaña. Con una altura de 1,86 metros y un peso de 90 kilos, que Marcelino García Toral ya se encargará de reducir, el delantero charrúa hará valer su potencia y su fuerza para entrar en el selecto club de grandes rematadores que han pasado por Mestalla.

Ayer se oficializó el fichaje de Maxi Gómez, quien se compromete con el Valencia hasta junio de 2024 con una cláusula de rescisión de 140 millones de euros. Además, el Celta se guarda un porcentaje de una futura venta. Con 13 goles de cabeza desde el inicio de la temporada 2017-18, únicamente superado por Stuani (16 testarazos al fondo de la red), el nuevo fichaje todavía se sitúa lejos de los numerosos 'killers' que han marcado la historia del Valencia. Los más antiguos del lugar recordarán los goles de Mundo, que con 340 tantos es el máximo anotador de la historia del club.

Para muchos, el mejor rematador del Valencia tiene nombres y apellidos. La garra de Fernando Ansola, que en más de una ocasión le costó asistencia médica, fue el complemento ideal para una delantera comandada por Waldo y Guillot, que maravilló durante los años 60. El periodista Paco Lloret definía así a Ansola en este periódico allá por 2017: «Una valentía fuera de lo común y una potencia desmedida». Junto a los dos grandes rematadores, se abre un largo elenco que recoge desde el mítico Kempes hasta el carismático Luboslav Penev. Una larga lista que durante los últimos años ha contado con nuevos candidatos.

El internacional uruguayo tratará de hacer olvidar a la afición valencianista los nombres de sus predecesores. Sin embargo, no lo tendrá fácil, ya que son muchos los delanteros rematadores que han pasado por Mestalla con notables registros goleadores.

El nuevo ariete llega estando reciente el recuerdo de Zaza, con el que comparte carácter

En el año 2000, el Valencia se fijó en un grandullón noruego que durante las siguientes cuatro temporadas vestiría la camiseta blanquinegra. La potencia de Carew intentó hacer olvidar al 'Piojo' López y su capacidad rematadora enamoró de manera definitiva a Mestalla con un testarazo para la historia con el que el Valencia lograba clasificarse a las semifinales de la Champions.

Tras Carew, que ahora se dedica profesionalmente al mundo del cine, los 9 puros tuvieron un descanso. El fútbol se modernizó y no fue hasta la llegada de un desgastado Morientes cuando el equipo valencianista recuperó esa figura. El Moro pasó sin pena ni gloria, pero fue autor de uno de los goles de la final de Copa de 2008. El remate era su especialidad gracias, en parte, a los 1,86 metros que, al igual que a Maxi, le acompañaban. Tanto el delantero madrileño, como su sucesor, Nikola Zigic, tuvieron la función de acompañar a uno de los mejores atacantes que han pasado por la ciudad, David Villa. En el esquema de Marcelino, Maxi Gómez tendrá una función similar: asociarse y entenderse con su compañero en ataque.

Aunque no ha sido habitual en el conjunto valencianista, Mestalla también ha podido disfrutar en los últimos años de dos jugadores de perfil similar jugando juntos. La pareja Soldado-Aduriz, que durante las temporadas 2010-11 y 2011-12 acumuló 87 goles, no consiguió ningún título, pero demostró que dos delanteros centro puros también pueden entenderse. Tras la venta del vasco, llegó desde Paraguay un rematador nato, que quedará para el recuerdo valencianista como un goleador de últimos minutos. Nelson Valdez pasó sin pena ni gloria por Mestalla, pero ayudó al equipo con goles que valieron tres puntos.

Por su parte, el nuevo ariete blanquinegro completará la lista de 'killers' en la que los únicos referentes charrúas en los que podrá fijarse serán Fernando Morena, Wilmar Cabrera y el histórico Héctor Núñez. Sin embargo, su aspecto físico y su estilo de juego le convirtieron en «el nuevo Luis Suárez» durante sus primeros años en Europa.

Maxi Gómez se convierte en el duodécimo uruguayo que pasa por el Valencia

Fernando Morena, Wilmar Cabrera y Héctor Núñez dejaron huella en el club valenciano. Al igual que Miguel Ángel Bossio. Maxi Gómez será el duodécimo uruguayo en la historia del Valencia. Más de una década ha pasado desde el último charrúa en vestir la camiseta blanquinegra: Mario Regueiro. Lo acompañan Cannobio, De los Santos, Diego Alonso, Estoyanoff, Nico Olivera y Nacho González.

Maxi llega a Valencia con el recuerdo del último delantero puro todavía reciente. La pasión y el carácter de Simone Zaza, que también comparte el uruguayo, le pasaron factura con Marcelino. El entrenador tendrá que lidiar, de nuevo, con un jugador carismático y entregado al que, en ocasiones la pasión le ha jugado alguna mala pasada. Maxi Gómez y su cabeza, en todos los aspectos, tienen la clave para escribir su nombre con mayúsculas en la preciada lista de '9' históricos del Valencia.

«De chiquito siempre soñé con jugar la Champions»

Antes de viajar a Uruguay y disfrutar de sus últimos días de vacaciones, Maxi Gómez firmó su contrato como blanquinegro para alcanzar uno de los objetivos de su infancia. «Estoy muy contento de poder venir al Valencia. Es un club muy grande. Estoy muy feliz por venir y es algo muy lindo poder jugar Champions. Nunca lo hice y siempre lo soñé de chiquito. Estoy muy agradecido al Valencia y muy contento», explicó en delantero uruguayo en declaraciones facilidades por el club.

Cuando vestía la camiseta celeste, Maxi Gómez descubrió la atmósfera del estadio blanquinegro. «Cuando vine a Mestalla con el Celta estaba toda la gente esperando a los jugadores del Valencia y fue algo muy lindo. Vengo a ayudar mucho al equipo, a poder hacer muchos goles y que vengan cosas muy buenas», añadió el ariete, quien ya ha podido charlar con sus nuevos compañeros: «Lo voy a dar todo como lo hice en todos los clubes que estuve, con mucha fuerza. El otro día pude conocer a los jugadores, sé que faltan muchos todavía pero estoy con ganas de empezar ya a entrenar y ponerlo todo en el Valencia».

Sus cifras en el Celta: 2 temporadas, 71 partidos, 30 goles y 0 títuos.