Vecinos de Nazaret recelan del acuerdo de la frontera con el puerto y exigirán mejoras

Desembocadura del viejo cauce, con Nazaret al fondo. / irene marsilla
Desembocadura del viejo cauce, con Nazaret al fondo. / irene marsilla

Los residentes piden menos edificios, la desembocadura a cielo abierto y recuperar una franja en la marginal izquierda para el jardín

P. MORENO

valencia. Un avance insuficiente. Así calificó ayer el presidente de la asociación de vecinos de Nazaret, Julio Moltó, el plan urbanístico aprobado por la Autoridad Portuaria este jueves y que debe ser refrendado por el Ayuntamiento antes de la firma de un convenio para su ejecución.

El plan supone la cesión a la ciudad de 230.000 metros cuadrados para equipamientos públicos como el conocido como parque de la Desembocadura, así como la Ciudad Deportiva del Levante U.D. Pero también reserva solares edificables para tres edificios de cinco plantas y otro de siete destinados a oficinas y servicios portuarios.

Moltó consideró que este volumen de edificaciones es excesivo, por lo que seguramente la entidad reclamará su revisión a la baja cuando se abra el periodo de alegaciones. También comentó que uno de los inmuebles se ha anunciado para la formación profesional de oficios portuarios. «Nos parece bien, pero también que se tenga en cuenta las necesidades del barrio en esto», dijo.

Otro de los elementos del plan que cuestiona el dirigente vecinal es el diseño de la desembocadura del cauce, donde «no se deja todo a cielo abierto, lo que es necesario para hacer frente a posibles inundaciones. Es importante que esté despejado», apuntó.

Representantes vecinales acudirán la próxima semana al derribo de un muro donde se situaba la entrada de camiones a la desaparecida fábrica de Moyresa. Será el principio de la apertura, aunque de manera simbólica porque dará paso a la adecuación provisional de varios solares, hasta que llegue la construcción definitiva del gran jardín.

«Conseguimos una zona verde muy importante que mejorará la calidad de vida del vecindario del barrio, pero la cesión de uso del parque es sólo por 25 años, por lo que al finalizar se podrá prorrogar o no», añadió Moltó. A su juicio, el mínimo que debería plantearse en el convenio es de 50 años más otros 25 de prórroga, igual que se hizo con algunas bases de la Marina.

«Un paso en la buena dirección pero muy insuficiente», insistió, para destacar por último que se habló de ganar una franja de terreno en la marginal izquierda de 20 metros de anchura para el jardín que «ha desaparecido ahora».