Las quejas de los usuarios de la EMT crecen un 28% en apenas un año

Conductores entran a las cocheras de San Isidro. / juan j. monzó
Conductores entran a las cocheras de San Isidro. / juan j. monzó

El absentismo aumenta un 8% y los trabajadores denuncian las malas condiciones laborales en la empresa municipal de transporte

ÁLEX SERRANO VALENCIA.

Pese a las constantes declaraciones del presidente de la EMT, Giuseppe Grezzi, en las que saca pecho por la buena salud de la empresa, lo cierto es que los datos anuales, ofrecidos ahora a los consejeros más de tres meses después de que terminara 2018, evidencian que la situación está lejos de ser tan idílica. De hecho, según los datos ofrecidos por la misma empresa, las quejas y reclamaciones de los usuarios no dejan de subir: en todo 2018 se recibieron 8.336, un 28,05% más que el año anterior.

El ascenso, por meses, fue espectacular en diciembre. Si el mismo mes de 2017 se recibieron 527 quejas, en diciembre de 2018 la cifra de quejas recibidas fue de 808. La EMT, eso sí, también ha aumentado las reclamaciones respondidas. En 2017 se remitió respuesta a 6.692, mientras que en 2018 se hizo lo propio con 8.321.

Según fuentes sindicales, los propios conductores notan a pie de calle cómo aumentan las protestas. Los problemas para circular, la ralentización de la red (el número de kilómetros recorridos cada hora bajó un 2,46% entre 2018 y 2017 pasando de 12,86 a 12,55) y la impuntualidad de buena parte de las líneas, provocada por esos problemas para circular con fluidez por la ciudad, son algunas de las quejas más repetidas. Además, la construcción de carriles bici en viales como Reino de Valencia o Constitución, lo que deja un único carril para el transporte público y el privado. «En caso de que alguien tenga que parar, se forman atascos y la gente se queja», señalan las mismas fuentes sindicales a este diario. Esta situación, además, complica el día a día de los trabajadores, lo que se traduce en un aumento del 8% del absentismo laboral, tal como comentan los trabajadores de la empresa.

El concejal de Ciudadanos Narciso Estellés, que denunció también el retraso en la llegada del informe para los consejeros, lamentó que Grezzi «haya empeorado el servicio de la EMT estos cuatro años y el indicador demostrable más evidente son las quejas de los valencianos». «Con estos datos son los propios valencianos los que diagnostican la pésima gestión de Grezzi», explica Estellés, que además es trabajador en excedencia de la EMT.

«El balance de la gestión de Grezzi en la EMT en este mandato se resume en retrasos inaceptables diarios de las líneas, más de 30 autobuses que cada día no salen de cocheras, paneles apagados en las paradas, transbordos obligatorios innecesarios y una paz social interna inexistente», diagnosticó el edil de Ciudadanos.

«La EMT de Grezzi ha sido la casa de los líos todo este tiempo. Un claro reflejo de la personalidad de quien la dirige. Falta de transparencia, conflictos y un clima laboral irrespirable han sido la tónica habitual», comentó Estellés. Su partido insiste en que otra EMT «es posible»: «Daremos buenas frecuencias y nos relacionaremos de manera exquisita con los valencianos usuarios y con los trabajadores». Sin embargo, desde Compromís aseguran que la EMT a diez minutos que propone Ciudadanos es imposible hasta que no se reciba el contrato programa.