La protectora clama contra el abandono del refugio

Precariedad. Una parte de las instalaciones de Benimàmet, donde vive medio millar de perros y gatos. / lp
Precariedad. Una parte de las instalaciones de Benimàmet, donde vive medio millar de perros y gatos. / lp

La entidad critica que recibe el mismo dinero desde 2011

PACO MORENO VALENCIA.

«Esto no es política, que quede claro, y nosotros seguiremos por los animales, pero es que no podemos aguantar». Así de claro lo dijeron ayer desde la asociación Modepran, encargada de la gestión del refugio municipal de perros y gatos de Benimàmet, un servicio que prestan en precario desde septiembre de 2016, cuando finalizó el anterior convenio.

El concurso posterior quedó desierto, con lo que la situación se prolonga desde entonces sin visos de mejorar. «Recibimos el mismo dinero que en 2011, unos 420.000 euros con IVA, lo que nos supone un déficit de 80.000 euros anuales. El gobierno municipal no subió la asignación ni siquiera cuando el IVA pasó del 16% al 21%», añadieron.

En el refugio de Benimàmet hay censados 446 animales (289 perros y 157 gatos). «En las últimas lluvias aumentaron las familias de acogida y por eso han subido las adopciones», comentaron para responder que el servicio sobrevive sólo «al trabajo de los 21 empleados y al esfuerzo de todos los voluntarios. Incluso tenemos que pedir donativos en redes sociales para operar a los animales. Sólo en eso se nos van más de 10.000 euros cada mes».

La concejalía ha llegado a prohibir a Modepran que se dirija a la prensa para denunciar deficiencias

El mandato que ahora se acaba arrancó con la esperanza de que se cumpliera lo dicho por el alcalde Joan Ribó en 2011, cuando criticó desde la oposición el recorte de fondos ordenado debido a la crisis económica. «No han hecho nada, estrictamente lo justo para pagarnos cada mes, siempre con pérdidas para nosotros». Las mismas fuentes citaron como ejemplo la urgencia de comprar hace meses decenas de kits para realizar pruebas a los perros durante una epidemia de moquillo. «Pedimos mil euros y la respuesta fue negativa», aseguraron, para añadir como otra grave decepción lo ocurrido en enero de 2017. «Recibimos una notificación de la concejalía, a través del servicio de Sanidad, donde sencillamente nos quisieron aplicar la censura». El escrito enviado a LAS PROVINCIAS señala que «según la cláusula X del convenio, el Ayuntamiento y Modepran establecieron un pacto de confidencialidad respecto de su contenido y de las actuaciones derivadas del mismo, esto es, de la gestión del centro. Por lo que esa entidad deberá abstenerse de realizar manifestaciones ante los medios de comunicación respecto de las incidencias que surjan en la gestión del núcleo zoológico, sin previa autorización», antes de señalar que lo contrario supondría una sanción grave.

Son ejemplos de una relación con la concejala de Bienestar Animal, Glòria Tello, prácticamente inexistente. En un episodio de fuertes lluvias que obligó a trasladar perros desde el segundo refugio de Modepran, en Carlet pero donde viven animales pertenecientes a Valencia, fuentes de la asociación señalaron que «llamaron o vinieron concejales de varios partidos, también de gobierno, pero de la delegación que dependemos no fue así».

La concejala Tello anunció el pasado enero la construcción de un segundo refugio municipal, próximo a Tavernes Blanques y que todavía no ha entrado en fase de concurso. Las instalaciones actuales no reúnen las condiciones adecuadas. «Dicen que han invertido 300.000 euros, pero será entre Benimàmet y las Moreras», indicaron en referencia al centro de animales exóticos.

Las mismas fuentes añadieron por último que todas las partidas de gastos han aumentado sin pausa. «Cada vez estamos peor, con pérdidas continuas para afrontar los gastos de personal o la compra de suministros, entre otros».

Por su parte, fuentes de la concejalía de Bienestar Animal señalaron que Modepran «tiene la asignación que le corresponde según el convenio que firmaron con la anterior Corporación. Este mandato lo que se ha hecho es invertir en mejoras del centro (450.000 euros) y en la contratación de veterinarios para realizar el Plan de Esterilización Felina».

Las mismas fuentes añadieron que todo esto «ha mejorado, además, su situación económica; por ejemplo, ya no esterilizan gatos en el citado plan, ya que se encargan los veterinarios municipales, y en la mejora de las instalaciones». En cuanto a la decisión de municipalizar la gestión del centro, indicaron que los tres expedientes (el de suministros, recogida y vigilancia), están en fase previa a la licitación.