La policía alerta de la estafa del familiar encarcelado

La Policía alerta de una nueva estafa telefónica en Valencia
La Policía Nacional ha alertado de una nueva estafa telefónica en Valencia.

Un falso comisario llama por teléfono a personas mayores y les pide 40.000 euros para evitar que su hijo ingrese en prisión por causar un accidente de tráfico

Javier Martínez
JAVIER MARTÍNEZValencia

La Policía Nacional ha alertado este jueves de una nueva modalidad de estafa que un grupo de timadores está intentado cometer de forma masiva en los últimos días en Valencia. El engaño consiste en hacer creer a personas mayores que su hijo está detenido por causar un accidente de tráfico para luego pedirles dinero de forma urgente para la fianza. Tras conseguir el número de teléfono de una posible víctima e incluso su nombre, uno de los estafadores se hace pasar por policía en la llamada telefónica que realiza al domicilio de esta persona.

Timos

Cuando descuelga el aparato, el falso agente le explica que su hijo se encuentra arrestado en una comisaría de Valencia por haber atropellado con su coche a una persona. También le dice que el ingreso en prisión del conductor es inmediato y que solo puede evitar el encarcelamiento si paga una fianza, cuya cantidad oscila entre 40.000 y 50.000 euros. El falso policía se ofrece para recoger el dinero y entregarlo en el juzgado tras acompañar a la víctima al banco.

Para dar más credibilidad a la historia, el estafador nombra la comisaría en la que asegura que está detenido el hijo de la víctima e incluso le facilita la calle, cuya dirección coincide con las de dos dependencias de la Policía Nacional en Valencia, concretamente la oficina de expedición del DNI y pasaporte de la calle Hospital y la comisaría del distrito Centro en la calle Maldonado.

Según han informado este jueves fuentes de la Jefatura Superior de Policía de la Comunitat Valenciana, seis personas, al menos, han recibido llamadas telefónicas de este grupo de estafadores en los últimos días en Valencia, aunque ninguna de ellas llegó a pagar el dinero que le pidió un hombre con acento sudamericano. La policía sospecha que los timadores están realizando llamadas telefónicas de forma masiva a vecinos de Valencia, aunque la mayoría de personas que hablaron con el estafador sospecharon de inmediato y colgaron el aparato.

En la conversación, el timador finge ser un comisario de la Policía Nacional y asegura también que la víctima del atropello se encuentra en estado muy grave. Con gran labia, el estafador pidió a una anciana que no avisara a ningún familiar ni colgara el teléfono fijo para mantener el contacto en todo momento con la mujer. De esta forma, el individuo se aseguraba el control de la situación y trataba de convencerla para que sacara el dinero del banco con el ofrecimiento incluso de enviar un coche patrulla para acompañarla.

En todos los casos, el estafador imitó incluso la voz del conductor supuestamente detenido tras hablar de forma rápida e ininteligible. La excusa de no pronunciar bien es que había sufrido una herida en la boca como consecuencia del accidente de tráfico.

Consejos de la Policía ante la estafa

1.
La Policía jamás solicita dinero.
2.
Escuchar y dejar hablar al interlocutor. Si le resulta extraño, cuelgue la llamada.
3.
Comprobar que el familiar o amigo supuestamente en prisión se encuentra bien. Si no logra localizarlo, se debe llamar inmediatamente al 091.
4.
Denunciar el fraude a las autoridades y si se dispone del teléfono de la persona que hizo la llamada, incluirlo en la denuncia
5.
No efectuar los pagos monetarios que el extorsionador reclame.
6.
Nunca facilitar datos personales, de ubicación o de contacto.

Variante del secuestro virtual

Esta nueva estafa es una variante de los secuestros virtuales. En estos casos, los estafadores llaman a sus víctimas por teléfono, normalmente desde otro país, comunicando que un familiar ha sido raptado. A cambio de su liberación, los captores exigen el pago de una alta cantidad de dinero.

En esta modalidad delictiva, además de extorsionar a la familia, previamente hacen creer a la propia víctima que se encuentra secuestrada tras ejercer sobre ella una gran presión psicológica. Los delincuentes también evitan que la persona vigilada pueda ponerse en contacto con su familia y para ello le roban el móvil o le obligan a apagarlo durante un tiempo.

Estafas y timos