Investigan el incendio del motor del metro implicado en el accidente de Jesús

Las llamas devoran la UTA 3701 en la que iba instalado el motor del metro accidentado en Jesús. / lp
Las llamas devoran la UTA 3701 en la que iba instalado el motor del metro accidentado en Jesús. / lp

La policía indaga el uso de acelerantes en la quema de un convoy en los talleres de FGV que afectó a piezas de la unidad siniestrada

ARTURO CHECA VALENCIA.

«El motor de tracción con número de serie A4089002, y perteneciente a la UTA3736, estaba reubicado para su aprovechamiento en la UTA 3701, la cual el pasado 20 de febrero se calcinó por completo a consecuencia de un fuego de origen desconocido, cuando se encontraba depositada en las instalaciones de los antiguos talleres de FGV, en Torrent». Un nuevo episodio controvertido aparece en el horizonte de la instrucción judicial del accidente del metro de Valencia con 43 muertos. Según las diligencias a las que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS, y a las que pertenecen el párrafo que abre esta información, un incendio intencionado habría destruido el motor que iba insertado en el metro de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana implicado en el accidente con 43 muertos y acaecido en mayo de 2006. Un nuevo episodio de controversia se introduce así en un caso que está al borde de llegar a la fase de juicio oral contra los ocho ex directivos de FGV acusados de homicidio imprudente.

Tal y como consta en los documentos que ya obran en poder del juzgado de instrucción número 21 de Valencia, el siniestro investigado por la Policía Nacional se produjo el pasado 20 de febrero por la tarde. Un maquinista que circulaba por la tarde por los talleres de FGV en Torrent vio «una columna de humo y fuego» en una de las playas de vías, como consta en el parte de incidentes redactado por la empresa pública. LAS PROVINCIAS se hizo eco en la página web del suceso, atribuido en principio a un acto vandálico o incluso cometido por grafiteros. No es la primera vez que los amantes de las pintadas ilegales entran clandestinamente en la zona acotada para atentar contra al material ferroviaria. Sin embargo, como se hace constar en la documentación que ya obra en poder del juzgado instructor, desde FGV se denunció en la Comisaría de la Policía Nacional de Torrent el hecho, así como la afección de las llamas al motor que iba instalado en el convoy que volcó en el fatídico túnel de Jesús.

«Resulta sospechoso»

Así lo ha hecho constar en un escrito el abogado de Ferrocarrils al juzgado, como modificación de las piezas relacionadas con el siniestro que desde la empresa ferroviaria se había señalado que estaban en poder de FGV. El motor no es uno de los elementos vitales en el juicio, como puede ser el sistema de frenado o la estructura de las ventanas destrozadas y su influencia en la alta siniestralidad, pero el incendio intencionado se introduce como otro elemento sospechoso dentro del proceso.

Las diligencias policiales no dejan ninguna duda acerca del carácter voluntario del ataque, descartando por completo que se trate de un accidente. El informe señala que la UTA afectada por las llamas se encontraba ya fuera de servicio y se hallaba en las instalaciones del 'Taller de Historia Ferroviaria de FGV', donde se almacena parte del material histórico de la empresa. «Las unidades se encuentran desconectadas y aisladas de las catenarias que suministran energía eléctrica, por lo que resulta sospechoso que el citado tren se quemara en su total longitud, sin la intervención de un agente acelerante», subraya un revelador párrafo de las diligencias.

En la denuncia presentada por FGV se subraya cómo estos talleres han sido asaltados «en numerosas ocasiones» por grupos de grafiteros para realizar pintadas en las unidades depositadas en la zona acotada de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana.

Falta de seguridad

El documento presentado por el técnico de la firma ferroviaria ante la Policía Nacional subraya cómo el lugar está «protegido con alarmas de seguridad perimetrales y cámaras de vigilancia, que serán conservadas» para la investigación. Pese a todo, las medidas de seguridad «no han sido impedimento» para los muchos asaltos registrados en los talleres, como subraya la propia denuncia.

Los hechos se recogen en el escrito de defensa presentado ayer por el abogado de la Generalitat al juzgado de instrucción número 21, como representante legal de FGV, señalado como responsable civil subsidiario por el accidente con 43 muertos y 47 heridos. En el escrito, el letrado rechaza «el relato de hechos» del ministerio público y de las acusaciones particulares, así como se opone a las responsabilidades civiles reclamadas por dichas partes. El abogado de la Generalitat cita para declarar a peritos ferroviarios autores de un informe sobre el descarrilamiento, así como el controvertido perito Andrés Cortabitarte, investigado por el accidente del Alvia.