De los baños termales al ocio nocturno valenciano

Antiguos baños llamados 'Termas Victoria' de Valencia. /LP
Antiguos baños llamados 'Termas Victoria' de Valencia. / LP

Existe un edificio en Valencia que se mantiene casi intacto 101 años después pero con un fin bien diferente

BLANCA SÁNCHEZValencia

Las noches de verano en Valencia invitan a salir, pasear y disfrutar del ambiente de calles llenas de turistas con ganas de conocer la ciudad y residentes que buscan despejarse de la jornada laboral o de la rutina.

El ocio nocturno de la época estival de la ciudad se divide, especialmente, en tres puntos del mapa de la capital del Turia: la zona más antigua del centro histórico, la parte más moderna de la Ciudad de las Artes y las Ciencias y, por último, el mar.

Este último foco de diversión tiene como insignia el puerto, lleno de locales, la playa de Las Arenas y la discoteca Akuarela, una de las más frecuentadas. Esta sala es visitada por miles de personas durantes los meses de calor ya que tiene una parte al aire libre. Los más fiesteros suelen ser avisados por la luz del sol de que la fiesta ha llegado a su fin, lo que deja una estampa de película, con el amanecer y el mar de fondo.

Lo que pocas personas saben cuando pisan Akuarela, ubicada en el número 152 de la calle de Eugenia Viñes, es que sus paredes albergaron un uso bien diferente al actual.

Paradójicamente, la primera finalidad del edificio fue totalmente opuesta a la que ha perseguido durante las últimas décadas, primero con la discoteca Casablanca, despúes con ACTV y ahora con Akuarela. Así, si hace un tiempo buscaba ser un espacio de relajación, hoy su objetivo es justo el contrario.

Antes de convertirse en una sala de ocio nocturno, esta construcción se utilizaba para baños termales. Así, el edificio fue en el pasado un lugar de tranquilidad, construido en el año 1918 bajo el nombre de Termas Victoria. Estas termas se cerraron y dejaron hueco para el baile nocturno.

Así eran las Termas Victoria antes de ser una discoteca.
Así eran las Termas Victoria antes de ser una discoteca. / LP

Los arquitectos Myriam Pastor y Raül Peralta, de Pastor y Peralta Arquitectos S.L., quisieron respetar al máximo las condiciones estéticas de la edificación original, ajustándose a la organización del espacio, estructura y composición de la misma. Uno de sus retos era frenar el deterioro debido a la exposición al ambiente marino en el que se ubica. La fachada se restauró aunque sin alterar los elementos originales y manteniendo la esencia del edificio hasta que, hace un par de años, el fuego causó la alarma.

Un incendio que afectó a la cubierta de la nave central de la discoteca y provocó la caída de esta parte. La zona afectada se rehabilitó y sufrió pocos cambios el conjunto del edificio. El aspecto actual de la sala es el de ser una joya arquitectónica que luce su esencia original 101 años después.

La discoteca Akuarela, actual uso del edificio.
La discoteca Akuarela, actual uso del edificio.