El Consistorio presenta un proyecto para Camins al Grau sin contar con los vecinos

La plaza Federico Mayo, donde se instalará el nuevo centro para inmigrantes. / manuel molines
La plaza Federico Mayo, donde se instalará el nuevo centro para inmigrantes. / manuel molines

Los residentes afean «tres años de reuniones» si la idea era instalar un centro de acogida para inmigrantes «que no estaba encima de la mesa»

ÁLEX SERRANO VALENCIA.

Tremendo enfado el que hay en el barrio de Ayora contra el Ayuntamiento. El detonante fue una carta que llegó ayer a la Asociación de Vecinos Marítimo-Ayora en la que se anunciaba que les convocaban a una reunión para presentarles el proyecto para el antiguo colegio en la plaza Federico Mayo: un centro de acogida para inmigrantes. Sin embargo, el enfado no viene por lo que haya decidido instalar el Consistorio en ese enclave, sino porque es un proyecto «que nunca ha estado encima de la mesa», como reconoce el presidente de la asociación, José Antonio Sanz de Miguel.

«Llevamos más de cuatro años (empezamos con el anterior equipo municipal) solicitando un uso cultural y ciudadano para este edificio, hemos hablado de este tema con el alcalde y con cuatro concejalías, estábamos la espera de que se diera respuesta a la posible instalación de una Fundación y una colección de arte y queríamos promover este lugar para evitar la conversión de este plaza en el gueto en que se está convirtiendo», explicó la entidad a través de las redes sociales.

«Estamos saturados de asistir a reuniones de distrito, a reuniones sobre participación ciudadana, grupos sobre consultas y votaciones donde nada se dice de este proyecto de repente, el 30 de julio, nos presentan el proyecto que ya tiene preparado, es decir, nos llevan mareando de una concejalía a otra durante meses cuando ya sabían lo que querían imponer», criticaron fuentes de la asociación vecinal.

«Los del Ayuntamiento agotan a cualquiera», dice el presidente de la asociación vecinal del barrio

Sanz de Miguel cree que el punto «no es el lugar para generar un espacio de integración porque es un sitio cerrado. Los van a meter en un espacio casi asfixiado por las propias fincas». «Desconocemos absolutamente todo y lo peor es que ya no sabemos de quién te puedes fiar porque el Consistorio al final agota a cualquiera», dijo el presidente.

Entre las opciones planteadas para el antiguo colegio figuran una biblioteca, un centro de innovación para los proyectos que salgan de las Naves... «Queríamos revitalizar la zona que es casi un gueto por las circunstancias de las construcciones y queríamos que el lugar funcionara de otra manera», dijo Sanz de Miguel, que también apuntó que incluso se valoró que el colegio acogiera la sede de la universidad popular del barrio, que finalmente fue al palacete de Ayora, y de la Junta Municipal de Distrito.

«Llevamos tres años de proyecto en proyecto y de concejalía en concejalía. De repente nos aparece la convocatoria de esta reunión para presentar un proyecto del cual no sabíamos nada. Ni estaba sobre la mesa. Hablábamos con varias concejalías pero con la de Migraciones en concreto no», indicó el dirigente vecinal a este diario.