Ribó esquiva el Código de Buen Gobierno en el derribo del muro de Nazaret

Derribo de la muralla de Nazaret./Irene Marsilla
Derribo de la muralla de Nazaret. / Irene Marsilla

El tripartito prometió no colocar primeras piedras pero sí acude al comienzo de las obras del nuevo Parque de Desembocadura

Álex Serrano
ÁLEX SERRANO

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, esquivó ayer el Código de Buen Gobierno de la Generalitat al que se adhirió el Consistorio en 2015. No llegó a incumplirlo, pero sí lo burló al acudir al derribo del muro que rodea el espacio donde en unos meses se levantará la primera fase del Parque de Desembocadura, en Nazaret. El texto, que en su artículo 21 estipula que los políticos «se abstendrán de participar en actos de inauguración de obras no finalizadas, de inauguración de servicios que no estén en funcionamiento o de colocación de primeras piedras o similares», fue firmado por el tripartito en una ceremonia solemne celebrada en el Salón de Cristal del Consistorio al poco de llegar al poder en el Ayuntamiento.

Este diario ya preguntó al primer edil por esta cuestión cuando estuvo en el Parque Central, unas horas después de la inauguración, o en la visita al parking de Brujas, dos días antes de su apertura oficial. Fuentes municipales explicaron que aquella presencia en el Central fue para comprobar el funcionamiento de las obras, algo que sí permite el código. «Para comprobar que todo va bien», dijeron. Sin embargo, el acto de ayer, con decenas de vecinos del barrio, aplausos e incluso la firma del convenio entre el Consistorio y el Puerto, guarda pocas diferencias con una colocación de primera piedra, aunque en este caso lo que se hizo fue «retirar» piedras, las que componían el muro. El grupo municipal popular, en boca de uno de sus asesores, anunció ayer que hoy iban a denunciar la situación al Consell de Transparència, entidad que vela por el cumplimiento del código. En cualquier caso, el acto de ayer fue muy emotivo. Y eso que la apertura definitiva del Parque de Desembocadura queda sin fecha. «Es un proyecto muy complejo», explicó el presidente de la Autoridad Portuaria, Aurelio Martínez. El parque ocupará 195.600 metros cuadrados e incluirá la ciudad deportiva del Levante UD, que se trasladará desde Buñol. Forma parte de las promesas realizadas en 1986 por el entonces alcalde de Valencia, Ricard Pérez Casado, a los vecinos de Nazaret tras la construcción del puerto.

La superficie abierta ayer, unos 63.000 metros cuadrados, permanecerá cerrada, eso sí, hasta que dentro de varios meses se construya la primera parte del jardín, con bancos, ejercicios biosaludables y una línea que recordará la antigua línea de playa, tal como ha explicado la concejala de Parques y Jardines, Pilar Soriano.