Las bicicletas podrán saltarse los semáforos en rojo para girar a la derecha

Un ciclista cruza un paso de peatones sin bajar de la bicicleta./Irene Marsilla
Un ciclista cruza un paso de peatones sin bajar de la bicicleta. / Irene Marsilla

La nueva ordenanza de movilidad permitirá a estos vehículos circular por el centro del carril más próximo a la acera y adelantar por los dos lados

Álex Serrano
ÁLEX SERRANOValencia

La nueva ordenanza de movilidad, que estudian los diversos servicios jurídicos del Ayuntamiento de Valencia en estas fechas, permitirá a las bicicletas saltarse los semáforos en rojo para girar a la derecha o acceder a calles peatonales o carriles bici. Así lo contempla el borrador de la ordenanza al que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS, que indica en su artículo 33 por dónde pueden circular las bicicletas. Ese apartado también señala que las bicis podrán circular en ambas direcciones en calles de sentido único.

Se trata de una de las reivindicaciones históricas de València en Bici, la entidad ciclista más antigua de la ciudad y muy vinculada ideológicamente con el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, que formó parte de la misma hasta que consiguió acta de edil en el Consistorio. El pasado verano, este diario publicó alguna de las reivindicaciones de la entidad, englobadas en un documento firmado por el fundador de la misma, Jaume Portet, del que más tarde integrantes de la plataforma se desvincularon. El caso es que muchas de esas peticiones han llegado al documento final, que ahora ha de pasar por la fase de alegaciones antes de poderse aprobar en el pleno.

Otras no, como la que hablaba de que únicamente tuviera coche quien poseyera plaza de garaje. Pero la ordenanza sí ha aceptado muchas de las peticiones de la entidad en lo relativo a la circulación de bicicletas. La más llamativa es, sin duda, la que permitirá a las bicicletas saltarse determinados semáforos en rojo. Es una medida que está en marcha en otras ciudades europeas, sí, pero con mucha más tradición ciclista que Valencia. El artículo 33 indica que en los cruces semaforizados «se permite a las personas en bicicleta adelantarse a la línea de detención estando el semáforo en fase roja para realizar un giro para acceder a un carril adyacente o a una calle peatonal, respetando la prioridad del resto de personas usuarias». El apartado B)4. también señala que si hay paso de peatones, hay que respetar la prioridad peatonal. El punto cinco también permite saltarse el semáforo «para realizar el giro a la derecha».

La ordenanza dedica un título entero, 13 páginas, a determinar cómo han de circular las bicicletas por la ciudad. Es en ese apartado donde se estipula que las bicicletas podrán circulan en ambas direcciones en calles de un único carril y sentido, aunque se añade la novedad de que en cualquier caso la prioridad será para el vehículo que circule en el sentido señalizado de la marcha. Además, mantiene la prohibición de circular utilizando dispositivos móviles, como hizo el concejal Grezzi en la Nochebuena del pasado 2016, lo que le costó una multa de la Policía Local.

Adelantamientos

Además, el texto incluye importantes novedades sobre la circulación de bicicletas por la calzada. La ordenanza señala que «preferentemente» tendrán que rodar por el centro de la calzada, cuando la antigua únicamente abría la puerta a que pudieran hacerlo, sin hablar de preferencias. El borrador del texto señala que cuando circulen por la calzada, «las bicicletas utilizarán preferentemente el carril derecho. De existir carriles reservados a otros vehículos, las bicicletas circularán por el carril contiguo al reservado. Podrán circular por los otros carriles cuando vayan a cambiar de circulación o cuando lo precisen y podrán adelantar y rebasar a otros vehículos por la derecha o por la izquierda, según sea más conveniente para su seguridad». Es otra de las reivindicaciones de València en Bici.

Otra de las novedades es que las bicicletas podrán dejarse en las aceras de más de 1,80 metros de anchura, aunque no haya aparcabicis. De esta manera se da respuesta sobre todo a los grupos de turistas que conocen la ciudad a bordo de la bici y carecen de lugar de estacionamiento. El mismo sistema servirá para que estos vehículos ocupen el lugar de estacionamiento destinado a coches, aunque con condiciones. En este caso será necesario que estacionen de manera oblicua a la calzada y nunca suponiendo un obstáculo para el acceso a otros vehículos, bien desde la calzada o desde la acera. Tanto esta modalidad como la anterior se permitirá siempre que no haya aparcabicis a menos de 50 metros de distancia, aunque lo cierto es que la utilización de este último recurso será preferente y no obligatorio para los usuarios de la bici. Queda fuera pues en este borrador la opción de candar la bicicletas a verjas o enrejados de plantas bajas.

Además, se podrán aparcar en farolas pero no en árboles «durante un plazo que en ningún caso podrá superar los siete días en el mismo sitio, y siempre que con ello no se realice ningún daño al elemento, no se vea alterada su función, ni se entorpezca el tránsito peatonal ni la circulación de vehículos», indica el artículo 36 de la ordenanza. El texto, asimismo, abre la puerta a que las bicicletas transporte carga, personas o mascotas. La ordenanza explica que los ciclos que no puedan ser ocupados por más de una persona podrán transportar un menor de hasta siete años «en asiento adicional que habrá de ser homologado».

 

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