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Del nacimiento del móvil al 5G, dos décadas de revolución digital

Del nacimiento del móvil al 5G, dos décadas de revolución digital
Vodafone ha tenido un papel activo en este viaje , convirtiendo a la movilidad en herramienta para trabajar mejor y desde cualquier sitio
EXTRA

Hoy nos resulta difícil imaginar un mundo sin Internet, con todas las derivadas que este gran avance ha supuesto. El teléfono móvil se ha convertido en una extensión de nosotros mismos y ya no concebimos las comunicaciones sin aplicaciones de mensajería instantánea, sin redes sociales, sin GPS, calendario, traductor, grabadora, escáner… y un larguísimo etcétera.

Hace 20 años los móviles eran una 'rara avis' en la sociedad española. En 1999, en una España donde las empresas trabajaban con fax y almacenaban ingentes cantidades de papel en armarios archivadores, se miraban con asombro estos primeros dispositivos. Ni siquiera tener un ordenador estaba al alcance de todo el mundo y su uso comenzaba a estar más extendido en las instituciones educativas y en unas empresas que comenzaban a escuchar que Internet era muy importante y que en el futuro iba a permitir realizar todo tipo de operaciones, como vender nuestros productos a otros países.

En 1999, Jeff Bezos, fundador de Amazon y que hoy atesora la mayor fortuna del mundo, trabajaba en un cuchitril de Seattle con el objetivo de lograr que creciese rápido un portal de venta de libros. Facebook tampoco existía en 1999 y Google, sí. Comenzó a cobrar vida y fama mientras los internautas pioneros en nuestro país hacían búsquedas en Yahoo!

¿Y Vodafone? Pues esta operadora compra Airtouch en 1999, adquiriendo el 21,70% de Airtel, que cerró el último ejercicio del siglo XX con cinco millones de clientes. Desde entonces, son incontables los avances que hemos experimentado en las empresas y en nuestra vida cotidiana gracias a la tecnología. En el caso concreto de Vodafone, si algo no ha cambiado ha sido su carácter innovador e inconformista, que ha convertido a la compañía en un actor clave de la transformación digital en Europa y, concretamente, en España.

De la banca móvil al IoT

Hemos tenido un papel activo en este viaje de dos décadas, convirtiendo a la movilidad en un habilitador de negocios, en una herramienta para trabajar mejor, más eficientemente y desde cualquier ubicación. Como es lógico, la sociedad no estaba preparada en 1999 para afrontar este reto, pero Vodafone ha ido construyendo los escalones necesarios para avanzar, siempre por delante de sus competidores. Fue en 2005 cuando lanzamos la primera tarifa plana 3G para Internet en movilidad.

Un año más tarde, en 2006, la compañía continuaba su camino hacia la madurez tecnológica y Oficina Vodafone fue todo un hito, una completa solución que integraba todas las comunicaciones de la empresa e incorporaba en el teléfono móvil funcionalidades del teléfono fijo. Ahora esto parece una obviedad, pero en aquel momento fue toda una revolución y supuso un antes y un después en la eficiencia de procesos en el trabajo. En su primer año de vida, Oficina Vodafone llegó a un millón de clientes. Asimismo, la adquisición de Tele2 trajo consigo la posibilidad de asociar líneas de móviles con «Vodafone ADSL.

Hoy nos parece habitual trabajar con aplicaciones alojadas en la nube, no almacenar datos en una ubicación física y en muchos casos accedemos desde el móvil al servidor corporativo. Sin embargo, la nube tardó en generalizarse y uno de los principales impulsos vino de la mano de uno de los grandes jugadores en el ámbito tecnológico: Microsoft, que conjuntamente con Vodafone inauguraron en Sevilla el primer centro de Tecnologías Cloud Computing de España en 2011.

En este largo viaje, uno de los años más destacados fue 2014. Vodafone España lanzó comercialmente servicios 4G+ con velocidades de hasta 300 Mbps de descarga en Madrid, Barcelona y Valencia como ciudades pioneras. En ese año arranca la adquisición del Grupo ONO y alcanzamos un millón de clientes de ADSL.

Estos últimos 20 años han sido apasionantes, pero lo que está por venir es si cabe aún más. La innovación será el valor diferencial del mundo que viene, global e hiperconectado en tiempo real. Concretamente, los algoritmos de Inteligencia Artificial van a evolucionar nuestras actuales infraestructuras de red hasta conseguir un modelo predictivo que se anticipe a los problemas y los elimine. Este nuevo mundo es el de la explosión de los contenidos y, ante todo, el de Internet de las Cosas (IoT), marcado por el Big Data y M2M (comunicaciones Máquina a Máquina). Las aplicaciones de estas tecnologías son innumerables: gestión más eficiente de los recursos públicos, monitorización de servicios de salud, limpieza o tráfico, nuevos sistemas de pago por móvil, etc.

IoT no es nuevo hoy, pero su gran impulsor será 5G, el habilitador de todas las ventajas que se vienen prometiendo desde hace años. Valencia es una de las 15 ciudades españolas que disfrutan de conexión 5G desde el 15 de junio. Esto se traduce en velocidades de hasta 1Gbps en descarga de datos y a finales de año se podrán alcanzar hasta 2 Gbps, multiplicando por 10 las velocidades de 4G. Otra de las grandes ventajas de esta tecnología y la que va a tener más incidencia en que IoT pueda ser una realidad es que el 5G reduce la latencia –hasta 5 milisegundos–, lo que será fundamental en la transformación de sectores claves para el desarrollo económico y aplicaciones en tiempo real como el coche autónomo, la telemedicina, la realidad virtual, el vídeo 8K y el cloud gaming.

En definitiva, llevamos más de dos décadas de revolución tecnológica que se han intensificado en los últimos meses, aumentando nuestro interés por lo que podremos ver en un futuro cada vez más cercano. Vodafone seguirá siendo un impulsor del cambio, un actor clave para ayudar a las administraciones públicas y a las empresas españolas y de la Comunidad Valenciana a ser más eficaces, aprovechar todas las oportunidades, reinventarse, optimizar sus recursos y conseguir ahorros de manera que puedan dedicar todo su esfuerzo en lo realmente clave para su negocio. Y por supuesto, deseamos que todos los valencianos continuéis siendo testigos de todos estos cambios y nos ayudéis a contar a nuestros descendientes cómo es un mundo post-5G.