Mediterránea Médica

Mediterránea médica: células madre para tratar la artrosis

Mediterránea médica: células madre para tratar la artrosis
Mediterránea Médica está especializada en tratamientos con celúlas autólogas, del propio paciente
EXTRA

Según la Sociedad Española de Reumatología, la artrosis afecta al 10% de la población. Esta enfermedad afecta a las articulaciones y puede provocar dolor e inflamación hasta el punto de producir incapacidad en determinados casos. La artrosis aparece cuando el cartílago que recubre el hueso se desgasta. Si no se pone remedio, la articulación, desprovista del cartílago protector, puede deformarse. La medicina regenerativa tiene como objetivo reparar y regenerar células, tejidos y órganos dañados mediante un tratamiento con células madre donde los factores de crecimiento desencadenan efectos biológicos como la proliferación y diferenciación celular, la generación de vasos sanguíneos y la migración de las células a los lugares dañados. El proceso incluye mecanismos similares a los que usa el organismo de forma natural para renovar las células deterioradas, ya que las células madre tienen la capacidad de dividirse ilimitadamente y auto renovarse.

El director médico de la Clínica Mediterránea Médica de Valencia y Castellón, el doctor Josep Lluís Carbonell, señala que, hasta hace relativamente poco, «el tratamiento de medicina regenerativa con células madre autólogas –del propio paciente– se veía como algo propio de una secuencia de ciencia ficción. Solo unos pocos, normalmente los deportistas de élite, tenían acceso a este tipo de tratamientos. Y es que su coste era prácticamente prohibitivo». El gran avance en la medicina regenerativa ha sido «obtener las células madre mesenquimales del tejido adiposo del paciente, es decir, de su grasa». Además, agrega, «ahora podemos conseguir una mayor cantidad de ellas y se simplifica su proceso de obtención, ya que se realiza a través de una mini liposucción con anestesia local, lo que reduce enormemente la posibilidad de que existan complicaciones y efectos secundarios. Todo esto se traduce en una disminución muy importante del coste de este tratamiento».

El doctor Carbonell asegura que, en estos momentos, el campo de actuación de su clínica en relación a la aplicación de células madres es la artrosis y las patologías musculoesqueléticas.

«El tratamiento para tratar la artrosis consiste en la infiltración de células madre del propio paciente para que se reconstruyan los tejidos y se regenere el cuerpo. Se extrae del abdomen, se procesa en el laboratorio y se aplica en la articulación dañada. En una segunda fase, se puede complementar el tratamiento con la infiltración de factores de plasma rico en plaquetas obtenido por el método de aféresis, que consigue aumentar la concentración de factores de crecimiento en varias veces. Se incrementa así el potencial de regeneración y mejora del paciente. Ahora queremos combinar estos dos procesos con la ozonoterapia, ya que hemos comprobado que en ciertas patologías también resulta muy eficaz», argumenta.

El médico valenciano afirma que entre el 85% y el 90% de los pacientes con artrosis que han pasado por Mediterránea Médica y se han tratado con células madre consiguen mejorar y paliar los dolores que produce esta patología crónica. «No existe mejoría cuando la enfermedad se encuentra en un estado muy avanzado», indica.

En la medicina, en general, y en la medicina regenerativa, en particular, el desarrollo tecnológico y los avances científicos «son fundamentales». «Los nuevos avances terapéuticos conseguidos a través de la medicina biológica regenerativa y de la bioingeniería tisular, han dado paso a al nacimiento de una nueva medicina más natural, eficiente y eficaz, que potencia los mecanismos de regeneración en detrimento de los de reparación. En este sentido, los nuevos conocimientos sobre el uso de células madre mesenquimales adultas, el uso de factores de crecimiento, de ciertas citokinas, de fracciones proteínicas y el de facción estromal vascular de diferentes tejidos, abre la puerta a la medicina traslacional», explica.

España está a la cabeza de toda Europa en investigación con células madre mesenquimales. Con 57 ensayos clínicos registrados, estas investigaciones suponen casi un 30% de toda Europa y un 8,1% a nivel mundial. El creciente conocimiento de la biología celular y molecular de estas células, así como de su comportamiento, hace posible que cada vez sean más las aplicaciones clínicas basadas en el uso de esta población celular. Cada vez con más frecuencia, para el tratamiento de muchas dolencias y enfermedades sirve la medicina regenerativa.

El doctor Carbonell asegura que «las células madre son el paradigma de la vida eterna, porque son capaces de transformarse en todo tipo de células de todos los tejidos». «Si se aplica en la dosis adecuada en el lugar adecuado, ¿podríamos vivir eternamente?», se pregunta el doctor quien explica que no es que esté a favor de esto, pero es un buen ejemplo para entender la cantidad de aplicaciones médicas que vendrán en el futuro.

En estos momentos, las principales aplicaciones de la medicina regenerativa son las enfermedades que afectan a huesos, cartílagos, tendones y/o articulaciones, así como la cirugia plástica y reparadora. Pero en el futuro se aplicará en enfermedades hepáticas, dolencias gastrointestinales, enfermedades pulmonares, diabetes tipo I y II, afecciones cardiacas, disfuncion eréctil y lesiones medulares. «Existen muchos ensayos clínicos con resultados muy alentadores, de hecho existen aplicaciones múltiples en el 80% de las enfermedades», resalta Carbonell, y enfatiza: «Será una revolución».

¿Qué son las células madre mesenquimales?

El cuerpo humano está formado por diferentes tipos de células y cada una de ellas tiene una función específica para que el organismo funcione correctamente. Las células que originan todos estos tipos de células especializadas son las células madre o troncales. Las células madre pueden dividirse ilimitadamente y autorrenovarse produciendo más células madre sin perder su potencial o dando lugar a diferentes tipos de células especializadas.

Las células madre actúan en la regeneración o reparación de los tejidos dañados y sustituyen las células que mueren de forma rutinaria. Así, cuando un individuo se ha desarrollado, una pequeña parte de células madre queda residiendo en la mayoría de los distintos tejidos, para activarse cuando sea necesario reparándolos o regenerándolos, manteniendo de ésta manera el organismo sano.

Las células madre mesenquimales están presentes en el tejido conectivo y esta localización les facilita el acceso para actuar rápidamente sobre los focos de lesión cuando sean requeridas. Se han aislado células madre mesenquimales de distintos tejidos: cerebro, pulmón, riñones, corazón, bazo, pulpa dental, hígado, médula ósea y de una fuente mucho más fácil y accesible como es el tejido adiposo.

De hecho, el tejido adiposo es la fuente más abundante de células madre mesenquimales del cuerpo humano adulto, donde podemos encontrarlas en un número de 100 a 500 veces mayor que en la médula ósea. Estas células tienen capacidad de dividirse y diferenciarse hacia distintos tipos celulares: osteocitos (hueso), condrocitos (cartílago), adipocitos (tejido adiposo), hepatocitos (hígado), cardiomiocitos (corazón), neuronas, etcétera.

En la última década se han desarrollado una serie de investigaciones clínicas y preclínicas que han demostrado la vital utilidad de las células madre mesenquimales en la regeneración de tejidos y órganos. Además se ha observado, que modulan reacciones adversas en distintas enfermedades, sobre todo en las degenerativas y autoinmunes.

Este potencial las ha convertido en herramientas fundamentales de la medicina regenerativa, una nueva rama de la medicina, que se basa en la utilización de estrategias similares a las que, de forma natural usa el organismo, para la renovación de las células y tejidos dañados.