«Iba a salir de la ducha y vi que no estaba el suelo»

«Iba a salir de la ducha y vi que no estaba el suelo»

La víctima quedó atrapada encima del váter tras el derrumbe del interior de una vivienda en el centro de Valencia y los bomberos la rescataron por una ventana

J. MARTÍNEZ

La suerte y la combinación de varias circunstancias que Carla no podía prever evitaron que la joven cayera con los cascotes del forjado a la segunda planta del edificio del centro de Valencia. Tras el derrumbe del suelo de su cuarto de baño, la víctima vivió momentos de pánico dentro de una mampara. «Iba a salir de la ducha y vi que no estaba el suelo», explicó la joven con el rostro todavía cariacontecido.

«Pasé miedo porque había mucho polvo y no veía bien lo que tenía debajo», añadió Carla mientras su madre trataba de tranquilizarla. Con la voz entrecortada, la chica relató a LAS PROVINCIAS cómo se vino abajo el suelo del cuarto de baño en pocos segundos. «Oí un estruendo muy grande y el plato de ducha empezó a temblar», señaló. «Todo fue muy rápido y me subí encima del váter para ponerme pegada a la pared», agregó la joven. Luego agarró con sus dos manos las rejas de la ventana y pidió auxilio.

Mientras esperaba la llegada de los bomberos, Carla apenas movió sus pies desnudos ante el temor de que se produjera un segundo derrumbe. La situación era angustiosa. Varios vecinos de las plantas superiores intentaron tranquilizar a la joven y le dieron ánimos. «El suelo se derrumbó y se llenó todo de polvo. Llamé al 112 cuando escuché los gritos de la chica», afirmó Miguel, otro de los vecinos que se encontraba en el edificio de la calle de las Barcas.

Los primeros bomberos que llegaron a la finca utilizaron una escalera para acceder al patio de luces, y poco después rescataron a la víctima por la ventana del cuarto de baño tras cortar los barrotes de hierro con una radial. El derrumbe afectó también a dos dormitorios y a otro baño del piso donde vivía Carla, y solo resistió parte del forjado del comedor y la cocina.

Entre las pertenencias que cayeron a la planta inferior estaba su teléfono, por lo que la joven pidió que le dejaran un móvil para llamar a su padre y decirle que estaba a salvo. «Si llego a estar en otra parte de la casa no hubiese tenido tanta suerte», manifestó la víctima.