Un joven herido intenta agredir al médico y los policías que le auxiliaron en Valencia

Hospital Clínico de Valencia./Irene Marsilla
Hospital Clínico de Valencia. / Irene Marsilla

La víctima sufrió una conmoción cerebral tras caer a una escollera del puerto y reaccionó de forma muy violenta cuando fue atendido por la Cruz Roja

Javier Martínez
JAVIER MARTÍNEZValencia

Un joven estadounidense de 20 años resultó herido grave al sufrir una caída en la escollera de la Marina de Valencia y luego protagonizó un violento incidente al intentar agredir a los voluntarios y al médico de Cruz Roja que le asistieron. Los hechos ocurrieron sobre las cinco y media de la tarde del sábado en el dique colindante al restaurante Panorama.

Tras recibir el aviso de que un joven había caído a las rocas, una ambulancia de Soporte Vital Avanzado (SVA) de la Cruz Roja y una patrulla de la Policía Portuaria se desplazaron con urgencia al lugar para asistir a las víctima. Cuando los agentes llegaron a la escollera, un grupo de jóvenes ya había rescatado al chico y lo llevaban en volandas hacia la ambulancia.

La víctima cayó a un lugar de muy difícil acceso, pero sus amigos saltaron a las rocas para prestarle auxilio. Algunos de ellos sufrieron lesiones leves al golpearse contra las piedras, pero lograron subir al joven al dique. La víctima sufrió la caída desde una altura de unos cinco metros y perdió el conocimiento varios minutos tras golpearse contra una roca. El joven presentaba una hemorragia en la zona occipital de su cabeza, por lo que fue asistido de inmediato por el médico de Cruz Roja.

Tras unos minutos de aturdimiento, el chico reaccionó de forma violenta y se arrancó dos veces el collarín que le habían puesto en el cuello. También intentó agredir a los voluntarios de la institución humanitaria y los policías, por lo que el médico pidió a los agentes que inmovilizaran al joven en la ambulancia para inyectarle un fármaco tranquilizante. La ambulancia de la Autoridad Portuaria de Valencia también se desplazó al lugar para asistir a dos de los jóvenes que habían resultado heridos durante el rescate.

Como la víctima no se tranquilizaba y seguía mostrando una actitud violenta, el médico pidió a los policías portuarios que les acompañaran en la ambulancia para proteger al equipo sanitario durante el trasladado al hospital y, sobre todo, para impedir que el joven se autolesionara. Los agentes tuvieron que engrilletarlo entonces a la camilla.

Una vez en el Clínico, el chico volvió a mostrarse muy agresivo e intentó golpear a los policías. Cinco vigilantes de seguridad ayudaron a los agentes a reducirlo y lo metieron en un box para inmovilizarlo sobre una cama con dispositivos de retención. Luego le suministran más calmantes y los policías le quitaron los grilletes.

Aunque el violento joven presentaba síntomas de embriaguez, los médicos sospechan que su agresividad estaría relacionada con la conmoción cerebral que sufrió tras el golpe en la cabeza. Sus amigos afirmaron que no había tomado ninguna droga. Según informaron fuentes médicas, el chico sigue ingresado en el Hospital Clínico.