Diez años de prisión por violar a diario a la hija de su pareja desde los 7 hasta los 14 años en Elche

Diez años de prisión por violar a diario a la hija de su pareja desde los 7 hasta los 14 años en Elche

El condenado, de 41 años, abusó también de una amiga de la menor y deberá indemnizarlas a las dos

EFEAlicante

Un hombre de 41 años ha sido condenado a diez años de prisión por someter a diversos abusos sexuales con penetración entre 2010 y 2017 a la hija de su compañera sentimental, menor de edad, y además realizar tocamientos a una amiga de la niña, también menor.

El acusado, de nacionalidad colombiana y que permanecía ingresado en prisión en relación a esos hechos desde su arresto, hace dos años, se declaró culpable durante el juicio, celebrado el 5 de febrero, y aceptó la pena solicitada para él por la Fiscalía.

La sentencia, le declara autor de dos delitos de abusos sexuales a menores de 16 años y, además, le obliga a indemnizar a la primera de las víctimas con 25.000 euros y, a la segunda, con otros 3.000 euros por daños psicológicos.

El tribunal de la Sección Séptima de la Audiencia, con sede en Elche, considera probado que el hombre comenzó a abusar de la hija de su pareja en 2010, cuando ésta contaba con 7 años, en el domicilio familiar en el que residían, en el municipio de Elche.

Según el fallo, el ahora condenado la sometía a tocamientos a la menor en sus partes íntimas y «con el tiempo él empezó a quitar la ropa para practicarle sexo oral, introduciéndole también el dedo en la vagina«.

Estas prácticas ocurrían prácticamente a diario hasta que, cuando la menor cumplió 9 años, en 2012, «comenzó a penetrarla vaginalmente, haciendo uso de preservativo también de forma reiterada y constante«, según el fallo. A cambio de mantener relaciones sexuales completas con él, el acusado pagaba a la hija de su pareja cantidades que oscilaban entre los 10 y los 20 euros.

Por otra parte, en abril de 2017, el condenado sometió a una amiga de la hija de su pareja, una chica de 13 años, a diversos tocamientos, después de que las dos menores le pidiesen dinero «para ir a cenar». Ambas menores huyeron entonces de la vivienda y denunciaron los abusos que habían sufrido, lo que propició el arresto del ahora condenado.