El jurado considera autor del crimen de Sot de Chera a uno de los acusados y excarcela al encubridor

Término de Sot de Chera, en la comarca de Los Serranos./Open Street Maps
Término de Sot de Chera, en la comarca de Los Serranos. / Open Street Maps

El jurado juzga el asesinato de un hombre que alojó a los acusados y cuyo cadáver fue arrojado a la piscina con una roca

EUROPA PRESS

Un jurado popular ha considerado autor del crimen de Sot de Chera (Valencia) a solo uno de los dos acusados mientras que sostiene que el otro procesado fue un encubridor de los hechos y únicamente participó para ayudar a deshacerse del cuerpo. Este último, un joven de nacionalidad portuguesa, ya se encuentra en libertad por orden de la Audiencia, ya que su condena solo puede ser de un máximo de tres años y fue detenido en 2016.

Así lo ha decidido un jurado popular que juzgó durante la pasada semana a dos jóvenes, de nacionalidades brasileña y portuguesa, acusados por Fiscalía de asesinar a un hombre que les alojó en su casa, situada a las afueras de la localidad valenciana de Sot de Chera.

En su relato inicial de los hechos, Fiscalía exponía que ambos acusados planearon matar al dueño de la vivienda después de que este les echara y tiraron el cadáver a la piscina atado a una roca de 30 kilos.

Durante su declaración en el juicio, ambos jóvenes se acusaron mutuamente de acabar con la vida del fallecido, que en el momento de los hechos tenía 54 años. El Ministerio Público acusaba a ambos de asesinato y reclamaba para cada uno de ellos 25 años de prisión y una indemnización de 60.000 euros para el hermano del finado.

El considerado encubridor este mismo miércoles ha sido puesto en libertad en la cárcel de Picassent, en la que se encontraba recluso, según han señalado a Europa Press fuentes jurídicas.

Según el relato del fiscal, los dos procesados llegaron a la localidad de Sot de Chera, donde se instalaron en la vivienda de la víctima, que utilizaba como casa rural. Mantuvieron una buena relación con él y se ganaron su confianza, hasta que un día discutieron con él y este decidió que debían abandonar la finca, lo que ocurrió ese mismo día.

Los acusados se sentían traicionados y deseaban vengarse de lo que consideraban un mal comportamiento de este, por lo que idearon de común acuerdo acabar con su vida y planificaron volver a la finca y matarlo sin correr riesgos. Así, según Fiscalía, la noche del 1 de agosto de 2016, se presentaron en la casa y le golpearon en la cabeza de forma súbita y sorpresiva, por lo que el hombre perdió el conocimiento. Respecto a este punto, el jurado considera que el autor de la agresión mortal fue únicamente uno de ellos.

A continuación, el supuesto autor del crimen --Fiscalía señalaba que participaron ambos-- le ahogó con un trapo, le cerró la boca con cinta aislante y le apretó el cuello hasta que dejó de respirar y falleció.

Acto seguido y con el fin de ocultar su crimen, ambos ataron el cadáver con pies y manos ligados entre sí y a una piedra de 30 kilos, le taparon la cabeza con una bolsa de plástico y lo arrojaron al interior de la piscina.

Estos últimos hechos son los que el jurado cree que contaron con la participación de los dos acusados, por lo que establece que el joven que no habría intervenido en la agresión sí lo hizo en el intento de ocultar el cadáver, por lo que ve encubrimiento en su comportamiento.

Los dos acusados fueron detenidos en Portugal a finales de octubre de 2016 y traídos a España en virtud de una Orden Europea de Detención y Entrega.