Conmoción en Chipre por los crímenes de un asesino en serie

Miembros del operativo de rescate transportan un cadáver hallado este martes en el lago Mitsero, en Nicosia. /EFE/ Katia Christodoulou
Miembros del operativo de rescate transportan un cadáver hallado este martes en el lago Mitsero, en Nicosia. / EFE/ Katia Christodoulou

Hallada la sexta víctima dentro de una maleta en un lago | Nikos Metaxas, exmilitar de la Guardia Nacional, ha confesado haber asesinado a cinco mujeres y dos niñas entre 2016 y 2018

EFE

Buceadores de la Policía de Chipre recuperaron este martes en un lago a las afueras de Nicosia un cadáver que probablemente es la sexta víctima de un feminicida, que confesó tras su detención el pasado abril haber asesinado a cinco mujeres y dos niñas entre 2016 y 2018.

El cadáver ha sido hallado en avanzado estado de descomposición maniatado dentro de una maleta que había sido arrojada al lago Mitsero, tal como el presunto autor de estos crímenes, Nikos Metaxas, exmilitar de la Guardia Nacional, había indicado a las autoridades.

Metaxas señaló este lago como el lugar donde se había deshecho de tres de sus víctimas, dos de las cuales fueron encontradas por las autoridades a finales de abril: una mujer rumana de 36 años y su hija de ocho años.

EFE/ Katia Christodoulou

De confirmarse que el cadáver hallado este martes tras casi un mes de búsqueda intensiva pertenece a la sexta víctima se trataría, según la confesión de Metaxas, de una mujer de 30 años de origen filipino.

Además del hallazgo de este martes, otros cinco cuerpos han sido recuperados -dos en el lago, dos en un pozo en una mina abandonada y otro en un pozo en un campo de tiro- e identificados.

A partir de ahora la Policía centrará sus pesquisas en otro lago donde el presunto asesino confesó haber tirado el cuerpo de una niña de seis años, hija de la primera víctima que se encontró.

El caso de este presunto feminicida en serie es el primero de este tipo al que se enfrentan las autoridades y sociedad chipriotas y por eso se han apoyado en la experiencia de especialistas de la Policía británica.

Este caso ha provocado la conmoción de la sociedad chipriota así como numerosas reacciones políticas y acusaciones de negligencia a las autoridades, ya que algunos de las mujeres asesinadas habían sido declaradas desaparecidas años atrás sin que se hubiera iniciado una investigación.

Esto provocó a principios de mayo la dimisión del ministro de Justicia chipriota y la destitución del jefe de Policía.