El perfecto vecino era el atracador más buscado

Droga, armas y dinero intervenido en el búnker de 'El Solitario'./Guardia Civil
Droga, armas y dinero intervenido en el búnker de 'El Solitario'. / Guardia Civil

El ladrón solitario asaltaba gasolineras y a traficantes de droga y sobre él pesaban seis reclamaciones de juzgados de España

J. A. MARRAHÍ

De puertas afuera, el perfecto vecino. Amable, bondadoso y respetuoso con los residentes de Albatera. Pero su modo de vida estaba a años luz de su cordial conducta. Era un camaleónico y huidizo atracador solitario, habitante de una casa concebida como un búnker, capaz de empuñar un subfusil para atracar gasolineras y a narcotraficantes, y reclamado por seis juzgados de España.

La Guardia Civil ha detenido al ya bautizado como 'solitario' de la Vega Baja, un marroquí de 37 años acusado de tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas, falsificación, atentado a agente de la autoridad y delitos contra el patrimonio y la seguridad vial. En la operación policial han sido arrestadas otras dos personas vinculadas al sospechoso, entre ellas su novia, una española de 32 años.

El delincuente se había afincado en una casa aislada de Albatera. Según la Guardia Civil, «estaba montada estilo búnker, impenetrable desde fuera y con paredes falsas para ocultar droga y armas. «Cuando salía era el perfecto vecino, siempre amable y educado. Pero nada más montarse en su vehículo comenzaba a cometer delitos», añaden los investigadores.

Portaba una carta de identidad falsa y su coche tenía las placas de matrículas falsificadas. Para moverse por la ciudad usaba una peluca que le hacía parecer una mujer si se le miraba de espaldas. La Guardia Civil lo califica como «peligroso, curtido por su tiempo en la cárcel y desconfiaba de formar parte de cualquier grupo criminal».

Sin colaboración alguna, asaltaba a bandas de traficantes de droga. Se disfrazaba de policía e incluso tenía una luz luminosa azul para el techo de su vehículo y portaba pistola con munición. Si en su camino se encontraba con alguna patrulla, trataba de embestir a los agentes o la esquivaba y circulaba con temeridad hasta lograr huir. De hecho, había protagonizado tres fugas.

Y no se conformaba con migajas. El estupefaciente que lograba lo vendía por kilos. Pese a su maldad, «era generoso con su novia y le regaló un vehículo robado en Calpe con el que ella se paseaba tranquilamente gracias a las matrícula falsas que le había colocado», describen los agentes.

La Guardia Civil de Crevillente llevaba investigando al atracador desde diciembre. En el registro de su chalé de Albatera encontraron un arma corta municionada con cartuchos semiblindados al lado de su cama. Preparada para disparar. En el cuarto, tenía también otra similar con el cargador lleno y capaz de disparar ráfagas un subfusil de guerra.

Tras el cabezal había un zulo con 262 kilos de hachís de sus asaltos a narcos, 14 kilos de marihuana y 138 gramos de coca droga valorada en 1,5 millones de euros. Un juzgado de Elche ha dictado su ingreso en prisión. Junto a su pareja, ha sido detenido un marroquí de 19 años que le ayudaba a ocultar droga. También duerme ya entre rejas.

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