La picadura global

Fumigación. Una mujer se protege del insecticida que lanzan desde un coche en Costa de Marfil para atacar al mosquito que causa esta enfermedad. Abajo, larvas de Aedes aegypt en un tubo de ensayo. / afp
Fumigación. Una mujer se protege del insecticida que lanzan desde un coche en Costa de Marfil para atacar al mosquito que causa esta enfermedad. Abajo, larvas de Aedes aegypt en un tubo de ensayo. / afp

Los casos de dengue no dejan de crecer.Cada año se infectan 390 millones de personas

IRMA CUESTA

Hace solo unos días, el boletín de noticias de la ONU confirmaba los peores presagios: en lo que va de 2019, más de dos millones de personas han enfermado de dengue en América Latina y el Caribe. Tras dos años de baja incidencia, la Organización Panamericana de la Salud alerta de un nuevo brote epidémico en la región, que solo entre enero y julio de este año se ha cobrado la vida de 723 personas por culpa de esta enfermedad infecciosa con un único responsable: los mosquitos. Especialmente uno llamado Aedes aegypti, que además de infectar el virus del dengue es también portador del zika, la chikungunya y la fiebre amarilla.

Con muchos hospitales latinoamericanos desbordados por miles de enfermos, y Filipinas con una recién declarada epidemia nacional de dengue tras la muerte, desde enero, de 622 personas, parece el momento perfecto para recordar que el 26 de agosto de cada año el planeta celebra el Día Internacional contra el Dengue. Una enfermedad de la que pocos están a salvo, dado que más de la mitad de la población mundial corre el riesgo de contraerla. De que la alarma es seria da idea el hecho de que el dengue, o fiebre hemorrágica, es el virus transmitido por mosquitos más común del mundo e infecta aproximadamente a 390 millones de personas en más de 120 países cada año, matando a unas 25.000, según registros de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En España, donde, salvo los muy viajados, pocos habían oído hablar del dengue hasta fechas recientes, se registraron el año pasado seis casos de personas que contrajeron la enfermedad sin salir del territorio nacional. Los dos primeros se infectaron durante un viaje por Cádiz y Murcia hace justo un año. Los especialistas explicaron la razón: cada vez hay más turistas que visitan zonas tropicales en las que el virus es endémico, y algunos de ellos regresan a su país de origen cuando lo tienen inoculado en su sangre. Una vez aquí, si un mosquito tigre pica a esta persona ya contagiada, el insecto contraerá el virus. Y cuando este mismo mosquito pique a otro ser humano, es posible que le transmita la enfermedad. Así es como tenemos casos de dengue 'autóctonos'.

El mosquito tigre, muy común en el Mediterráneo, es uno de los responsables

Manuel Segovia, responsable de la Unidad de Medicina Tropical del Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, sabe de primera mano que algunas enfermedades infecciosas, antes prácticamente inéditas en España, ya han dejado de serlo. «¿Un ejemplo? El ébola. No se conoce con certeza qué organismo aloja el virus, pero todo apunta a que podría ser un murciélago. Si se modifica el hábitat, el animal se expandirá a otras zonas y ocurrirá lo mismo con la enfermedad».

Pero el doctor Segovia tampoco cree que el cambio climático sea el único responsable de ese nuevo escenario sanitario: «Vivimos en un mundo global con miles de personas migrando de un lugar a otro, y otras tantas abonadas a un turismo atrevido». En su opinión, un cóctel que, dentro de unas décadas, propiciará que no sea complicado contagiarnos de Chagas, una enfermedad potencialmente mortal causada por un parásito oriundo de América Latina; padecer esquistosomiasis o el dengue sin movernos de casa. Y es que no solo el Aedes aegypti es capaz de transmitirlo. También lo hace el Aedes albopictus, ese que aquí llamamos mosquito tigre, de los que en algunas zonas del país, especialmente en la cuenca mediterránea, ya estamos sobrados.

Apenas han pasado dos semanas desde que la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Valencia se reuniera en una sesión extraordinaria para intensificar las acciones que ya se están llevando a cabo contra el mosquito tigre. Mientras, en Murcia, los responsables de Salud se dejan la voz aconsejando evitar estancamientos de agua y exigiendo mantener las piscinas perfectamente cloradas. Cualquier cosa que sirva para plantar cara al enemigo. Malditos mosquitos.